jueves, 29 de diciembre de 2022

En Argentina nací

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Primero quería hacer un posteo para terminar el año.
Segundo: Francia.
Voy a ponerme a descuartizar este chiste, por que no es sólo el patrioterismo y el egocentrismo rioplatense lo que lo impulsa, sino la necesidad de reírse de los poderosos (y últimos campeones mundiales, por cierto). Porque nos queremos olvidar por un ratito todo lo que le debemos y/o robamos a Francia (la Constitución, la arquitectura de Buenos Aires, filósofxs y psicólogxs, la inspiración para la protesta popular, la anarquía, costumbres gastronómicas, etcétera) para verlos como un país europeo, un país que tiene una economía estable, que tiene problemas muy distintos a los nuestros pero que en líneas generales parece estar más acomodado en el mapa mundial (olvidando su conflicto con los refugiados, los países africanos, la falta de consideración hacia sus ex-colonias, los atentados, tener cantidades ridículas de turistas todos los días en las grandes ciudades, etcétera) que un país que trata de no caerse del mapa y partirse. Porque detrás del chiste está el guiño hacia quienes somos, hacia lo que nos hace bien como grupo humano y hace que no puedan entendernos en otro lado: somos políticamente incorrectxs y lo sabemos. Somos esa mezcla de luchas constantes para conquistar derechos que merecíamos desde hacía tanto tiempo pero a la vez nos burlamos de quien no es como nosotrxs. Somos el abrazo con un/a desconocidx que no vas a volver a ver en tu vida pero que en ese momento te presta el hombro, enfatizando en que habla tu idioma y te mira a los ojos porque te ve como un/a igual. Somos quienes nos escandalizamos porque lxs políticxs de turno no cumplen con nuestras expectativas pero le pedimos a un grupo de deportistas que dejen todo en la cancha... aunque no hayamos votado por ellxs ni podamos manejar su destino.
Entendemos que la épica y el drama son parte de nuestra vida, como siempre lo fueron y serán de nuestra Historia. Porque todavía nos cuesta ver a un hombre llorar por una relación de pareja, pero no nos sorprende en lo más mínimo que le diga a un futbolista que lo ama con todo su corazón y le dedique palabras de amor a quienes visten su camiseta. Porque el machismo estará enraizado en la sociedad, pero no entiende de pasiones latinas tangueras.
Porque nuestra familia es quien está en ese momento de gloria, y también cuando necesitamos consolarnos por el sufrimiento que nos avasalla. Charlas eternas con quienes siempre están, debates inconclusos sobre tácticas que mañana no van a importar, palabras hacia la pantalla que se replican en redes sociales. Y esperanza. Aquel pensamiento mitomágico que hasta lxs más cientificistas creen. Porque lo que sentimos en este país por todo lo que nos pasa Y SOBRE TODO por el futbol no tiene una explicación lógica. No hay un pensamiento científico-matemático que pueda hacer entender que esto no es ensayo y error (como sí le tocó hacer a Scaloni, Samuel y Aimar y todo su equipo), esto no es "encontrar la mejor manera para...", esto va más allá de los sorteos y los rivales difíciles o arbitrajes polémicos, o la plata que se puso o no para que un equipo o un solo jugador ganara una copa. Esto que nos pasa es el consciente colectivo de un pueblo que va más allá de un territorio (¿o me van a decir que lxs argentinxs que viven en Barcelona o en Nápoles o el pueblo bengalí no son argentinxs también?), no es pelear por la patria, es poner a la Argentina en el mapa desde el talento deportivo, como alguna vez lo hicieron Maradona, Manu Ginobili, Luciana Aimar, Carlos Monzón, y otras grandes potencias que figuran en los libros.
Somos la argentinidad que soñaron San Martín, Belgrano, Güemes, Remedios Del Valle, Juana Azurduy y otras personas que pelearon en un frente de batalla, fusil o espada en mano, como se estimaba antes, para que la Argentina existiera en sus comienzos. Pero ahora somos más que un límite geográfico, somos ese abrazo colectivo que se expande alrededor del mundo. Las felicitaciones por un logro de 26 personas + un cuerpo técnico del que yo, creo, no tengo nada que ver pero que aún así me compete. Porque demostramos que para llegar a ese momento, para sortear todos los obstáculos que hay en el medio, para entender que si esas 26 personas pudieron estar en la cancha es porque antes hubo médicxs, docentes, psicólogxs, preparadorxs físicxs, madres, padres, hermanxs, familiares, parejas, amistades que permitieron que esas 26 personas tuvieran la sanidad mental y la preparación física necesaria para ganar seis de los siete partidos; esas seis finales que se vivieron después de que Argentina perdiera el partido con Arabia Saudita.
Y también la fortaleza individual y como grupo. Porque eso demostraron en esta ocasión tanto como en la Copa América del 2021: son un grupo que se quiere y se establece como tal. Hay cariño, hay afecto, hay risas, hay contención, hay apego, hay identificación con la otra persona, no sólo con la camiseta, con el idioma o con el origen de cada unx. Porque es cierto que venían de lugares muy dispares de nuestro territorio, pero se conjugaron en una pelea colectiva. Como también es cierto que sólo uno de los 26 jugadores vive en la Argentina, pero la llevan en su corazón, como me tocó a mí llevarla cuando vivía lejos. Será por una cuestión económica, por querer descubrir nuevos horizontes, crecer profesionalmente, darle un mejor futuro para la familia o el motivo que quieran, pero estas 26 personas demostraron que a la Argentina la quieren con el corazón y que saben aprender de los errores, saben equivocarse y saben ser fuertes con la picardía y el apoyo mutuo que nos caracteriza. 
Este mundial quedó inmortalizado no sólo en una tercera estrella en el escudo y miles de tatuajes en pieles que lo sienten, sino que quedó inmortalizado porque hace mucho tiempo que un equipo de la selección no mostraba esa humildad y juego en equipo tan bello que les hizo llegar a lo más alto de entre 32 selecciones (por última vez). Ver al Papu Gomez comer un pancho sentado en el piso con su familia, como hacía cuando era un jugador poco conocido, saber que Messi aún siendo el jugador más importante del mundo siempre fue y va a Rosario a visitar a su familia en Navidad, ver a Scaloni presentándose en su ciudad natal, cómo lo integran al Kun Agüero a la fiesta como si hubiera jugado con ellos... esta es la Argentina que queremos: la que cierra grietas, la que se abraza con un/a desconocidx, la que hace que una Abuela que no es abuela sea Abuela de todxs, la que le agradece al capitán por darnos una alegría infinita, la que demuestra sus habilidades acrobáticas para subirse a lo más alto, trepar a donde nadie llega porque puede, no porque lo piensa. La locura de ser parte de un pueblo amado por el mundo, que no se explica con palabras sino con coraje y motivación para ir más allá. Más allá de las crisis. Más allá de los estadios de futbol. Más allá de lo que se supone que pase.
Un grupo de personas que llegaron al más allá. Y volvieron con la Copa.




Dejo acá abajo los temas que pensaba tratar en este posteo pero bueno, me dejé llevar por mi poesía, que por suerte a veces me supera.


Cánticos de cancha. Xeno-homofobia
Penales inventados para Portugal y Argentina
Arbitrajes de Países Bajos - Argentina y Marruecos octavos y cuartos de final
Partidos de Argentina
El poema que escribí después de la victoria con Países Bajos
Mi 11 ideal del mundial
Mi gol favorito y por qué
Memes, frases
Messi y su copa
Mantener el récord de Pelé en su lecho de muerte
La terapia como algo positivo (el Dibu)
Un Diciembre feliz
Mensajes de amor entre amigos. Las palabras de Sofía Martinez Mateo a Messi
Ser parte de esa euforia colectiva. La Abuela lalala
Gente que nada que ver hablando de futbol. Entusiasmo a futuro


[Ingenuo yo que pensaba escribir sobre otros temas después de lo que fue esta victoria inmortal. Iluso. Nos vemos el año que viene.]

En Argentina nací

Primero quería hacer un posteo para terminar el año.
Segundo: Francia.
Voy a ponerme a descuartizar este chiste, por que no es sólo el patrioterismo y el egocentrismo rioplatense lo que lo impulsa, sino la necesidad de reírse de los poderosos (y últimos campeones mundiales, por cierto). Porque nos queremos olvidar por un ratito todo lo que le debemos y/o robamos a Francia (la Constitución, la arquitectura de Buenos Aires, filósofxs y psicólogxs, la inspiración para la protesta popular, la anarquía, costumbres gastronómicas, etcétera) para verlos como un país europeo, un país que tiene una economía estable, que tiene problemas muy distintos a los nuestros pero que en líneas generales parece estar más acomodado en el mapa mundial (olvidando su conflicto con los refugiados, los países africanos, la falta de consideración hacia sus ex-colonias, los atentados, tener cantidades ridículas de turistas todos los días en las grandes ciudades, etcétera) que un país que trata de no caerse del mapa y partirse. Porque detrás del chiste está el guiño hacia quienes somos, hacia lo que nos hace bien como grupo humano y hace que no puedan entendernos en otro lado: somos políticamente incorrectxs y lo sabemos. Somos esa mezcla de luchas constantes para conquistar derechos que merecíamos desde hacía tanto tiempo pero a la vez nos burlamos de quien no es como nosotrxs. Somos el abrazo con un/a desconocidx que no vas a volver a ver en tu vida pero que en ese momento te presta el hombro, enfatizando en que habla tu idioma y te mira a los ojos porque te ve como un/a igual. Somos quienes nos escandalizamos porque lxs políticxs de turno no cumplen con nuestras expectativas pero le pedimos a un grupo de deportistas que dejen todo en la cancha... aunque no hayamos votado por ellxs ni podamos manejar su destino.
Entendemos que la épica y el drama son parte de nuestra vida, como siempre lo fueron y serán de nuestra Historia. Porque todavía nos cuesta ver a un hombre llorar por una relación de pareja, pero no nos sorprende en lo más mínimo que le diga a un futbolista que lo ama con todo su corazón y le dedique palabras de amor a quienes visten su camiseta. Porque el machismo estará enraizado en la sociedad, pero no entiende de pasiones latinas tangueras.
Porque nuestra familia es quien está en ese momento de gloria, y también cuando necesitamos consolarnos por el sufrimiento que nos avasalla. Charlas eternas con quienes siempre están, debates inconclusos sobre tácticas que mañana no van a importar, palabras hacia la pantalla que se replican en redes sociales. Y esperanza. Aquel pensamiento mitomágico que hasta lxs más cientificistas creen. Porque lo que sentimos en este país por todo lo que nos pasa Y SOBRE TODO por el futbol no tiene una explicación lógica. No hay un pensamiento científico-matemático que pueda hacer entender que esto no es ensayo y error (como sí le tocó hacer a Scaloni, Samuel y Aimar y todo su equipo), esto no es "encontrar la mejor manera para...", esto va más allá de los sorteos y los rivales difíciles o arbitrajes polémicos, o la plata que se puso o no para que un equipo o un solo jugador ganara una copa. Esto que nos pasa es el consciente colectivo de un pueblo que va más allá de un territorio (¿o me van a decir que lxs argentinxs que viven en Barcelona o en Nápoles o el pueblo bengalí no son argentinxs también?), no es pelear por la patria, es poner a la Argentina en el mapa desde el talento deportivo, como alguna vez lo hicieron Maradona, Manu Ginobili, Luciana Aimar, Carlos Monzón, y otras grandes potencias que figuran en los libros.
Somos la argentinidad que soñaron San Martín, Belgrano, Güemes, Remedios Del Valle, Juana Azurduy y otras personas que pelearon en un frente de batalla, fusil o espada en mano, como se estimaba antes, para que la Argentina existiera en sus comienzos. Pero ahora somos más que un límite geográfico, somos ese abrazo colectivo que se expande alrededor del mundo. Las felicitaciones por un logro de 26 personas + un cuerpo técnico del que yo, creo, no tengo nada que ver pero que aún así me compete. Porque demostramos que para llegar a ese momento, para sortear todos los obstáculos que hay en el medio, para entender que si esas 26 personas pudieron estar en la cancha es porque antes hubo médicxs, docentes, psicólogxs, preparadorxs físicxs, madres, padres, hermanxs, familiares, parejas, amistades que permitieron que esas 26 personas tuvieran la sanidad mental y la preparación física necesaria para ganar seis de los siete partidos; esas seis finales que se vivieron después de que Argentina perdiera el partido con Arabia Saudita.
Y también la fortaleza individual y como grupo. Porque eso demostraron en esta ocasión tanto como en la Copa América del 2021: son un grupo que se quiere y se establece como tal. Hay cariño, hay afecto, hay risas, hay contención, hay apego, hay identificación con la otra persona, no sólo con la camiseta, con el idioma o con el origen de cada unx. Porque es cierto que venían de lugares muy dispares de nuestro territorio, pero se conjugaron en una pelea colectiva. Como también es cierto que sólo uno de los 26 jugadores vive en la Argentina, pero la llevan en su corazón, como me tocó a mí llevarla cuando vivía lejos. Será por una cuestión económica, por querer descubrir nuevos horizontes, crecer profesionalmente, darle un mejor futuro para la familia o el motivo que quieran, pero estas 26 personas demostraron que a la Argentina la quieren con el corazón y que saben aprender de los errores, saben equivocarse y saben ser fuertes con la picardía y el apoyo mutuo que nos caracteriza. 
Este mundial quedó inmortalizado no sólo en una tercera estrella en el escudo y miles de tatuajes en pieles que lo sienten, sino que quedó inmortalizado porque hace mucho tiempo que un equipo de la selección no mostraba esa humildad y juego en equipo tan bello que les hizo llegar a lo más alto de entre 32 selecciones (por última vez). Ver al Papu Gomez comer un pancho sentado en el piso con su familia, como hacía cuando era un jugador poco conocido, saber que Messi aún siendo el jugador más importante del mundo siempre fue y va a Rosario a visitar a su familia en Navidad, ver a Scaloni presentándose en su ciudad natal, cómo lo integran al Kun Agüero a la fiesta como si hubiera jugado con ellos... esta es la Argentina que queremos: la que cierra grietas, la que se abraza con un/a desconocidx, la que hace que una Abuela que no es abuela sea Abuela de todxs, la que le agradece al capitán por darnos una alegría infinita, la que demuestra sus habilidades acrobáticas para subirse a lo más alto, trepar a donde nadie llega porque puede, no porque lo piensa. La locura de ser parte de un pueblo amado por el mundo, que no se explica con palabras sino con coraje y motivación para ir más allá. Más allá de las crisis. Más allá de los estadios de futbol. Más allá de lo que se supone que pase.
Un grupo de personas que llegaron al más allá. Y volvieron con la Copa.




