La empatía te cuesta
No sé si es porque estoy un poco más sensible por la paternidad o si ya estoy demasiado hinchado las pelotas de este mundo horrible que habito hace tantos años pero me estoy dando cuenta que lo que menos abunda en parte de la gente que me rodea es la única capacidad humana que nos puede sacar de la miseria psicosocial en la que estamos. Me refiero a la posibilidad de mirar más allá del ombligo propio y de entender que hay personas que sufren, que sienten distinto y que ven el mundo de otra manera.
El otro día estaba en sala de maestrxs y me tocó justo estar de casualidad en una reunión con: un profesor con nostalgia por su pasado en tierras europeas, un profesor que está de licencia forzada y va al pedo a la escuela, una intérprete de lengua de señas sin estudiantes a quien interpretar y el encargado del área de computación con su misoginia a cuestas. Hermoso grupo para compartir un rato.
El sujeto A estaba diciendo esa aberrante frase cipaya de "en Europa no sabés cómo es..." contando por un lado lo fácil que se hace para que el gobierno obedezca al pueblo, poniendo como ejemplo el paro general de las nafteras que se hizo en España hace dos meses ante la subida de algunos céntimos del precio de la nafta...aunque nadie le comentó que eso no fue verdad y que fue más que nada una paparruchada que circuló por internet. Esto lo trajo a cuento porque no está de acuerdo con la manera de desarrollar el sindicalismo del SUTE, siendo que (y acá sí podría ponerme de su lado) en Mendoza el sindicato docente siempre primero negocia con el gobierno, baja una propuesta a las escuelas que sabe que es una absoluta miseria y después acuerda una segunda propuesta casi sin consultar a nadie, usando el mismo procedimiento una y otra vez, y contó que una vez el mismísimo delegado general del SUTE le habló a él porque admiraba lo que había dicho en una reunión virtual, reluciendo un ego más grande que el mío. Que los sindicatos en Argentina desde Perón en adelante sean una farsa que beneficia al patrón eso es un secreto a voces que todxs sabemos, porque se pone en primer lugar al puntero político oficialista y luego al gil trabajador desde el año 1945 (a diferencia de lo que promulgaba el anarcosindicalismo previo al General Juan Domingo), pero criticar "a boca de jarro" porque te pinta y no hacer nada para cambiarlo, estando metido en el engranaje del Sistema Educativo, ya es otra cosa.
Otra solución que se le ocurrió a este genio de la política es "poner una bomba en la Casa de Gobierno" (dicho por sus propias palabras, no las mías) para hacerles entender cuando el pueblo no está de acuerdo con un aumento de impuestos o lo que sea. Quiero aclarar que desde este blog se enfatiza en que esa NO es la solución y que no estoy de acuerdo con ese método... al menos no en este caso. Yo le tuve que aclarar que en Europa realmente podés ir preso 15 años por cualquier tipo de acción similar, a lo que él, con toda su ignorancia me dijo "no, si te sacan", cuando me cansé de ver en Barcelona películas sobre presxs políticxs, hacer peñas para darles insumos básicos y ver cómo metían en cana a militantxs por hacer mucho menos que eso y dejarlxs pudriéndose tras las rejas.
Esta misma persona, que tiene ese discurso vendepatria no tiene los cojones de volverse a vivir allá, a esa tierra mágica en la que en un pispas estás en otro país y tenés un mirador hermoso y una gastronomía maravillosa, y que encima te sobra el sueldo siendo maestro. Pero lo que sí tuvo el año pasado fue la cara de piedra de intentar denunciar a un alumno con discapacidad que le había pegado en medio de un brote psicótico (que, para quien no sabe, son reacciones involuntarias del cuerpo que no se pueden dominar), diciéndole en la cara que era un enfermo.
Siendo este mi espacio puedo dar mi opinión sobre esta persona. Yo sí viví en Europa (a diferencia de mis otrxs colegas) y yo sí sé lo que es estar ahí y nada es tan fácil como lo aparentan. Conseguir el NIE en España es un dolor de huevos, intentar validar títulos y que te reconozcan lo estudiado te puede tomar muchos meses, el tema del idioma en cualquier país que estés es un lío porque tenés que demostrar fehacientemente que dominás el idioma local, siendo que el mismo sólo se habla en esa región y a menos de 500 km tenés otro léxico, empezar de cero siempre es doloroso, entre otras cuestiones. No es tan sencillo como lo pintan los discursitos Disney. Sumado a que acá no hay atentados terroristas como puede haber en el viejo continente.
Pero igual el comentario de oro fue cuando dijo que ya no se puede comer más en la Peatonal Sarmiento dado que "todo el tiempo pasa alguien pidiéndote plata. Y a mí algunos me critican pero yo les grito salí de acá", lo cual me escandaliza pero no por ese comentario retrógrado y falto de empatía sino porque esta persona ejerce como profesor. ¿Qué clase de ejemplo le estás dando a tu grupo? ¿Qué lección aprenden si tratás así al prójimo? ¿No te enteraste que en tu alumnado hay gente que tiene que salir a pedir para sobrevivir? Evidentemente ninguna de estas preguntas fue formulada en su cabeza de manera consciente, sino no pensaría así, o al menos dejaría la docencia para dedicarse a otra cosa... y lo bien que nos haría.
