domingo, 22 de octubre de 2023

El fracaso regional es nuestro

Es hora de divertirse un rato entre tanta tragedia.
Mientras el mundo occidental se viste de luto por la guerra de Israel (planteando una posición clara sobre el conflicto), acá tenemos nuestros propios asuntos.
Nueva instancia electoral para elegir presidente y nueva oportunidad para demostrar quién es el/la más (in)útil para gobernar el país, sumando así también Diputadxs y Senadores a las bancas del Congreso Nacional.
Por primera vez se instauró el hecho de hacer un debate de los cinco vicepresidentes principales y se hicieron dos debates presidenciales en lugar de uno solo (como había pasado en 2019).
Tenía pensado hablar un poco de cada candidatx, plantear algunas de sus propuestas pero estoy demasiado quemado. Tuve una organización poco frecuente de horarios en el último mes y se me acumularon proyectos que me apretaron en términos mentales.

Este 22 de Octubre se va a definir si alguna de las tres derechas queda en el Poder o van a Ballotage, teniendo en cuenta que a la Izquierda y al Centro (?) no los va a votar la mayoría. Siento que Bregman está peleando por tener más bancas en el Senado y así empezar a crecer un poco de miras de acá a cuatro años...o hasta que vuele todo por los aires. Me gusta que se haya soltado como quería en los debates sabiendo que no tenía chances de ganar, aunque lo que sí, para ser abogada fue poco diplomática con el conflicto Israel-Palestina, sin tener en cuenta que vivimos en un país con 250 mil judíxs (incluída su propia familia); después de estos comentarios no creo que la inviten a un Kabalat Shabbat los de Jabad Lubavitch. Como tampoco tuvo respeto por la lucha cuerpo a cuerpo que hizo el candidato cordobés cuando participó del Cordobazo o la Masacre de Ezeiza en la vuelta de Perón.
Y por parte de Schiaretti a pesar de que lo considero un tipo capaz y coherente, difícilmente gane en alguna provincia que no sea su Córdoba utópico-futurista.

De lxs tres candidatxs que nos quedan tenemos por un lado a un Massa que no tiene lealtad hacia el Peronismo (sí, ese mismo partido que le dijo a la gente de votar al inútil de Scioli en 2015 y ahora nos quiere enchufar a Massa como con un embudo), sabe aprovecharse de quien le tiende una mano para aliarse, lanza discursos como si no formara parte del gobierno y se hace el boludo cuando le dicen "che, desde que sos superministro de economía la Argentina se fue en picada" echándole la culpa de todo a Guzmán y a Alberto Fernández, quien sigue siendo el presidente hasta el 10 de Diciembre, aunque esté recluido tocando canciones de Lito Nebbia o de gira por el mundo. Massa propone seguir con el modelo "albertista", aliado al kirchnerismo aunque con diferencias. Sí avala los planes sociales y un Estado interventor, pero propone mayor mano dura (¿o se olvidan de los espantosos spots de campaña "anti-delincuentes" que hizo cuando quiso ser presidente en el 2015 y quedó afuera?) y de economía no sé si lo escuché decir algo que tuviera sentido. Parece que ser amigo del FMI y de China a la vez en algún momento nos va a costar muy caro; aún más que el 120% anual que estamos teniendo ahora. Y en ascenso.

Bullrich es quien más miedo me da que sea presidenta. No porque no piense que no pueda gobernar, sino porque su discurso es perverso y demasiado poco empático con las personas que salimos a protestar o que laburamos en condiciones infrahumanas. Y no me asusta tanto a mí como trabajador anarquista de clase media, sino más que nada por mi alumnado, que suele ser la carne de cañón cuando se trata de detener gente al azar por portación de cara o para mostrar "que hay chorros en las calles"; analicemos que son víctimas de un Sistema Capitalista que les empuja a ser marginadxs sociales. Ella también pasó por todos los partidos y juega su juego aliándose al macrismo que quedó un poco oxidado después del 2019. No tiene ninguna idea de qué hacer a nivel económico y defiende con aprecio a las fuerzas armadas, dándoles un poder de fuerza parapolicial que recuerda mucho al de la última dictadura. Esto sumado a que no es una buena oradora y tampoco tejió buenas alianzas afuera de Juntos por el Cambio, fuerza que está mermando mucho (¿o diría envejeciendo?) hace ya algunos años afuera de Capital Federal y el Gran Buenos Aires. No sé qué podría pasar si llega a ganar las elecciones, pero me preparo para pelear.