Dejo acá abajo los temas que pensaba tratar en este posteo pero bueno, me dejé llevar por mi poesía, que por suerte a veces me supera.


Cánticos de cancha. Xeno-homofobia
Penales inventados para Portugal y Argentina
Arbitrajes de Países Bajos - Argentina y Marruecos octavos y cuartos de final
Partidos de Argentina
El poema que escribí después de la victoria con Países Bajos
Mi 11 ideal del mundial
Mi gol favorito y por qué
Memes, frases
Messi y su copa
Mantener el récord de Pelé en su lecho de muerte
La terapia como algo positivo (el Dibu)
Un Diciembre feliz
Mensajes de amor entre amigos. Las palabras de Sofía Martinez Mateo a Messi
Ser parte de esa euforia colectiva. La Abuela lalala
Gente que nada que ver hablando de futbol. Entusiasmo a futuro


[Ingenuo yo que pensaba escribir sobre otros temas después de lo que fue esta victoria inmortal. Iluso. Nos vemos el año que viene.]

domingo, 20 de noviembre de 2022

هيا هيا (Hayya hayya)

Opio que iba a hablar del mundial, como hago siempre que tengo la oportunidad desde el 2010 (para quien no se dio cuenta hasta ahora, mi blog existe desde el 2009).

Me disculpo de antemano de no estar al 100% a nivel mental para poder elaborar grandes redacciones, pero estoy concluyendo trabajos de un fin de año por demás intenso y estresante.
Se me juntaron varias cuestiones que me exigen demasiado de mi cerebro y no tuve tiempo de sentarme a hablar conmigo mismo por este medio.

اول مرة (Primer tiempo) 

El Mundial de futbol masculino despierta pasiones escondidas y genera un clima global bastante particular. Es una anestesia para paliar momentáneamente las situaciones trágicas que nos suceden como humanos y olvidar por un ratito nuestra tristeza (llena de egoísmos, capitalismo salvaje, torturas, esclavitud legal e ilegal, xxenofobia, racismo, etcétera) para prestarle atención a lo que hacen 832 jugadores varones cisgénero (+ cuerpos técnicos + equipos arbitrales) durante un mes de competición en un punto situado del mapa rematado al mejor postor, perdón, quiero decir "elegido de la manera más justa e imparcial" por los regentes de la FIFA.
Es demasiado obvio que en esta ocasión se eligió a Qatar porque es el que puso más plata, siendo la elección de esta sede parte de la corrupción que se destapó en el 2015-16. El país árabe convenció con maletines de dinero a quienes lideraban la principal asociación mundial de futbol para que se le preste más atención a su aerolínea de bandera (para quienes dicen que una aerolínea nacional no habla de su soberanía y de su atractivo para países extranjeros) y posicionarse en el mapa turístico, siendo un país bastante chico y desconocido en el ámbito general, más que por sus inmensas reservas de gas y petróleo.
Por un lado no me parece mal que un país árabe organice el encuentro más visto de la televisión (y ahora más comentado en internet) a nivel mundial, siendo que lo que más prima cuando se habla de árabes en los medios es la islamofobia y xenofobia euro-estadounidense. 
Sí, el mundial fue comprado y sí, Qatar no tiene experiencia futbolística y no tenía un solo estadio construido en su casa, pero no hay que olvidarse que otros países organizadores como Sudáfrica, Corea del Sur, Japón, Estados Unidos o Suiza tampoco alguna vez fueron potencias (ni parece que vayan a ganar un mundial en los próximos 50 años). Es darle la oportunidad a otro equipo pero claro, siendo un país cubierto por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, para quienes cortan el bacalao en las altas esferas puede resultar incómodo.

Yala

Acá me toca hablar de las diferencias culturales que existen y se muestran en los medios. Voy a tratar de ser imparcial, sabiendo que por mi religión y por mi militancia no sería jamás bienvenido en un país así (de hecho no les costaría demasiado meterme preso o aplicarme alguna pena capital por ser quien soy). He visto informes que defenestran la forma de vestir de las personas qataríes, lo cual me parece por demás desubicado. Estamos hablando de un país que tiene su propia historia y su propia forma de expresarse. Me parece ridículo que se critique que la gente no pueda mostrar los brazos o piernas en un país en primer lugar predominantemente musulmán, siendo que es su costumbre religiosa, y en segundo lugar donde pueden llegar a hacer 50 GRADOS en verano y 30 en inverno. Con respecto a su religión, en este país la gente NO BEBE ALCOHOL, siendo que es Haram (prohibido por el Qoran), por lo que no hay borrachos, a diferencia de Inglaterra, Alemania y otros países conocidos por sus vergonzosos comportamientos etílicos.
Con respecto a las mujeres sí, es un país al cual le falta reconocer derechos internacionales para promover la libertad de quienes nacieron con vulva (no, por ahora no puedo hablar de personas trans, más adelante hablo del tema) o al menos darle iguales condiciones de vida, pero están en una situación casi imposible de resolver si no se hace una revolución masiva DESDE los propios países que adoptan esas prácticas arcaicas y androcéntricas. Que son prisioneras, despojadas de autonomía y respeto por parte del resto de los varones/hombres desde que nacen hasta que mueren sólo por ser personas con vulva es una tragedia constante, pero no puede venir de occidente el cambio, tiene que provenir desde su misma cultura. Hay iniciativas que están peleando poco a poco por eso, pero todavía falta bastante.
En referencia a Qatar en sí, recordemos también que es una monarquía absoluta. El emir es el que manda y no hay posibilidad de votar para ejercer tus derechos ciudadanos. No sos nadie si el emir no dice que sos alguien. Entonces, si protestar está prohibido, ir en contra de los caprichos del emir está prohibido, votar leyes está prohibido...¿por qué se pretende que el país vaya a cambiar pronto? Esto no es Europa, gente, donde ya se sacaron de encima (en su mayoría) a los poderes absolutos de la realeza, pero bien que les costó sangre y tiempo hacer ese cambio. Ser mujer es claramente complicado en esos lugares si se ve desde los parámetros occidentalizados pero nadie se dignó en preguntarles a ellas qué es lo que sienten o por qué no consideran mudarse a otros países árabes donde tendrían más libertad, como Túnez o incluso Arabia Saudita, por ejemplo. Rescato la entrevista que se le hizo a Melody Amal Khalil Kabalan desde la agencia Télam en la cual habla de las fake news que hay para desprestigiar a Qatar con respecto al trato hacia las mujeres (quienes, vale la pena aclararlo, sólo comprenden un 25% de la población del país petrolero, por lo tanto sí podrían considerarse una minoría allí). https://www.telam.com.ar/notas/202210/608667-las-mujeres-qatar-2022-fake-news-derechos-tradiciones-futbol-melody-amal-khalil-kabalan.html. No nos quedemos con las primeras impresiones de Human Rights Watch (con sede en New York) o Amnistía Internacional (con sede en London) que nos hablan desde su visión primermundista, vayamos un poquito más allá en la investigación. Esto va para vos, Monitor Fantasma, y para todas las personas que sacar a relucir su islamofobia cuando se habla de las condiciones de vida tan distintas en Medio Oriente.
Ahora, refiriéndonos a las personas LGBT+, me parece que nos olvidamos que hace cuatro años se hizo un mundial en otro país donde también se vulneran constantemente los derechos de las personas LGBT y de hecho incluso se les envía (al día de hoy) a campos de trabajo forzado en Siberia por su orientación sexual o autopercepción de género. Porque es muy fácil criticar a un país musulmán sin peso internacional (más allá del económico) cuando del otro lado tenés una megapotencia expansionista haciendo lo mismo. Dejemos de ser hipócritas: o abrazamos a todas las personas del colectivo en todo momento o a ninguna, no podemos seleccionar por el país donde viven.
¿Eh, pero no vas a hablar de los esclavos africanos y árabes que utilizaron para construir los estadios? Claro que sí, y por supuesto que condeno y maldigo todo tipo de opresión hacia las personas, pero nuevamente pongo en tela de juicio desde qué lugar nos paramos para hablar del tema. Porque es cierto que hubo más de 8000 muertos en la construcción de la infraestructura para este show mediático opiáceo internacional, con condiciones de vida infrahumanas, todo esto desnudado por la atenta mirada de un grupo de periodistas ingleses (oh, muchas gracias por mostrarnos el camino, milord) pero estas prácticas no están muy lejos de las torturas que sienten los ESCLAVOS prisioneros de Guantánamo, los y las ESCLAVXS NIÑXS, ADOLESCENTES Y ADULTXS que trabajan en fábricas chinas para fabricar todos los productos que dicen "made in China", los ESCLAVOS que trabajan en las minas de Potosí, lxs ESCLAVXS de talleres clandestinos de fabricación de ropa en todo Asia para el fast fashion que se consume en Occidente o, sin ir más lejos, los ESCLAVOS que trabajan acá nomás en las viñas de Sol a Sol para la fabricación de vinos, aceites de oliva, y otros productos locales. Y de estos últimos no lo digo por rumores, sino porque son mis propios alumnos de la escuela (quienes también tienen discapacidad por falta de una buena alimentación en sus primeros años de vida) los que trabajan en esas viñas. La esclavitud sigue existiendo aún en el Siglo XXI, nos guste o no admitirlo. Lo que podemos hacer es no señalar la paja en el ojo ajeno cuando tenés la viga en el propio. "Chabón, amigo, ¿de qué lado estás?"