Después está el caso de otra profesora con la que hablé en otra escuela que dice que está de acuerdo con la meritocracia. Bue... Es muy fácil hablar de meritocracia viviendo en una casa en Chacras, pero siendo docente con dos cargos (36 horas por semana frente al aula, sin contar las horas de planificación, informes, subir notas y etcétera) porque te cuesta llegar a fin de mes, me parece al menos un poco paradójico. Es ese discurso tan prístino que baja de las altas esferas que hacen que lxs pobres defiendan a lxs ricxs, como si la falta de poder y de riqueza fuera porque realmente no nos esforzamos lo suficiente. Podría ponerme a analizar y comentar miles de casos de amistades o de personas relacionadas a mis escuelas que se esforzaron toda la vida, haciendo todo lo posible para sobrevivir o hacer sobrevivir a sus seres queridos, pero que aún así no llegan a fin de mes o ven desmigajarse sus sueños porque no tienen tiempo de ponerse a ensayar o practicar aquello que querían ser de jóvenes porque tienen que laburar para mantenerse o mantener a otrxs. Y no tiene un carajo que ver con el esfuerzo personal, es simplemente el Capitalismo Salvaje, que nos condena a una vida de sufrimiento para alcanzar lo que a otrxs les cuesta pocas horas de trabajo.
Tú no puedes maldecirme porque ya yo estoy maldito
A mí mismo me costó creer lo que pasó en Caracas y La Guaira el jueves de la semana pasada. Lo asemejé con lo sucedido en Lisboa en 1755, pero porque lo veo desde afuera, como un extraño privilegiado que nunca fue expulsado de su tierra natal ni sacudido por un desastre natural que le robó todo. Y por estúpido, falto de empatía, aún con la persona con la que elijo vivir todos los días y elegí formar familia.
Cómo un país que sufrió tanto y que fue tan despojado de sus riquezas naturales, hundido hasta lo más profundo por la corrupción y la negligencia de su gobierno local y con la complicidad de todos los gobiernos regionales (porque las fotos de Lula, Nestor, Cristina, Evo Morales, Pepe Mujica, Rafael Correa y otros con Chavez no fueron sólo por amor a la unidad latinoamericana; ese es el cuento que te quieren hacer creer) sigue sufriendo y sigue siendo torturado, luego de la invasión y bombardeo estadounidense para extirparse ese cáncer llamado Maduro. Cómo un país que supo ser potencia mundial, referente en cuanto a su economía y su forma de vivir, de donde salieron tantos talentos y tanta gente bien preparada, exiliando a más de 7.000.000 de sus intelectuales, artistas, personal calificado y profesionales junto a parte de sus familias ahora le tocó vivir dos terremotos de magnitud 7.1 y 7.5 seguidos. ¿No es suficiente dolor?
Pero lo más triste no es saber que tienen un desastre natural que les azota, sino que la ayuda tiene que venir del extranjero porque su propio gobierno, con sus militares NO QUIEREN ayudar a la gente que fue devastada por una catástrofe natural. ¿Cómo puede ser esto? ¿Por qué un gobierno no querría ayudar a su propia gente, si se supone que para eso se prepararon? Porque si removieran los escombros de los que alguna vez fueron edificios construidos por el chavismo se darían cuenta que estaban hechos de materiales endebles, que no estaban hechos para durar, desnudando que Chavez y sus secuaces se robaron muchísima más plata del Estado que la que dicen los números.
Da bronca y provoca vergüenza ajena saber que existe este tipo de personas en el mundo, pero allí están, a la vista de todxs.
Por otra parte, para quien desee, NO RECOMIENDO utilizar medios oficiales para donar dinero para Venezuela porque esa plata, por supuesto, caerá en arcas gubernamentales, tal como nos pasó con "el banquete" que se armó para ayudar a los pibes de Malvinas. Lo mejor para dar algo es la página donarseguro.com, que, como su nombre lo indica, te muestra qué y cómo donar de una forma que le llegue a las personas necesitadas. Que son muchas más de lo que muestran los medios.
Último bondi a Finisterre
Había pensado escribir unas palabras en honor al Indio Solari y su muerte, pero sinceramente no es una noticia que me haya pegado tanto. Ya sabía hace varios años que estaba enfermo y que tenía Parkinson en estado avanzado, por lo que asimilaba que en algún momento iba a pasar. Y murió a los 77 años, una edad bastante razonable. Sí, fue importante para toda una generación y para el Rock Nacional por ser el compositor principal y front man de Los Redondos pero en algún momento iba a morir (de paso, como no podía ser de otra manera, se envolvió a su funeral en una rosca política ridícula al volver a unir a M.K. con A.K. cuando lo importante era otro tema). "Somos la generación que va a ver morir a todos sus ídolos" dijo alguien alguna vez y tiene razón. Al ser hijxs de la televisión, el VHS, el cassette, el CD y el DVD, sentimos admiración por muchxs artistas y personajes famosxs que son de otra época, que fuimos a ver en vivo o por quienes predicamos pero que nos superan ampliamente en edad.