Dejé para lo último al candidato más inesperado, quien nadie creía que podía tener tantos votos en las últimas PASO. Esto nos pasa por burlarnos de los chicos (en masculino) que no lo votaron hace unos años porque estaban de viaje de egresados. Es el claro ejemplo de que cuando a alguien promedio sin conciencia política le decís: "¿si viniera cualquier pelotudo con una idea diferente al kirchnerismo o al macrismo lo votarías?" y la persona te responde que sí. 
NADA de lo que dice Milei tiene sentido. No plantea nada que pueda realizarse en la Argentina del 2024 en adelante. Y de hecho se acobardó bastante en sus dichos desde que ganó las PASO; como si fuera todo un show mediático. Porque justamente busca eso: el espectáculo, el mostrarse, jugar a ser famoso por un rato y tener una legión de adolescentes que inundan las redes sociales con su cara y su actitud antisistema cuando es más un gatito mimoso que un león. No es capaz de sostener un discurso de manera cordial porque no busca el diálogo ni nunca lo buscó: prefiere vociferar consignas al aire para que parezcan simpáticas a quien las escucha o llamar la atención de un público igualmente intenso y radicalizable. Su campaña política está pagada por empresarios estadounidenses que quieren volver a tener el poder de la derecha en América Latina (Bolsonaro, Kast, la dictadura de Jeanine Áñes en Bolivia, la catástrofe política que se armó en Perú y Ecuador últimamente, por citar otros ejemplos) y bancada por otros referentes de la juventud de ahora que se retroalimentan con el éxito de este títere de la Fundación Libertad. "No, este es distinto, viene de afuera." En realidad no tanto, ya que se sabe que colaboró con la campaña de Scioli en el 2015, aparte de ser actualmente Diputado Nacional (sin haber propuesto UN SOLO proyecto de ley y de haber ido a trabajar menos de la mitad de los días que le correspondía). Llegó a donde está por gente cercana que le conviene que un tipo así esté en el Poder; que a la Argentina la lidere un inconsciente que plantea disparates. Un experimento social que nos hace dar cuenta que la gente no sabe votar.
No digo esto con ánimos de amenaza sino como observador y lector de la realidad: si Milei gana, en Febrero todo se va a la mierda. Y esta vez es en serio.

¿Ahora ven por qué no confío en esta pantomima de democracia? Es lindo ir a votar, sí, eso es cierto, pero votar con un sentido. No sabiendo que nadie va a escuchar tus reclamos ni ponerse en tu lugar.
Bregman plantea algo bastante cercano a una revolución del pueblo trabajador, poco realista en un país fascistoide; Schiaretti quiere que la Argentina, un país en papeles federal pero unitario en su accionar, se federalice y deje de depender de Buenos Aires, donde está la mitad de su población; Massa continúa un modelo económico que nos está hundiendo; Bullrich no sabe para dónde apuntar, pero apunta y dispara; y Milei piensa que vivimos en un Estados Unidos subdesarrollado. Díganme ingenuo o loco, pero no confío en ninguno de estxs cinco. Y por razones obvias y por descarte el/la presidentx está en esa lista tan patética de nombres.

Nuevamente nos encontramos al borde del precipicio con casi nulas opciones para que este país-corcho salga a flote y no se hunda nuevamente. Como siempre está esa sensación de que se va a ir todo a la mierda otra vez, pero en este caso no parece tanto un amague sino que va en serio. ¿Hay que tener miedo a la incertidumbre? Nah, ya es la costumbre. No sé qué va a pasar en el futuro, pero este país está a un soplido de lobo feroz de volver a desbarrancar...aunque siempre digamos lo mismo.

Que empiecen los juegos del hambre.