Segundo tiempo

Virando nuevamente hacia el balónpie, por una ocasión se volcará la atención a resaltar lo que sucede en el país anfitrión desde una perspectiva positiva, intentando no insultar a quienes provienen de esa región, tal como pasó en Sudáfrica 2010, cuando por primera vez se organizó en continente africano y no se hizo hincapié en la (todavía hoy) existente diferencia entre blancxs y negrxs en el país springbok. Claramente que sigue habiendo discriminación tratando de ofender al mundo medio-oriental por su cultura tan distinta a la nuestra, pero esto no hace más que desnudar la falta de tolerancia y la hipocresía de los países que dominan el mercado global. Es la cuenta bancaria la que habla y los medios repiten el discurso que les escriben para generar odio e intolerancia.
Seguimos mostrándonos como descendientes occidentales de la caída del muro de Berlín y la victoria feroz del capitalismo, siendo que todo se mide bajo la vara del dinero y la capacidad que se tiene de comprar y vender lo que sea, no por los valores humanos. El futbol dejó de tener sentido hace muchos años, creo yo cuando Roman Abramovich (irónicamente un soviético millonario) compró el Chelsea en el año 2003 y jugó al PC Futbol en la vida real, arruinando los mercados de pases. De ahí en adelante sólo se ve un deporte transformado en negocio para generar ganancias y dividendos que provienen de la publicidad. Anteriormente había habido casos de jugadores comprados por políticos y millonarios (Maradona por Berlusconi en el Sevilla, por ejemplo), pero no había sido tan alevoso el cambio en el mercado de pases como desde la compra del equipo londinense. A pesar de todo esto sí es cierto que hasta ahora no se pudo demostrar que algún equipo haya salido campeón del mundo por robo o compra de partidos, sino por talento [aunque sí se han visto MUCHOS cuestionables fallos arbitrables en primera ronda, octavos y cuartos de final en cantidad de mundiales]. Ah, no, pará, en el Mundial de Italia´34 con Mussolini hubo un par de arreglos para que gane el local. Y en Inglaterra ´66 el tercer gol fantasma de los piratas contra Alemania que nunca entró en el arco. Y en Italia ´90 el penal inventado contra Argentina sólo para que no gane Maradona en tierras de Rómulo y Remo...

Volviendo a la sede de la copa. El futbol domina el mundo, eso es innegable, y en los países de raíz turco-otomana es especialmente amado el deporte como medio de socialización (al igual que en latinoamérica) y como forma de insertarse laboralmente en Europa sin la necesidad de matarse estudiando o si no se tienen los medios económicos para hacerlo (de nuevo: igual que latinoamérica). Me parece un cambio considerable muy positivo que se reconozca a ídolos árabes como pasa con Mohamed Sala, Achraf Hakimi y Riyad Mahrez, por ejemplo, para desbancar un poco a los originarios de Sudamérica y Europa, para reivindicar la identidad deportiva de sus propios países o culturas. Tanto los países árabes como África tienen una buena cultura futbolera y han sacado grandes jugadores a lo largo de la Historia, lo cual me alegra porque eso les da visibilidad internacional y los "pone en el mapa", tal como pasó con Argentina, Brasil o Uruguay en el pasado.

Paso a explicar un poco la demografía del continente sin frío desde el punto de vista del futbol. África se divide en dos: norte de África (árabe) y África subsahariana (negra). Es muy habitual ver una rivalidad entre ambas partes aunque no se trata de odio o malas intenciones sino de rivalidad deportiva, como tenemos acá con Brasil o Colombia ponele. Es habitual que en las instancias finales de la Copa África se vea por un lado a un equipo árabe y por otro a un equipo negro, siendo más interesante para ver en el continente, así la mitad hincha por un equipo y la otra mitad por el otro. Esto es para dar un pantallazo de qué pasa en el continente más olvidado del mundo.


Sigamos confiando que al fin ganaremos

Ahora me toca hablar de la Argentina. Nuestro país es futbolero de una manera pasional y enérgica. Lo sabemos, lo entendemos y lo admitimos con orgullo. Llevamos la garra futbolística a todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana: a la cancha (por supuesto), a la escuela, a las reuniones con amigxs, a los recitales, a las cenas de Navidad, etcétera. Es parte de lo que somos, como la nostalgia por el barrio o el amor por comer en familia. No tiene sentido separar la presión que le ponemos a los 26 jugadores de los otros ámbitos en los que nos movemos, tales como el trabajo, el estudio o el mercado, porque va a ser el principal tema de conversación por el próximo mes y por el resto de la Historia para quienes disfrutamos de analizar el deporte desde un lugar táctico (sigo sin explicarme por qué Ortega se hizo echar en el partido contra Holanda en el ´98 o por qué Verón jugó tan mal con Inglaterra en el 2002). Nos olvidamos que son jugadores de futbol, que son personas, que son humanos, porque no nos interesa ver eso ahora, lo único que nos importa es hacer katharsis (ver el informe sobre futbol que hice en Junio del 2018: https://abellisman.blogspot.com/2018/06/si-gana-ganamos-si-perde-lo-pensamos.html), aunque después nos tengamos que comer los mocos por criticar a alguien que luego repuntó en su calidad de juego ("periodistas" caretas: háganse cargo de lo vergonzosos que son en televisión). Somos eso que se admira y no se entiende en el resto del mundo porque es un sobrado entusiasmo por una pelota, dos arcos y 22 personas en la cancha. Pero es lo que necesitamos: la ilusión de un próximo éxito, la incertidumbre, las rivalidades, los aplausos, los gritos de regocijo o de bronca para descargarnos, el dolor por el fracaso, la magia y el arte puestos al servicio del deporte y, como no, el patrioterismo de creernos superiores en algo. Porque la Argentina económicamente fue potencia alguna vez y lo perdió, cinematográficamente fue potencia y lo perdió, educativamente tiene leyes hermosas para ser potencia pero no puede, científicamente tiene los cerebros para ser potencia y no puede, pero futbolísticamente hablando siempre fue, es y será una potencia reconocida en todo el mundo. En la cancha siempre jugamos de locales y donde haya dos argentinxs seguramente van a hablar de futbol primero y del país después.

En este mundial en particular se pudo ver que hay una nueva ilusión refortalecida por la victoria en la Copa América del año pasado, con figuras que se destacan tanto en la selección como en sus equipos cotidianos como el Dibu Martinez, Nicolás Otamendi, Ángel Di María, Rodrigo De Paul, Marcos Acuña, Paulo Dybala y, por supuesto, Lionel Messi. Este último está generando un fenómeno muy bello a nivel mundial, siendo un diamante exportado de Rosario para ser admirado y reconocido en todo el mundo (sobre todo en países árabes y Bangladesh) por su capacidad de juego y su humildad. Claro que es una presión gigantezca para un solo ser humano, sobre todo en el mundo de la sobreinformación, pero no hay que dejar pasar el hecho de que se le quiere y respeta muchísimo alrededor de todo el mundo, con gente alentándolo a él y sólo a él en cualquier rincón del planeta.

Recomiendo los informes y videos tan interesantes, poéticos y/o detallados que hacen canales como Octavio Gencarelli, Santi Ludueña, St James Sann, Leo MDQ II y Habemus Futbol, entre otros, que son pibes jóvenes con apreciables miradas al deporte rey.

 
Pronósticos

A poquísimos minutos de que empiece a rodar la caprichosa por el césped mediooriental, me gustaría dejar asentados los que creo que serán los resultados del mundial. Comparto la opinión de que Argentina tiene chances de ganar esta copa, a diferencia de otros años, que se lo veía a Alemania o a otra potencia como mayor candidata, o con la catastrófica desorganización interna del 2018, por lo que creo que esta vez puede ser. Pasará primera de ronda sin dificultades y si mis cálculos son correctos, primero le tocará Dinamarca en octavos (rival accesible) o Francia, si es que el equipo galo no demuestra un buen nivel, lo cual sería una interesante revancha por lo que pasó en la misma fase del 2018. Luego jugaría  en cuartos, para no perder la costumbre, con Holanda que no está en su mejor momento, pero que puede dar un lindo partido y luego Brasil en las semis, tal como pasó en el ´90 por última vez y, posiblemente una final con Inglaterra, que se lo ve bastante afilado este año. Sería ideal tener a los dos máximos rivales juntos en una sola competición, también sería una casualidad demasiado grande y sospechosa, pero esto es futbol, es negocio, y hay que vender opio para anestesiar al pueblo mientras los gobiernos hacen maniobras truculentas cuando miramos para otro lado. Qué se yo, elijo creer. De política seguiré hablando en el futuro, pero el mundial es cada cuatro años.

Canciones

Esto es cortito y al pie: hace un tiempo ya que las canciones de los mundiales no reflejan la épica que solían tener en su momento y no despiertan la misma emoción, pero también porque la música cambió y no es lo mismo sentir la "belleza" del auto-tune y las computadoras haciendo sonidos que apreciar el talento de gente que estudió y toca instrumentos desde hace años (acá le tengo que dar la razón a Pappo, perdón). Es difícil hacer una canción que vaya a ser bailada, cantada o recordada por todo el mundo, como también lo es compararla con muy buenos productos como Wakka Wakka (con una rubia, blanca, de ojos claros cantando una canción para África) en el 2010, Wavin´Flag (remix producido por Coca Cola con K´Naan y David Bisbal) también de ese año, la amadísima Un´estate italiana del mundial del 1990 o la que yo considero la mejor de todas que es La Copa de la Vida del mundial de Francia ´98, porque tenía todo: una coreo, letra pegadiza tanto en castellano como en inglés, dos idiomas, un ritmo frenético que te invita a jugar al futbol y a Ricky Martin en su mejor momento, lo cual siempre es un golazo de mitad de cancha. La de este año no es mala como la del mundial de USA ´94 y tiene un poquito más de sustancia que la del 2006 y del 2018, pero no deja de ser una canción genérica de pop árabe, claramente por estar escrita y producida en Estados Unidos. No me transmite demasiado ni creo que vaya a ser recordada luego de que termine la contienda mundialista.