Acá dejo una lista (no exhaustiva) de algunas personas que ya pasaron los setenta u ochenta años y que nos marcaron pero que, eventualmente, veremos fallecer algún día.
Farándula Argentina:
Mirta Legrand: 99 años, Susana Gimenez: 82 años, Moria Casán: 79 años.
Músicos argentinos:
Los Redondos: Skay Beilinson: 74 años, la Negra Poli (sí, sé que no toca instrumento pero sin ella no hubiera existido la banda como la conocemos): 75 años, Rocambole (idem): 83 años
Litto Nebbia: 77 años, León Gieco: 74 años, Charly García: 74 años, Nito Mestre: 73 años, Victor Heredia: 79 años, Teresa Parodi: 78 años, Gustavo Santaolalla: 74 años, Miguel Cantilo: 76 años, Jorge Durietz: 76 años, Moris: 83 años.
Músicos internacionales:
Beatles: Paul McCartney: 84 años y Ringo Starr: 85 años
Queen: Brian May: 78 años, Roger Taylor: 76 años y John Deacon: 74 años
Rolling Stones: Mick Jagger: 82 años, Keith Richards: 82 años, Ronnie Wood: 79 años
Led Zeppelin: Robert Plant: 77 años, Jimmy Page: 82 años, John Paul Jones: 80 años
Rod Stewart: 81 años, Cyndi Lauper: 73 años, Steve Tyler: 78 años, Alice Cooper: 78 años.
Actores y cineastas internacionales:
Clint Eastwood: 96 años, Christopher Lloyd: 87 años, Joe Pesci: 83 años, Robert De Niro: 82 años, Al Pacino: 86 años, Ian McKellen: 87 años, Meryl Streep: 77 años, Steven Spielberg: 79 años, John Williams: 94 años, George Lucas: 82 años, Francis Ford Coppola: 87 años, Hayao Miyazaki: 85 años, Masami Kurumada: 72 años, Humberto Velez: 71 años, Matt Groening: 72 años.
Sé que es horrible pensarlo así y que la expectativa de vida de hoy es mucho más alta que en el pasado, pero nadie es eterno. Las personas se mueren; es parte de nuestro paso por la Tierra saber que algún día no estaremos más y sólo dejaremos de legado lo que produjimos y lo que hicimos para y por lxs demás, con la huella imborrable que podemos dejarle al resto.
De esta manera puedo cerrar el ciclo pensando en que si no es por medio de la empatía, ¿qué va a quedar de nosotrxs cuando ya no estemos? "¿Me recordarás?" diría un Ricky Espinosa de 33 años, tres años antes de partir para siempre. "Sólo queda el amor (...), lo que hicimos por lxs demás" diría en otras palabras un Enrique Pinti de 55 años en Salsa Criolla, a quien repito cada vez que puedo aunque él no lo pueda saber.
Yo no sé si es porque leer a Rafael Barret me está pegando también, pero siento cada vez más doloroso este presente gris y opaco, donde vale más lo que se tiene que lo que se es o lo que se puede hacer por lxs demás.
Estoy empezando a escribir una novela de ciencia ficción en la que son los valores lo que valen, y no el dinero (y lo dejo acá asentado porque espero que me tome unos cinco años completarla). Creo que es en la escritura, la docencia y el arte en general los espacios que veo para poder ver más allá, para expresar lo que siento y para sentir un brotecito de esperanza entre tanta desidia y desolación.
Y en la paternidad, por supuesto. En la sonrisa y la emoción de mi hija cada vez que me ve, en los gorjeos y su canto incipiente cuando se despierta y me mira, o cuando descubre algo y se sonríe porque lo quiere explorar una y mil veces. En los dulces abrazos que me da para hacerme entender que le gusta mi calor y estar cerca mío. O en las risas descontroladas (que usualmente terminan en hipo porque no puede contenerse) que le produce jugar con Mariana o conmigo. Porque sabe que estamos ahí, que estamos por y para ella siempre. Porque la amamos y damos todo por este hermoso y extenuante trabajo que es la ma-paternidad.
En el afecto y en la calidez humana están las respuestas. Quiero creer que ese es el camino para salir adelante y sobrevivir. No en la demofarsa o en las redes sociales. Usemos las herramientas como medios para ayudar a otrxs y disfrutar del camino, no de ver un fin y concluir ahí nuestro trabajo. Somos agentes de cambio para tener un mundo mejor, más humano y más pasional, con más abrazos, más manos tendidas y pensar en el/la otrx como un otrx pero que vive como yo, o al menos que podría sentirse mejor.
P.D: Muchas gracias a la gente de Vietnam que pasa por acá. Xin chào, người dùng Internet.