lunes, 18 de septiembre de 2023

Time after time

 Me pasó de vivir experiencias personales en las últimas semanas que me hicieron replantearme el tiempo que dedico a mi oficio, profesión y actividad principal.
Por un lado está bien pensar en hacer lo que me gusta, pasarla bien en las cuatro escuelas y el centro cultural en donde doy clase todas las semanas, siendo que siempre voy con mucho placer a trabajar. Pienso qué puedo hacer, cómo puedo llevar a cabo lo que me propongo, cuál podría ser la reacción y cuando me sale bien es un placer enorme, pero tener 13 o 14 grupos por semana puede ser muy desgastante, sobre todo si se quiere tener una vida afuera de las instituciones educativas. Llegué a un punto en que los viajes de media hora o 45 minutos de mi casa a las escuelas se volvieron mi siesta o momento de relajación para estar conmigo mismo, mirar las montañas por la ventana (para revalorizar y reafirmar el por qué me mudé a Mendoza) o incluso los silencios de mi casa y el barrio en el que vivo son ese descanso auditivo que no puedo tener cuando voy a trabajar. Encontré los espacios para relajarme en lugares que antes me pasaban inadvertidos porque no los tenía en cuenta y no consideraba que las 24 horas del día pueden tener un valor específico para mi bienestar personal.
Cada segundo puede tener su mérito para poder estar bien conmigo mismo, encontrarme en el que soy y el que quiero ser tanto en el presente como de cara al futuro. Comprenderme en la diversidad de actividades que me ocupan en el día a día, sumado a las actividades puntuales de esa semana, ese mes o esa parte del año (es bien sabido que la segunda mitad del año no requiere tanta planificación puntillosa, ya que se "aceitó" la manera de trabajar con los grupos y con muchos de ellos se prepara alguna actividad de varias semanas de duración).
El problema surge cuando no coordino bien conmigo mismo y lleno esos huecos que me había dejado para no hacer nada o dormir la siesta o bajar un cambio porque justo se me necesita en ese momento particular para organizar algo más. Y tener hobbies u otros trabajos que exigen de mi esfuerzo mental o físico no ayudan para nada a sentirme pleno. Sumado a que no está considerado socialmente que la docencia requiera de tiempo extra en la casa para poder llevar a cabo las actividades frente al aula (y eso que no tengo que corregir exámenes, como sí les toca hacer obligatoriamente a algunxs de mis colegas). Seguimos siendo lxs vagxs, lxs que trabajamos por la guita o porque somos profesionales frustradxs, sin tenernos en cuenta como personas o con la seriedad con que nos tomamos nuestra labor, dedicándonos a las personas que buscan crecer en nuestras clases. Es frustrante y tedioso muchas veces, pero el impulso está en la gente que nos espera para disfrutar de nuestra materia, tengamos una buena clase o no.
No escribo esto con ningún fin en particular, sólo para recordarme a futuro qué me pasa hoy con respecto a mi tiempo y qué hago para no saturarme. Quién soy, qué quiero y qué objetivos tengo con respecto a lo que hago día a día. El que escribe hoy es distinto del de ayer aunque parecido y más centrado y será probablemente distinto al de mañana, aunque cada vez más cerca de lo que busca hacer, lo cual pude por fin encontrar y acomodar aquí donde vivo. Es sólo una documentación de mi vida, como suelo hacer por estas páginas virtuales.