Minutos adicionales

Hoy me tocó hablar del mundial de futbol masculino, que cada vez recauda y mueve más guita porque es un negocio bárbaro. Ya veremos en qué momento se podrá hablar así del futbol femenino, pero sí que le falta crecer y profesionalizarse más, siendo que aún la gran mayoría de los equipos de esa categoría deportiva siguen como amateurs, no pudiendo las jugadoras dedicarse al 100% al deporte y teniendo que vivir de otra cosa para llegar a fin de mes. Por cierto, el mundial de futbol femenino es el año que viene en Australia-Nueva Zelanda.

Finalizo acá mi informe. Me tenía pendiente escribir en el blog y necesitaba saciarme de palabras y contenido web. Apenas tenga otros minutos libres tengo craneado: hablar sobre ACNUR/UNHCR y sobre algunas situaciones que me sucedieron últimamente que me indignaron bastante. Espero hacer ambos posteos antes de que termine el año. Saludos y que gane "el mejor".

هيا هيا (Hayya hayya)

Opio que iba a hablar del mundial, como hago siempre que tengo la oportunidad desde el 2010 (para quien no se dio cuenta hasta ahora, mi blog existe desde el 2009).

Me disculpo de antemano de no estar al 100% a nivel mental para poder elaborar grandes redacciones, pero estoy concluyendo trabajos de un fin de año por demás intenso y estresante.
Se me juntaron varias cuestiones que me exigen demasiado de mi cerebro y no tuve tiempo de sentarme a hablar conmigo mismo por este medio.

اول مرة (Primer tiempo) 

El Mundial de futbol masculino despierta pasiones escondidas y genera un clima global bastante particular. Es una anestesia para paliar momentáneamente las situaciones trágicas que nos suceden como humanos y olvidar por un ratito nuestra tristeza (llena de egoísmos, capitalismo salvaje, torturas, esclavitud legal e ilegal, xxenofobia, racismo, etcétera) para prestarle atención a lo que hacen 832 jugadores varones cisgénero (+ cuerpos técnicos + equipos arbitrales) durante un mes de competición en un punto situado del mapa rematado al mejor postor, perdón, quiero decir "elegido de la manera más justa e imparcial" por los regentes de la FIFA.
Es demasiado obvio que en esta ocasión se eligió a Qatar porque es el que puso más plata, siendo la elección de esta sede parte de la corrupción que se destapó en el 2015-16. El país árabe convenció con maletines de dinero a quienes lideraban la principal asociación mundial de futbol para que se le preste más atención a su aerolínea de bandera (para quienes dicen que una aerolínea nacional no habla de su soberanía y de su atractivo para países extranjeros) y posicionarse en el mapa turístico, siendo un país bastante chico y desconocido en el ámbito general, más que por sus inmensas reservas de gas y petróleo.
Por un lado no me parece mal que un país árabe organice el encuentro más visto de la televisión (y ahora más comentado en internet) a nivel mundial, siendo que lo que más prima cuando se habla de árabes en los medios es la islamofobia y xenofobia euro-estadounidense. 
Sí, el mundial fue comprado y sí, Qatar no tiene experiencia futbolística y no tenía un solo estadio construido en su casa, pero no hay que olvidarse que otros países organizadores como Sudáfrica, Corea del Sur, Japón, Estados Unidos o Suiza tampoco alguna vez fueron potencias (ni parece que vayan a ganar un mundial en los próximos 50 años). Es darle la oportunidad a otro equipo pero claro, siendo un país cubierto por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, para quienes cortan el bacalao en las altas esferas puede resultar incómodo.

Yala

Acá me toca hablar de las diferencias culturales que existen y se muestran en los medios. Voy a tratar de ser imparcial, sabiendo que por mi religión y por mi militancia no sería jamás bienvenido en un país así (de hecho no les costaría demasiado meterme preso o aplicarme alguna pena capital por ser quien soy). He visto informes que defenestran la forma de vestir de las personas qataríes, lo cual me parece por demás desubicado. Estamos hablando de un país que tiene su propia historia y su propia forma de expresarse. Me parece ridículo que se critique que la gente no pueda mostrar los brazos o piernas en un país en primer lugar predominantemente musulmán, siendo que es su costumbre religiosa, y en segundo lugar donde pueden llegar a hacer 50 GRADOS en verano y 30 en inverno. Con respecto a su religión, en este país la gente NO BEBE ALCOHOL, siendo que es Haram (prohibido por el Qoran), por lo que no hay borrachos, a diferencia de Inglaterra, Alemania y otros países conocidos por sus vergonzosos comportamientos etílicos.
Con respecto a las mujeres sí, es un país al cual le falta reconocer derechos internacionales para promover la libertad de quienes nacieron con vulva (no, por ahora no puedo hablar de personas trans, más adelante hablo del tema) o al menos darle iguales condiciones de vida, pero están en una situación casi imposible de resolver si no se hace una revolución masiva DESDE los propios países que adoptan esas prácticas arcaicas y androcéntricas. Que son prisioneras, despojadas de autonomía y respeto por parte del resto de los varones/hombres desde que nacen hasta que mueren sólo por ser personas con vulva es una tragedia constante, pero no puede venir de occidente el cambio, tiene que provenir desde su misma cultura. Hay iniciativas que están peleando poco a poco por eso, pero todavía falta bastante.
En referencia a Qatar en sí, recordemos también que es una monarquía absoluta. El emir es el que manda y no hay posibilidad de votar para ejercer tus derechos ciudadanos. No sos nadie si el emir no dice que sos alguien. Entonces, si protestar está prohibido, ir en contra de los caprichos del emir está prohibido, votar leyes está prohibido...¿por qué se pretende que el país vaya a cambiar pronto? Esto no es Europa, gente, donde ya se sacaron de encima (en su mayoría) a los poderes absolutos de la realeza, pero bien que les costó sangre y tiempo hacer ese cambio. Ser mujer es claramente complicado en esos lugares si se ve desde los parámetros occidentalizados pero nadie se dignó en preguntarles a ellas qué es lo que sienten o por qué no consideran mudarse a otros países árabes donde tendrían más libertad, como Túnez o incluso Arabia Saudita, por ejemplo. Rescato la entrevista que se le hizo a Melody Amal Khalil Kabalan desde la agencia Télam en la cual habla de las fake news que hay para desprestigiar a Qatar con respecto al trato hacia las mujeres (quienes, vale la pena aclararlo, sólo comprenden un 25% de la población del país petrolero, por lo tanto sí podrían considerarse una minoría allí). https://www.telam.com.ar/notas/202210/608667-las-mujeres-qatar-2022-fake-news-derechos-tradiciones-futbol-melody-amal-khalil-kabalan.html. No nos quedemos con las primeras impresiones de Human Rights Watch (con sede en New York) o Amnistía Internacional (con sede en London) que nos hablan desde su visión primermundista, vayamos un poquito más allá en la investigación. Esto va para vos, Monitor Fantasma, y para todas las personas que sacar a relucir su islamofobia cuando se habla de las condiciones de vida tan distintas en Medio Oriente.
Ahora, refiriéndonos a las personas LGBT+, me parece que nos olvidamos que hace cuatro años se hizo un mundial en otro país donde también se vulneran constantemente los derechos de las personas LGBT y de hecho incluso se les envía (al día de hoy) a campos de trabajo forzado en Siberia por su orientación sexual o autopercepción de género. Porque es muy fácil criticar a un país musulmán sin peso internacional (más allá del económico) cuando del otro lado tenés una megapotencia expansionista haciendo lo mismo. Dejemos de ser hipócritas: o abrazamos a todas las personas del colectivo en todo momento o a ninguna, no podemos seleccionar por el país donde viven.
¿Eh, pero no vas a hablar de los esclavos africanos y árabes que utilizaron para construir los estadios? Claro que sí, y por supuesto que condeno y maldigo todo tipo de opresión hacia las personas, pero nuevamente pongo en tela de juicio desde qué lugar nos paramos para hablar del tema. Porque es cierto que hubo más de 8000 muertos en la construcción de la infraestructura para este show mediático opiáceo internacional, con condiciones de vida infrahumanas, todo esto desnudado por la atenta mirada de un grupo de periodistas ingleses (oh, muchas gracias por mostrarnos el camino, milord) pero estas prácticas no están muy lejos de las torturas que sienten los ESCLAVOS prisioneros de Guantánamo, los y las ESCLAVXS NIÑXS, ADOLESCENTES Y ADULTXS que trabajan en fábricas chinas para fabricar todos los productos que dicen "made in China", los ESCLAVOS que trabajan en las minas de Potosí, lxs ESCLAVXS de talleres clandestinos de fabricación de ropa en todo Asia para el fast fashion que se consume en Occidente o, sin ir más lejos, los ESCLAVOS que trabajan acá nomás en las viñas de Sol a Sol para la fabricación de vinos, aceites de oliva, y otros productos locales. Y de estos últimos no lo digo por rumores, sino porque son mis propios alumnos de la escuela (quienes también tienen discapacidad por falta de una buena alimentación en sus primeros años de vida) los que trabajan en esas viñas. La esclavitud sigue existiendo aún en el Siglo XXI, nos guste o no admitirlo. Lo que podemos hacer es no señalar la paja en el ojo ajeno cuando tenés la viga en el propio. "Chabón, amigo, ¿de qué lado estás?"

Segundo tiempo

Virando nuevamente hacia el balónpie, por una ocasión se volcará la atención a resaltar lo que sucede en el país anfitrión desde una perspectiva positiva, intentando no insultar a quienes provienen de esa región, tal como pasó en Sudáfrica 2010, cuando por primera vez se organizó en continente africano y no se hizo hincapié en la (todavía hoy) existente diferencia entre blancxs y negrxs en el país springbok. Claramente que sigue habiendo discriminación tratando de ofender al mundo medio-oriental por su cultura tan distinta a la nuestra, pero esto no hace más que desnudar la falta de tolerancia y la hipocresía de los países que dominan el mercado global. Es la cuenta bancaria la que habla y los medios repiten el discurso que les escriben para generar odio e intolerancia.
Seguimos mostrándonos como descendientes occidentales de la caída del muro de Berlín y la victoria feroz del capitalismo, siendo que todo se mide bajo la vara del dinero y la capacidad que se tiene de comprar y vender lo que sea, no por los valores humanos. El futbol dejó de tener sentido hace muchos años, creo yo cuando Roman Abramovich (irónicamente un soviético millonario) compró el Chelsea en el año 2003 y jugó al PC Futbol en la vida real, arruinando los mercados de pases. De ahí en adelante sólo se ve un deporte transformado en negocio para generar ganancias y dividendos que provienen de la publicidad. Anteriormente había habido casos de jugadores comprados por políticos y millonarios (Maradona por Berlusconi en el Sevilla, por ejemplo), pero no había sido tan alevoso el cambio en el mercado de pases como desde la compra del equipo londinense. A pesar de todo esto sí es cierto que hasta ahora no se pudo demostrar que algún equipo haya salido campeón del mundo por robo o compra de partidos, sino por talento [aunque sí se han visto MUCHOS cuestionables fallos arbitrables en primera ronda, octavos y cuartos de final en cantidad de mundiales]. Ah, no, pará, en el Mundial de Italia´34 con Mussolini hubo un par de arreglos para que gane el local. Y en Inglaterra ´66 el tercer gol fantasma de los piratas contra Alemania que nunca entró en el arco. Y en Italia ´90 el penal inventado contra Argentina sólo para que no gane Maradona en tierras de Rómulo y Remo...

Volviendo a la sede de la copa. El futbol domina el mundo, eso es innegable, y en los países de raíz turco-otomana es especialmente amado el deporte como medio de socialización (al igual que en latinoamérica) y como forma de insertarse laboralmente en Europa sin la necesidad de matarse estudiando o si no se tienen los medios económicos para hacerlo (de nuevo: igual que latinoamérica). Me parece un cambio considerable muy positivo que se reconozca a ídolos árabes como pasa con Mohamed Sala, Achraf Hakimi y Riyad Mahrez, por ejemplo, para desbancar un poco a los originarios de Sudamérica y Europa, para reivindicar la identidad deportiva de sus propios países o culturas. Tanto los países árabes como África tienen una buena cultura futbolera y han sacado grandes jugadores a lo largo de la Historia, lo cual me alegra porque eso les da visibilidad internacional y los "pone en el mapa", tal como pasó con Argentina, Brasil o Uruguay en el pasado.

Paso a explicar un poco la demografía del continente sin frío desde el punto de vista del futbol. África se divide en dos: norte de África (árabe) y África subsahariana (negra). Es muy habitual ver una rivalidad entre ambas partes aunque no se trata de odio o malas intenciones sino de rivalidad deportiva, como tenemos acá con Brasil o Colombia ponele. Es habitual que en las instancias finales de la Copa África se vea por un lado a un equipo árabe y por otro a un equipo negro, siendo más interesante para ver en el continente, así la mitad hincha por un equipo y la otra mitad por el otro. Esto es para dar un pantallazo de qué pasa en el continente más olvidado del mundo.


Sigamos confiando que al fin ganaremos

Ahora me toca hablar de la Argentina. Nuestro país es futbolero de una manera pasional y enérgica. Lo sabemos, lo entendemos y lo admitimos con orgullo. Llevamos la garra futbolística a todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana: a la cancha (por supuesto), a la escuela, a las reuniones con amigxs, a los recitales, a las cenas de Navidad, etcétera. Es parte de lo que somos, como la nostalgia por el barrio o el amor por comer en familia. No tiene sentido separar la presión que le ponemos a los 26 jugadores de los otros ámbitos en los que nos movemos, tales como el trabajo, el estudio o el mercado, porque va a ser el principal tema de conversación por el próximo mes y por el resto de la Historia para quienes disfrutamos de analizar el deporte desde un lugar táctico (sigo sin explicarme por qué Ortega se hizo echar en el partido contra Holanda en el ´98 o por qué Verón jugó tan mal con Inglaterra en el 2002). Nos olvidamos que son jugadores de futbol, que son personas, que son humanos, porque no nos interesa ver eso ahora, lo único que nos importa es hacer katharsis (ver el informe sobre futbol que hice en Junio del 2018: https://abellisman.blogspot.com/2018/06/si-gana-ganamos-si-perde-lo-pensamos.html), aunque después nos tengamos que comer los mocos por criticar a alguien que luego repuntó en su calidad de juego ("periodistas" caretas: háganse cargo de lo vergonzosos que son en televisión). Somos eso que se admira y no se entiende en el resto del mundo porque es un sobrado entusiasmo por una pelota, dos arcos y 22 personas en la cancha. Pero es lo que necesitamos: la ilusión de un próximo éxito, la incertidumbre, las rivalidades, los aplausos, los gritos de regocijo o de bronca para descargarnos, el dolor por el fracaso, la magia y el arte puestos al servicio del deporte y, como no, el patrioterismo de creernos superiores en algo. Porque la Argentina económicamente fue potencia alguna vez y lo perdió, cinematográficamente fue potencia y lo perdió, educativamente tiene leyes hermosas para ser potencia pero no puede, científicamente tiene los cerebros para ser potencia y no puede, pero futbolísticamente hablando siempre fue, es y será una potencia reconocida en todo el mundo. En la cancha siempre jugamos de locales y donde haya dos argentinxs seguramente van a hablar de futbol primero y del país después.

En este mundial en particular se pudo ver que hay una nueva ilusión refortalecida por la victoria en la Copa América del año pasado, con figuras que se destacan tanto en la selección como en sus equipos cotidianos como el Dibu Martinez, Nicolás Otamendi, Ángel Di María, Rodrigo De Paul, Marcos Acuña, Paulo Dybala y, por supuesto, Lionel Messi. Este último está generando un fenómeno muy bello a nivel mundial, siendo un diamante exportado de Rosario para ser admirado y reconocido en todo el mundo (sobre todo en países árabes y Bangladesh) por su capacidad de juego y su humildad. Claro que es una presión gigantezca para un solo ser humano, sobre todo en el mundo de la sobreinformación, pero no hay que dejar pasar el hecho de que se le quiere y respeta muchísimo alrededor de todo el mundo, con gente alentándolo a él y sólo a él en cualquier rincón del planeta.

Recomiendo los informes y videos tan interesantes, poéticos y/o detallados que hacen canales como Octavio Gencarelli, Santi Ludueña, St James Sann, Leo MDQ II y Habemus Futbol, entre otros, que son pibes jóvenes con apreciables miradas al deporte rey.

 
Pronósticos

A poquísimos minutos de que empiece a rodar la caprichosa por el césped mediooriental, me gustaría dejar asentados los que creo que serán los resultados del mundial. Comparto la opinión de que Argentina tiene chances de ganar esta copa, a diferencia de otros años, que se lo veía a Alemania o a otra potencia como mayor candidata, o con la catastrófica desorganización interna del 2018, por lo que creo que esta vez puede ser. Pasará primera de ronda sin dificultades y si mis cálculos son correctos, primero le tocará Dinamarca en octavos (rival accesible) o Francia, si es que el equipo galo no demuestra un buen nivel, lo cual sería una interesante revancha por lo que pasó en la misma fase del 2018. Luego jugaría  en cuartos, para no perder la costumbre, con Holanda que no está en su mejor momento, pero que puede dar un lindo partido y luego Brasil en las semis, tal como pasó en el ´90 por última vez y, posiblemente una final con Inglaterra, que se lo ve bastante afilado este año. Sería ideal tener a los dos máximos rivales juntos en una sola competición, también sería una casualidad demasiado grande y sospechosa, pero esto es futbol, es negocio, y hay que vender opio para anestesiar al pueblo mientras los gobiernos hacen maniobras truculentas cuando miramos para otro lado. Qué se yo, elijo creer. De política seguiré hablando en el futuro, pero el mundial es cada cuatro años.

Canciones

Esto es cortito y al pie: hace un tiempo ya que las canciones de los mundiales no reflejan la épica que solían tener en su momento y no despiertan la misma emoción, pero también porque la música cambió y no es lo mismo sentir la "belleza" del auto-tune y las computadoras haciendo sonidos que apreciar el talento de gente que estudió y toca instrumentos desde hace años (acá le tengo que dar la razón a Pappo, perdón). Es difícil hacer una canción que vaya a ser bailada, cantada o recordada por todo el mundo, como también lo es compararla con muy buenos productos como Wakka Wakka (con una rubia, blanca, de ojos claros cantando una canción para África) en el 2010, Wavin´Flag (remix producido por Coca Cola con K´Naan y David Bisbal) también de ese año, la amadísima Un´estate italiana del mundial del 1990 o la que yo considero la mejor de todas que es La Copa de la Vida del mundial de Francia ´98, porque tenía todo: una coreo, letra pegadiza tanto en castellano como en inglés, dos idiomas, un ritmo frenético que te invita a jugar al futbol y a Ricky Martin en su mejor momento, lo cual siempre es un golazo de mitad de cancha. La de este año no es mala como la del mundial de USA ´94 y tiene un poquito más de sustancia que la del 2006 y del 2018, pero no deja de ser una canción genérica de pop árabe, claramente por estar escrita y producida en Estados Unidos. No me transmite demasiado ni creo que vaya a ser recordada luego de que termine la contienda mundialista.

Minutos adicionales

Hoy me tocó hablar del mundial de futbol masculino, que cada vez recauda y mueve más guita porque es un negocio bárbaro. Ya veremos en qué momento se podrá hablar así del futbol femenino, pero sí que le falta crecer y profesionalizarse más, siendo que aún la gran mayoría de los equipos de esa categoría deportiva siguen como amateurs, no pudiendo las jugadoras dedicarse al 100% al deporte y teniendo que vivir de otra cosa para llegar a fin de mes. Por cierto, el mundial de futbol femenino es el año que viene en Australia-Nueva Zelanda.

Finalizo acá mi informe. Me tenía pendiente escribir en el blog y necesitaba saciarme de palabras y contenido web. Apenas tenga otros minutos libres tengo craneado: hablar sobre ACNUR/UNHCR y sobre algunas situaciones que me sucedieron últimamente que me indignaron bastante. Espero hacer ambos posteos antes de que termine el año. Saludos y que gane "el mejor".

domingo, 2 de octubre de 2022

Con Jamón y Morrón parte 2

01-18/09 = Me quedé con ganas de seguir escribiendo sobre la manera de trabajo en escuelas especiales y como es mi blog, es lo que voy a hacer a continuación. Esta semana justamente estamos disfrutando de una seguidilla de eventos relacionados al día del maestro (¿o debería decir "de la maestra", considerando que son mayoría?) que sacan a relucir nuestra parte más lúdica, aprovechándonos que damos clase a adolescentes con alma, y a veces mente, de niñxs. Cada día de la semana (a partir del martes) hubo distintas consignas para lxs docentes y directivas para ir a la institución, lo cual hace que ir a la escuela sea sumamente divertido. El martes la idea era llevar algo para comer/beber que empezara con la primera letra de tu nombre (Ades-Alfajores, Bizcochos, Café, Doritos, etcétera) lo cual salió genial. El miércoles la consigna era "ir vestidx con tu mejor ropa de dormir". El jueves "ir a la escuela con tu peinado o peluca más estrafalaria" y el viernes fue "día de sombreros", sumado a un hermoso agasajo a cargo de la directora, la secretaria y el mejor celador del colegio. Esto que puede resultar anecdótico muestra qué es lo que pasa y cómo podemos romper un poquito las reglas establecidas para disfrutar más del espacio de enseñanza-aprendizaje. Es NECESARIO que existan estos alivios, este pequeño relajo dentro de tanta tensión que podemos llegar a tener por interiorizarnos en las vidas de personas cuyos derechos están siendo vulnerados una y otra vez, con una completa invisibilización por parte de la sociedad y con lo complicado que puede ser vivir con X discapacidad. Como lo dije ayer en el curso de ESI: es una militancia trabajar en estas escuelas y es un compromiso que se asume con ganas.
Se preguntarán cómo se trabaja en escuelas especiales. En estos lugares, más allá de la precarización que existe porque no hay demasiados recursos puestos para el beneficio de las personas con discapacidad (PCD) o quienes trabajamos con ellxs, se intenta que tengan un espacio en el cual puedan aprender de la mejor manera posible. En las escuelas primarias especiales no se ven a simple vista demasiadas diferencias con las escuelas comunes, salvo por el espacio que suele existir de "psicomotricidad", por las rampas de accesibilidad o porque llevan un ritmo mucho más pausado de aprendizaje, para darles la oportunidad de adquirir conocimientos cada cual a su ritmo, analizando sus procesos y retrocesos (que suelen ser MUCHO más frecuentes que los de las escuelas comunes). Existe una maestra para cada grado, que va acompañando la trayectoria de cada alumnx, al igual que en las primarias comunes. Lo que sí, es imperioso que esa maestra haya estudiado la carrera de Educación Especial y tenga reuniones frecuentes con el personal del equipo psico-pedagógico para saber cómo y qué abordar en cada caso y cada grupo en particular.

26/09 = Coincidentemente con la fecha que celebra mi nacimiento me parece adecuado hablar de qué se hace cuando alguien cumple años en una de estas escuelas. Al ser instituciones más chicas, puede existir un sentido mayor de pertenencia y de familiaridad (de hecho es algo que se busca de manera implícita todo el tiempo, tanto uno como el otro objetivo). Si es un/x docente o directiva quien cumple, se suele traer algo para comer en grupo y celebrarlo en el recreo con colegas, mientras alguien más cuida al alumnado. Si es un/x estudiante quien cumplió otra vuelta al Sol, puede existir la posibilidad de que se le cante el feliz cumpleaños en el momento de reunión de toda la escuela o se le haga una celebración más discreta en el aula con sus compañerxs. Lejos de ser "una pérdida de tiempo" como alguna persona más tradicionalista podría considerar, este tipo de celebraciones les/nos une al grupo humano que tienen/tenemos que ver a diario por los próximos años, siendo que la escuela en este caso no sólo es un lugar para aprender conocimientos académicos sino un sitio en el cual puedan sentirse cómodxs de ser quienes quieran ser y donde no les van a discriminar por su forma de ser o por su condición. Existen casos (demasiado frecuentes para mi gusto) en que el festejo del cumpleaños en la escuela es el único que tienen, dado que en sus casas existe una falta de estructura tan grande que un ritual tan ampliamente reconocido no es considerado, llevando a la persona que debería estar celebrando un momento tan bello a una sensación de tristeza que luego se traslada a su vida cotidiana (pueden imaginarse a lo que me refiero). Por eso estamos OBLIGADXS a ver un poco más allá de lo que se muestra en la superficie e investigar más a fondo quién es cada persona que tenemos en frente. Hablar con colegas para construir el conocimiento en conjunto ES CLAVE en las EscEsp.
Puede haber casos, al igual que pasa en las EscCom en que se vea que se logran objetivos con cierto grupo o con personas en particular, en cuanto a los conceptos de enseñanza-aprendizaje, pero que luego de un cierto tiempo haya un retroceso. Esto puede ser frustrante, incómodo quizás, pero es parte de la docencia. La diferencia con las EscEsp es que los retrocesos son mucho más frecuentes o te encontrás con situaciones que te sorprenden y te obligan a reestructurar todo lo que pensabas, incluso de la vida misma. [No se dan una idea de la cantidad inmensa de abusos sexuales o violencias intrafamiliares que viven las PCD. Es aberrante y no tiene absolutamente nada que ver con su condición mental, sino al contrario, se trata de personas perversas y crueles que se aprovechan de la debilidad e indefensión de las PCD para aprovecharse de ellxs o restringirles la posibilidad de crecer correctamente.] 
Como complementario de algunas discapacidades pueden ser la falta de aprehensión de conocimiento, la abulia, la dislexia o acalculia, degeneraciones motoras, agresividad, falta absoluta de empatía, entre otras condiciones que te podés encontrar a diario. Quienes hicieron la formación en discapacidad tienen una ventaja muy grande, porque tienen más herramientas para saber cómo trabajar con estas personas, pero quienes nos formamos en EscCom tenemos que aprender todo con ayuda de colegas, directivas y mucha paciencia.
Hablando de paciencia debo confesar algo más personal. Trabajando en EscEsp fui curtiendo de a poco una manera de aproximarme al alumnado que tiene que ver con la comprensión y el estoicismo más calmo, intentando comprender al máximo el por qué y cómo de la vida de cada estudiante, haciendo mi mejor esfuerzo por descubrir cómo y qué enseñarles (un ensayo y error diario, pero más metódico en este caso). Este es un proceso constante que me pone a prueba todo el tiempo y me obliga a cuestionar cuáles son mis propósitos como docente y educador de adolescentes. ¿Les doy clase para que se vuelvan más "normales"? ¿Recordarán lo que hacen en la escuela en el futuro? ¿Les sirve para algo todo lo que les doy? ¿Busco que se adapten al medio que les rodea o que puedan expresar quiénes son y enseñen al resto a respetarles? ¿Les enseño implícitamente sobre sus derechos? Estas y más preguntas son las que dan vuelta por mi cabeza cada vez que pienso una planificación o me toca trabajar con cada grupo. Por suerte más allá de lo que les pase y sus condiciones, al igual que cualquier otro conjunto de personas, cuanto más les conozcas, más fácil será trabajar con (y para) ellxs. En resumen les tengo muchísima más paciencia y "piedad" si se quiere que a otro tipo de alumnado, ya que en las EscCom puedo ser un poco más contundente con mis respuestas hacia lxs discentes para marcar un límite (sobre todo cuando me toca dar en los 1°s años de secundario).
Comparando la forma de enseñanza de las EscEsp con la EscCom en referencia al teatro propiamente dicho, principalmente lo que cambia desde mi tarea es que con las EscEsp trabajo más la adaptación, el juego teatral desde una perspectiva lúdica, la capacidad de expresión, la superación personal, estimulo su capacidad de animarse a mostrarse frente a su grupo de pares y frente a otrxs (si se dan las condiciones), y sobre todo las risas. Que sepan que es un lugar donde se les verá y valorará por quienes son y no por sus falencias.
En las EscCom trabajo también el juego teatral (al menos en 1er año), la osadía, el trabajo en grupos y el disfrute, pero tengo otras posibilidades, siendo que mi estilo como docente se basa mucho en el pensamiento crítico y la oportunidad de darle palabra a quienes no se animan a hablar en otros ámbitos. La discriminación y la identidad personal y grupal suelen estar incluidos de igual manera en mis planificaciones. También les recomiendo lecturas y les insisto cada vez que puedo a que vean ciertas películas, series o canciones que tienen relación con lo que vemos en clase, o que vayan a ver teatro, cuestión que por lo general tienen más complicada las familias de PCD.
02/10 = Cómo lo hago es más bien lo que hace tan artesanal a la tarea de enseñar. Intento conocer lo mejor que puedo a cada grupo y comprender la forma de abordar cada tema, siendo que me gusta darles la oportunidad de que venga desde ellxs cada vez que se puede (lo cual suele ser más difícil con PCD).

Existe muchísimo prejuicio por las PCD y cómo son vistas socialmente, siendo que hace no mucho tiempo se les veía como parásitos, no como personas. Poco a poco van conquistando más derechos y consiguiendo que se les valore por quienes son y por todo lo que pueden aportar desde su lugar (doy el ejemplo de que si a muchas de las PCD que tienen un pensamiento MUY estructurado les das una tarea rutinaria y repetitiva en un trabajo, la harían con mucho gusto, en lugar de quejarse, como le puede pasar a una persona común y corriente). 
Tanto es así que no sé si podría nombrar demasiados programas, películas y series que hablen o que traten a PCD con normalidad, sin los señalamientos obvios y estereotípicos. Incluso me animaría a decir que más allá del absurdo de sus críticas South Park es la serie animada más inclusiva que he visto en mi vida, siendo que allí aparecen en un rol secundario todo tipo de PCD siendo niñxs y participando con normalidad con su grupo de pares.

Ahora que lo pienso no sólo las PCD son muy mal vistas a nivel socio-laboral, sino toda la salud mental en general está demasiado estigmatizada. Por suerte la pandemia desnudó las falencias que existen en nosotrxs sobre este tema y cómo realmente hay que prestarle atención a lo que nos pasa por las mentes. 
Teniendo en cuenta que sigo trabajando también con mi paciente como Acompañante Terapéutico puedo ahondar en cómo se trabaja en Salud Mental y ver lo lamentable que es. Todavía falta para que quienes trabajamos en Salud Mental nos consideren y nos paguen como debe ser, siendo que nos dedicamos lisa y llanamente a salvar vidas o mejorar las condiciones de vida de las personas todo lo posible. Por ahora estamos en la más absoluta de las precarizaciones y la falta de empatía por parte de la sociedad.

Bien, escribí un montón y en partes porque tuve un Septiembre bastante agitado. Se me viene una ligera calma por un mes (creo) y después vendrá fin de año que nos corre como un caballo en celo y el mundial a la vuelta de la esquina.

Con Jamón y Morrón parte 2

01-18/09 = Me quedé con ganas de seguir escribiendo sobre la manera de trabajo en escuelas especiales y como es mi blog, es lo que voy a hacer a continuación. Esta semana justamente estamos disfrutando de una seguidilla de eventos relacionados al día del maestro (¿o debería decir "de la maestra", considerando que son mayoría?) que sacan a relucir nuestra parte más lúdica, aprovechándonos que damos clase a adolescentes con alma, y a veces mente, de niñxs. Cada día de la semana (a partir del martes) hubo distintas consignas para lxs docentes y directivas para ir a la institución, lo cual hace que ir a la escuela sea sumamente divertido. El martes la idea era llevar algo para comer/beber que empezara con la primera letra de tu nombre (Ades-Alfajores, Bizcochos, Café, Doritos, etcétera) lo cual salió genial. El miércoles la consigna era "ir vestidx con tu mejor ropa de dormir". El jueves "ir a la escuela con tu peinado o peluca más estrafalaria" y el viernes fue "día de sombreros", sumado a un hermoso agasajo a cargo de la directora, la secretaria y el mejor celador del colegio. Esto que puede resultar anecdótico muestra qué es lo que pasa y cómo podemos romper un poquito las reglas establecidas para disfrutar más del espacio de enseñanza-aprendizaje. Es NECESARIO que existan estos alivios, este pequeño relajo dentro de tanta tensión que podemos llegar a tener por interiorizarnos en las vidas de personas cuyos derechos están siendo vulnerados una y otra vez, con una completa invisibilización por parte de la sociedad y con lo complicado que puede ser vivir con X discapacidad. Como lo dije ayer en el curso de ESI: es una militancia trabajar en estas escuelas y es un compromiso que se asume con ganas.
Se preguntarán cómo se trabaja en escuelas especiales. En estos lugares, más allá de la precarización que existe porque no hay demasiados recursos puestos para el beneficio de las personas con discapacidad (PCD) o quienes trabajamos con ellxs, se intenta que tengan un espacio en el cual puedan aprender de la mejor manera posible. En las escuelas primarias especiales no se ven a simple vista demasiadas diferencias con las escuelas comunes, salvo por el espacio que suele existir de "psicomotricidad", por las rampas de accesibilidad o porque llevan un ritmo mucho más pausado de aprendizaje, para darles la oportunidad de adquirir conocimientos cada cual a su ritmo, analizando sus procesos y retrocesos (que suelen ser MUCHO más frecuentes que los de las escuelas comunes). Existe una maestra para cada grado, que va acompañando la trayectoria de cada alumnx, al igual que en las primarias comunes. Lo que sí, es imperioso que esa maestra haya estudiado la carrera de Educación Especial y tenga reuniones frecuentes con el personal del equipo psico-pedagógico para saber cómo y qué abordar en cada caso y cada grupo en particular.

26/09 = Coincidentemente con la fecha que celebra mi nacimiento me parece adecuado hablar de qué se hace cuando alguien cumple años en una de estas escuelas. Al ser instituciones más chicas, puede existir un sentido mayor de pertenencia y de familiaridad (de hecho es algo que se busca de manera implícita todo el tiempo, tanto uno como el otro objetivo). Si es un/x docente o directiva quien cumple, se suele traer algo para comer en grupo y celebrarlo en el recreo con colegas, mientras alguien más cuida al alumnado. Si es un/x estudiante quien cumplió otra vuelta al Sol, puede existir la posibilidad de que se le cante el feliz cumpleaños en el momento de reunión de toda la escuela o se le haga una celebración más discreta en el aula con sus compañerxs. Lejos de ser "una pérdida de tiempo" como alguna persona más tradicionalista podría considerar, este tipo de celebraciones les/nos une al grupo humano que tienen/tenemos que ver a diario por los próximos años, siendo que la escuela en este caso no sólo es un lugar para aprender conocimientos académicos sino un sitio en el cual puedan sentirse cómodxs de ser quienes quieran ser y donde no les van a discriminar por su forma de ser o por su condición. Existen casos (demasiado frecuentes para mi gusto) en que el festejo del cumpleaños en la escuela es el único que tienen, dado que en sus casas existe una falta de estructura tan grande que un ritual tan ampliamente reconocido no es considerado, llevando a la persona que debería estar celebrando un momento tan bello a una sensación de tristeza que luego se traslada a su vida cotidiana (pueden imaginarse a lo que me refiero). Por eso estamos OBLIGADXS a ver un poco más allá de lo que se muestra en la superficie e investigar más a fondo quién es cada persona que tenemos en frente. Hablar con colegas para construir el conocimiento en conjunto ES CLAVE en las EscEsp.
Puede haber casos, al igual que pasa en las EscCom en que se vea que se logran objetivos con cierto grupo o con personas en particular, en cuanto a los conceptos de enseñanza-aprendizaje, pero que luego de un cierto tiempo haya un retroceso. Esto puede ser frustrante, incómodo quizás, pero es parte de la docencia. La diferencia con las EscEsp es que los retrocesos son mucho más frecuentes o te encontrás con situaciones que te sorprenden y te obligan a reestructurar todo lo que pensabas, incluso de la vida misma. [No se dan una idea de la cantidad inmensa de abusos sexuales o violencias intrafamiliares que viven las PCD. Es aberrante y no tiene absolutamente nada que ver con su condición mental, sino al contrario, se trata de personas perversas y crueles que se aprovechan de la debilidad e indefensión de las PCD para aprovecharse de ellxs o restringirles la posibilidad de crecer correctamente.] 
Como complementario de algunas discapacidades pueden ser la falta de aprehensión de conocimiento, la abulia, la dislexia o acalculia, degeneraciones motoras, agresividad, falta absoluta de empatía, entre otras condiciones que te podés encontrar a diario. Quienes hicieron la formación en discapacidad tienen una ventaja muy grande, porque tienen más herramientas para saber cómo trabajar con estas personas, pero quienes nos formamos en EscCom tenemos que aprender todo con ayuda de colegas, directivas y mucha paciencia.
Hablando de paciencia debo confesar algo más personal. Trabajando en EscEsp fui curtiendo de a poco una manera de aproximarme al alumnado que tiene que ver con la comprensión y el estoicismo más calmo, intentando comprender al máximo el por qué y cómo de la vida de cada estudiante, haciendo mi mejor esfuerzo por descubrir cómo y qué enseñarles (un ensayo y error diario, pero más metódico en este caso). Este es un proceso constante que me pone a prueba todo el tiempo y me obliga a cuestionar cuáles son mis propósitos como docente y educador de adolescentes. ¿Les doy clase para que se vuelvan más "normales"? ¿Recordarán lo que hacen en la escuela en el futuro? ¿Les sirve para algo todo lo que les doy? ¿Busco que se adapten al medio que les rodea o que puedan expresar quiénes son y enseñen al resto a respetarles? ¿Les enseño implícitamente sobre sus derechos? Estas y más preguntas son las que dan vuelta por mi cabeza cada vez que pienso una planificación o me toca trabajar con cada grupo. Por suerte más allá de lo que les pase y sus condiciones, al igual que cualquier otro conjunto de personas, cuanto más les conozcas, más fácil será trabajar con (y para) ellxs. En resumen les tengo muchísima más paciencia y "piedad" si se quiere que a otro tipo de alumnado, ya que en las EscCom puedo ser un poco más contundente con mis respuestas hacia lxs discentes para marcar un límite (sobre todo cuando me toca dar en los 1°s años de secundario).
Comparando la forma de enseñanza de las EscEsp con la EscCom en referencia al teatro propiamente dicho, principalmente lo que cambia desde mi tarea es que con las EscEsp trabajo más la adaptación, el juego teatral desde una perspectiva lúdica, la capacidad de expresión, la superación personal, estimulo su capacidad de animarse a mostrarse frente a su grupo de pares y frente a otrxs (si se dan las condiciones), y sobre todo las risas. Que sepan que es un lugar donde se les verá y valorará por quienes son y no por sus falencias.
En las EscCom trabajo también el juego teatral (al menos en 1er año), la osadía, el trabajo en grupos y el disfrute, pero tengo otras posibilidades, siendo que mi estilo como docente se basa mucho en el pensamiento crítico y la oportunidad de darle palabra a quienes no se animan a hablar en otros ámbitos. La discriminación y la identidad personal y grupal suelen estar incluidos de igual manera en mis planificaciones. También les recomiendo lecturas y les insisto cada vez que puedo a que vean ciertas películas, series o canciones que tienen relación con lo que vemos en clase, o que vayan a ver teatro, cuestión que por lo general tienen más complicada las familias de PCD.
02/10 = Cómo lo hago es más bien lo que hace tan artesanal a la tarea de enseñar. Intento conocer lo mejor que puedo a cada grupo y comprender la forma de abordar cada tema, siendo que me gusta darles la oportunidad de que venga desde ellxs cada vez que se puede (lo cual suele ser más difícil con PCD).

Existe muchísimo prejuicio por las PCD y cómo son vistas socialmente, siendo que hace no mucho tiempo se les veía como parásitos, no como personas. Poco a poco van conquistando más derechos y consiguiendo que se les valore por quienes son y por todo lo que pueden aportar desde su lugar (doy el ejemplo de que si a muchas de las PCD que tienen un pensamiento MUY estructurado les das una tarea rutinaria y repetitiva en un trabajo, la harían con mucho gusto, en lugar de quejarse, como le puede pasar a una persona común y corriente). 
Tanto es así que no sé si podría nombrar demasiados programas, películas y series que hablen o que traten a PCD con normalidad, sin los señalamientos obvios y estereotípicos. Incluso me animaría a decir que más allá del absurdo de sus críticas South Park es la serie animada más inclusiva que he visto en mi vida, siendo que allí aparecen en un rol secundario todo tipo de PCD siendo niñxs y participando con normalidad con su grupo de pares.

Ahora que lo pienso no sólo las PCD son muy mal vistas a nivel socio-laboral, sino toda la salud mental en general está demasiado estigmatizada. Por suerte la pandemia desnudó las falencias que existen en nosotrxs sobre este tema y cómo realmente hay que prestarle atención a lo que nos pasa por las mentes. 
Teniendo en cuenta que sigo trabajando también con mi paciente como Acompañante Terapéutico puedo ahondar en cómo se trabaja en Salud Mental y ver lo lamentable que es. Todavía falta para que quienes trabajamos en Salud Mental nos consideren y nos paguen como debe ser, siendo que nos dedicamos lisa y llanamente a salvar vidas o mejorar las condiciones de vida de las personas todo lo posible. Por ahora estamos en la más absoluta de las precarizaciones y la falta de empatía por parte de la sociedad.

Bien, escribí un montón y en partes porque tuve un Septiembre bastante agitado. Se me viene una ligera calma por un mes (creo) y después vendrá fin de año que nos corre como un caballo en celo y el mundial a la vuelta de la esquina.

viernes, 26 de agosto de 2022

Ser Especial

 Hace mucho que no hablo por acá de mi labor profesional. Si revisaron mis redacciones antiguas se darán cuenta por qué me dedico a la docencia y por qué hago lo que hago. Pero si no me conocen o me siguen hace poco me parece oportuno recordarles mi verdadera pasión. Dar clase para mí no es una elección o una actividad rutinaria. De hecho ese es uno de los motivos que, justamente, me motivan para levantarme temprano y dedicar tiempo de mi vida que sé que no me van a pagar con dinero, siendo que es para lo que estudié, me preparé y lo que más disfruto hacer.
Tuve la oportunidad hasta ahora de recorrer ámbitos muy diversos para enseñar-aprender y descubrir nuevos paradigmas desde mi alumnado que me abrieron a distintas formas de pensar y de comprender el mundo. No siempre fue es fácil, pero no por eso menos entusiasmante.
Hasta ahora, después de 8/9 años de experiencia puedo pasar en limpio algunas cuestiones que aprendí:
_A veces las reglas se pueden doblar por el verdadero beneficio del grupo;
_Es real que puede existir un ambiente muy único e irrepetible entre las personas que están en ese momento frente a vos en las circunstancias que les "atan" a trabajar juntxs para aprender un conocimiento específico, siendo este uno de los puntos que tienen en común con el teatro;
_Hay situaciones que son mucho más importantes que las estríctamente pedagógicas y tienen que ver con lo estríctamente humano;
_Usualmente la interacción con el alumnado es lo más gratificante que vas a encontrar, sobre todo cuando ves un progreso y un aprendizaje significativo que te tomó mucho tiempo que entiendan;
_Tratarles bien puede marcar una diferencia sustancial en cuanto a su aprendizaje (sí, parece una nimiedad pero no a todo el mundo se les ocurre tratar al alumnado con cariño y respeto);
_Un/x docente no es sólo alguien que da clase, sino una persona que asume la responsabilidad de enseñar y predica con el ejemplo, en un sentido moral que no siempre llegamos a comprender;
_Lxs peores enemigxs de la educación lxs encontrás en los chats de Whatsapp de mamis y papis y ocasionalmente en sala de maestrxs. Aunque también lxs hay en el Ministerio de Educación o la Junta Calificadora, por citar algunos ejemplos;
_La educación no se termina (ni empieza) en el aula;
_Ya no se puede hablar de una educación SIN dispositivos celulares: hay que aprender a negociar con esas herramientas infernales;
_La ESI está en todo lo que hacés;
_Si el alumnado está mejor alimentado tiene la posibilidad de aprender mejor. Vaya novedad, no?
_Se aprende más sobre la vida en sociedad siendo docente que en cualquier otro trabajo;
_Las mejores recompensas que te da esta profesión son las que se ven al final o a futuro: cuando se logra tomar distancia de lo trabajado en clase, reflexionando sobre lo que sucedió en el contexto áulico y es el propio alumnado el que te dice desde lo más profundo qué fue lo que le quedó, qué mensaje le dejaste y qué impronta lograste marcar en sus vidas.

¿Por qué me estoy dedicando a escribir esto ahora?
En primer lugar porque es un tema del que disfruto muchísimo hablar en mi vida cotidiana. Nunca rechazo una charla relacionada a la educación o a la didáctica.
Por otro lado hago mi mejor esfuerzo por defender a mis estudiantes bajo cualquier circunstancia. Mi trabajo no es juzgarles, sino ayudarles a encontrarse a sí mismxs y a ampliar su criterio cuando tienen que tomar alguna decisión en sus vidas. Trabajar su pensamiento crítico, su capacidad de empatía y la cooperatividad también figuran entre mis constantes propósitos como docente.

Otro motivó que me motivó (valga la redundancia) para escribir esto fue una situación bastante tediosamente habitual en la que me puse a trabajar por obligación y necesidad hace un mes y es la de hacer informe tras informe del alumnado a contrarreloj, situación que derivé después de hacerme el boludo y que la directora de la escuela me llamara la atención. Hacer informes es una paja, es medio bodrio (si unx lo hace con la paciencia y dedicación que requiere) pero es algo absolutamente necesario tanto para vos como para tus colegas. [Bah, acá hablo como documentalista, y desde ese punto de vista es algo que veo como fundamental en mi tarea.]
También hay otra cuestión que tuve que hacer en estos últimos días antes de las vacaciones de invierno pasadas, que es poner notas numéricas de manera casi arbitraria a todo mi alumnado de una escuela especial. Evidentemente la Junta Directiva de Escuelas Especiales trata de seguir la pantomima de "acercar la educación de personas con discapacidad hacia una experiencia similar a las escuelas comunes" a un punto absurdo. Sé que va a sonar muy políticamente incorrecto lo que digo, pero hablo de la experiencia de un docente que estudió para dar clase en escuelas comunes y juega entre aquellas y las dedicadas a personas con discapacidad, porque se siente cómodo en ambas instancias educativas.
¿Por qué critico la decisión de la Junta? ¿Sólo por ser una herramienta fundamental del Sistema? No. No, es sólo eso. Paso a explicar:
En primer lugar tengo que detallar qué es una escuela especial. Se llama Escuela Especial (desde ahora EscEsp), al menos en territorio mendocino, a las escuelas, tanto primarias como secundarias, destinadas a personas con discapacidad. Como no hay un presupuesto tan amplio en el Estado, se suelen incluir en las mismas a todo tipo de personas que tengan el CUD (Certificado Único de Discapacidad), siendo este un requisito excluyente para formar parte de la plantilla estudiantil, quienes también DEBEN tener grandes dificultades para la inserción dentro de las escuelas comunes (desde ahora EscCom). Esto por supuesto tiene sus triquiñuelas, pero dadas las cosas como están, al menos existe esta distinción.
Según mi experiencia de trabajar en tres EscEsp distintas (sí, sé que son pocas, pero es mejor que nada; de todos modos pienso revisar esto en unos años para ver en qué chanfleo) existen muchas personas que necesitan de una asistencia especial para trabajar en la escuela, dado su grado de discapacidad o condición mental y/o social. ¿Por qué digo social? No sólo por los casos de personas que por su circunstancia personal tengan dificultades en cuanto a su trato con un/x otrx (que no suelen ser los casos más habituales), sino porque lamentablemente la GRAN mayoría de las veces las personas con discapacidad intelectual suelen ser consecuencia de una alimentación deficiente en sus primeros años de vida, o sea que tienen una discapacidad intelctual, y a veces física, relacionada directamente con la pobreza y sus condiciones de vida por debajo de los estándares esperables para una mente y cuerpo en desarrollo. Sé que es un poco osado lo que digo, como también decir que hay MUCHOS casos de personas con discapacidad que son hijxs de OTRAS personas con discapacidad, a lo cual surge la pregunta: ¿Quién cuida de una persona que no puede ser cuidada por sus xadres si lxs mismxs apenas si pueden cuidarse a sí mismxs? O también preguntarse por qué no hay talleres de ESI en las EscEsp como sí hay en algunas secundarias de Mendoza (esperando a que esto se replique en las otras 23 provincias) siendo que se necesita con suma urgencia. Voy a ejemplificar con un caso que tuve hace unos años: tuve un alumno que era notorio que no podía desenvolverse independientemente en su vida cotidiana, siendo que tanto su capacidad de escritura como de empatía para poder ponerse en el lugar del/x otrx eran deficientes, producto de su discapacidad. Este chico logró por cuenta propia decidirse a estudiar otros idiomas, siendo el chino mandarín uno de ellos, lo cual nos sorprendió gratamente a quienes lo teníamos de alumno. La cuestión es que su madre había sido egresada de la EscEsp donde le dábamos clase a este muchacho y en las diversas instancias en que la madre tenía que venir a la escuela se podía notar que ella necesitaba más apoyo terapéutico que su hijo. En este caso particular me comentaron que era la abuela quien tenía la custodia de ambos. El problema surgiría en el caso de que no esté "la abuela" o la misma fallezca. Así se simples son algunos de los dramones que envuelven la vida de muchxs de mis alumnxs.
Por supuesto que no todos los casos son así y que cada persona y cada familia son un mundo aparte, muy distinto de las demás. No es para deprimirles, sino para explicarles que la vida de personas con alguna discapacidad es MUCHO más compleja que la de las personas que no la tienen.

Volviendo al tema principal que me compete. Las escuelas especiales para adolescentes y adultxs en Mendoza tienen una forma de organización en la que el alumnado PASA seis años en la escuela. Lxs maestrxs/docentes de cada grupo son quienes se encargan de hacer un informe detallado de cada estudiante (no siempre estudian) alumnx y debatir con el personal directivo y el equipo psicopedagógico (en el caso de las EscsEsps es más psico y social que pedagógico, ya que suele haber maestras que se dedican específicamente a esa tarea desde un rol docente) si es que estx alumnx debe "recursar" ese año o "pasar al siguiente". Si les llaman la atención las comillas es porque no sucede lo mismo que en las EscCom en que la persona "avanza" como en una fábrica fordiana o tiene otra aproximación al conocimiento (al menos NO en las instituciones para adolescentes y adultxs; en las primarias especiales SÍ se puede repetir), sino que se evalúan otras características que tienen que ver con múltiples factores, entre ellos, el grado de su discapacidad. Es habitual encontrarse con que algunas maestras especiales tienen habitualmente los grados inferiores y otras los grados con más experiencia dentro de la escuela, al igual que pasa en las primarias, que las maestras prefieren trabajar más con los primeros o los últimos años, según su propio interés y gusto.
Otro tema: no todxs lxs docentes de EscEsp estudiaron para dar clase en este tipo de instituciones, siendo que les hablo en primera persona de un caso así. ¿Existen capacitaciones para equiparar esos conocimientos y darle más herramientas a quienes desempeñamos estas tareas? Sí, las hay, pero no son obligatorias. Nadie te las paga (de hecho muchas de ellas son privadas) y no te las exigen en ningún lado. Es más, me he encontrado con DEMASIADAS personas que trabajan en EscEsps sin tener título docente siquiera. Esto no es para denunciar a nadie, sino para aclarar un poco la situación que pasa en este tipo de escuelas, siendo un verdadero misterio para quienes nunca pisaron una. 
El Estado banca a las EscEsps en Mendoza, permite que existan y les da una (deficiente) comida en el comedor para las personas que comen en la escuela, siendo que en MUCHOS casos es la única vez que ingieren alimento en todo el día. Es una realidad brutal, terrible, pero inevitable. Por medio del CUD reciben un subsidio, que en ocasiones es el único ingreso que tiene la familia para SOBREVIVIR, consecuencia de muchísimos otros factores. El presupuesto para las personas con discapacidad es insuficiente, y eso incluye a las EscEsp que NO-TIENEN-UN-MANGO. Hay que pelearse con los Ministerios para recibir plata para arreglar la escuela; si alguien quiere un elemento nuevo para sus clases lo tiene que pedir con varios meses de anticipación; los precios de las salidas escolares deben pelearse para que no les cobren lo mismo que al resto e incluyan a docentes y acompañantes; para ir a alguna excursión NO HAY TRANSPORTE así que se va en colectivo común (con todos los riesgos que eso implica), etcétera. Para quien piensa que soy un exagerado, les puedo asegurar que es real, siendo que doy clase en una EscEsp que no tiene edificio propio, sino que es una casa antigua refaccionada y NO TIENE RAMPA PARA DISCAPACIDAD, con todo lo paradójico que eso es.  


Cambiando de tema, hace unas semanas me hice el examen psicofísico después de seis años. No tenía la obligación de hacerlo ahora, pero sí necesitaba completar algunos estudios médicos para seguir trabajando "legalmente" en EscEsp y tomar más horas en caso de que así lo quiera. En uno de esos estudios me vio un psiquiatra que, aparte de notarme ansioso (no hace falta aclarar la situación por demás estresante y desgastante de ese día, después de 4 horas de estudios médicos y FINALIZANDO con una entrevista cara a cara con un doctor de salud mental que no me conoce y me pretende juzgar por charlar conmigo por 15 minutos) me preguntó: ¿por qué elegís trabajar en Escuelas Especiales? A lo que le respondí desde la ingenuidad que me daba el cansancio de la jornada. En primer lugar porque es más fácil (¿Más fácil? me respondió el especialista) ...entrar a trabajar, teniendo en cuenta que no cualquiera se anima y por otro lado por el desafío: no hay dos días iguales en una escuela especial. Es imposible pensar que lo que vas a planificar con todos los grupos te va a salir porque es una descarada mentira. No hay dos personas iguales en el mundo y eso se nota por demás en las EscEsp. Tenés lo mejor y lo peor del mundo ahí mismo, frente a tus ojos. Hay casos en que es tu propia constancia y tenacidad, junto a la de tus colegas, la que hace que a la larga se vea un progreso en esa persona a la que le insististe para que participe de las actividades o trabaje en clase. O hay otrxs alumnxs que a la primera de cambio ya empiezan a trabajar correctamente en lo que les proponés, pero que hay que seguirles atentamente porque puede pasar cualquier cosa en el desarrollo de la clase. También se ve con mayor claridad que en las EscCom los casos en que hay retrocesos en el desarrollo evolutivo de cada persona; siendo que no siempre se puede trabajar de la misma manera con la misma persona y a veces hay que retroceder varios casilleros, perder un turno, tirar de nuevo los dados y volver a jugar para seguir adelante. 
Aún con todas estas cuestiones en el medio, puedo decir que la satisfacción que se siente es ENORME y muy placentera. Cuando empecé mi carrera no me imaginé que me dedicaría a trabajar también en EscEsp, pero me siendo muy cómodo haciéndolo. Hay otro código de trabajo en estos lugares y otra forma de relacionarse con el alumnado y con los colegas. A diferencia de las EscCom hay una complicidad implícita (y a veces explícita) en que nos entendemos sobre el camino a seguir sólo con la mirada o un empuje hacia los objetivos que perseguimos con cada grupo, que suelen ser MUY distintos a los que se tienen con otros. Como me dijo alguna vez la secretaria de la primera EscEsp donde trabajé: "es linda la escuela, quedate". Es lindo trabajar en Especial, es otra forma de ver el mundo. Y muchas veces salgo de ahí (quemadísimo por el esfuerzo mental que requiere) pero diciendo "LA PUTA QUE VALE LA PENA ESTAR VIVO", aprendiendo de humildad de la manera más humana que existe.


P.D: Desde ahora empezaré a usar la x en lugar del @ para referirme a palabras de género indefinido, ya que por un lado prefiero aproximarme un poco más al estilo de escritura usada históricamente por el anarquismo, siendo que les quiero rendir un sentido homenaje y continuar su camino, y por otro lado para que sea aún más inclusivo con las personas no-binarias, porque en ocasiones la @ puede ser interpretada sólo como A o como O.