sábado, 19 de agosto de 2023

Las cosas no son como eran antes, ya no me reconocerás. Todo cae al final

 Vuelvo a este espacio mientras el país se cae a pedazos. Con más material para mi segundo libro.
Entiendo que la dirigencia política plantee hacerse cargo de lo que sucede en la economía, lo cual empuja el descontento social, pero no parecen esforzarse mucho por pensar en el pueblo y sí en el empresariado tanto nacional como extranjero que tiene el poder y el dinero para hacer lo que quiera con nosotrxs. Somos títeres de un Sistema que nos quiere débiles, tristes y emocionales, sin una posición clara para discernir entre lo que nos haría bien y lo que les beneficia a ellxs.
Y esto se ve claramente reflejado en la apatía y la abulia que están mostrando últimamente los distintos planos de las juventudes. Es notorio cómo en las escuelas se vive una sensación de desgano generalizado por parte de quienes tienen que asistir a clases todos los días. Hay una conjunción de factores que lleva a niñxs y adolescentes a sentirse mal o no mostrar entusiasmo por aquello que tienen que hacer. No se da en todos los casos, por supuesto, pero es una manifestación que va aumentando paulatinamente y cada vez a mayor velocidad.
Existen varios factores que llevan a que se sientan así. Una de ellas es la falta de una perspectiva clara a futuro. Una continuación de la "modernidad líquida" que planteaba Bauman en la que ninguna institución se muestra como ente organizador en la vida de las personas, y eso incluye las dos que más competen a la juventud, siendo tanto la familia como la escuela. A la cual también puede sumársele el desencanto propio de la contemporaneidad y sus vínculos volátiles.
La familia cambió para siempre, siendo ahora matrimonial, monoparental, ensamblada, reconstruida, de acogida, etcétera. Esto no es necesariamente algo malo, sino que nos da una idea de las diversidades que existen en el mundo actual, con figuras de autoridad familiar que mutaron de lo que dicen los libros antiguos de otras generaciones. Ahí está uno de los principales ejes que se pone en jaque hoy en día: la autoridad familiar. Como aprendimos que el ejercicio excesivo de la fuerza es negativo, y entendemos que tenemos que dejar al niñx ser libre, nos olvidamos en ocasiones de que los límites son necesarios y que somos nosotrxs quienes tenemos que ponerlos. Es aprender sobre la marcha, ensayar qué funciona y qué no y recurrir a distintas fuentes para comprender la mejor manera de educar a la persona que está creciendo tanto biológica como psicológicamente. Por eso no estoy de acuerdo cuando me dicen "yo educo a mi hijo como quiero" porque ahí están despreciando los miles de libros de pedagogía que existen sobre educación, a diferencia de la ignorancia que se tiene en el momento en que un/x niñx nace y se desarrolla. Sí, seguro que de tu profesión sabés un montón y que a tu hijx le conocés como la palma de tu mano, pero tus errores pedagógicos terminan saliendo a la luz en algún momento. 
Con esto no quiero defenestrar los esfuerzos de las familias que sí entienden que se pueden equivocar y que hacen lo mejor posible por educar a una persona, sino a aquellas que no entienden que tienen un ser que no puede sobrevivir por sus propios medios si no se le da alimento, abrigo y amor desde la casa. Recuerdo, a modo de ejemplo, un alumno mío de una escuela especial con un evidente retraso madurativo que no podía quedarse quieto ni comprender una consigna básica, pero no sólo por su discapacidad sino porque no atendía a los roles de autoridad escolar. Le consulté a la psicóloga de la escuela qué era lo que le pasaba y su respuesta me dijo todo: "le faltó amor de la casa". Esto que puede parecer un delirio hippie atiende a una dimensión que suele olvidarse en la educación: el amor, el cariño, el afecto, la preocupación por el bienestar de la persona desde la tierna infancia son un alimento más, y me animaría a decir que el más importante. Si nadie se preocupa por vos en tu casa y, en el caso de la adolescencia, desafía tus necesidades de experimentación con respecto al mundo que te rodea, va a existir un déficit que se va a notar. Ya sea introduciéndote en círculos negativos, probando cotidianamente experiencias nocivas para la salud o siendo negligente en las actividades cotidianas, por ejemplo. Por eso la falta de un/x alumnx por mucho tiempo a la escuela es una señal de alarma de que algo malo le puede estar pasando.
Hablando de esta institución, ya escribí un libro entero sobre el tema, pero no está de más repetir que es un sitio que se creó con un fin hace ya muchos cientos de años, pero que sigue vigente y ahora con una obligatoriedad que exige que el alumnado vaya y se presente y obtenga resultados en base a su desarrollo diario. En la infancia es más sencillo de comprender, dado que no suelen presentar demasiadas resistencias a lo que dicen sus figuras maternas y paternas, pero en la adolescencia este camino pedagógico está poniéndose en duda y dejando ver una de las consecuencias que nos dejó el encierro del 2020: la falta de perspectiva a futuro. Ya nada tiene sentido. No se sabe para qué se hace lo que se hace. La abulia se muestra como protagonista de clases en las que el alumnado va sólo a calentar la silla, jugar con el celular o pensar en otra cosa que en estar 5 horas (en promedio) encerradx en un sitio, aunque haya docentes y personal pedagógico que se esfuercen por que esa persona busque su vocación o su razón de ser en la escuela. Pero no es lo que quiere. Y sabe que sabemos eso. Entonces: ¿qué hacemos? Porque expresa su desgano con desafíos a la autoridad ya sea enfrentándole cara a cara, mintiéndole o sentadx sin hacer nada. Ahí es cuando desenrollamos nuestras herramientas para saber qué hacer, muchas veces fracasando en el intento. Y la escuela empieza a dudar de sí misma nuevamente como institución útil para la juventud y que nuclea expertxs en el tema. Dudamos de nuestra propia labor, de lo que hacemos a diario durante más de 25 años, dudamos de lo que nos pasa como personas, de si realmente servimos para esta profesión... o nos quedamos viviendo una indiferencia despreciable porque ya nos rendimos hace rato. En ese momento gente que nunca dio clase nos dice "deberían hacer las clases de esta u otra manera", lo cual respondemos con violencia, ya que lo dicen desde una posición fuera de juego, sin tener idea de lo que se siente la frustración en un aula frente a 25, 30 o 40 pibxs. 
Acá le hablo particularmente a quienes se dedican a la docencia: la frustración es parte de lo que nos pasa. Y está bien que algunas clases salgan mal o no salgan como esperamos. Somos seres humanos y trabajamos con seres humanos. Podemos hacer nuestro mejor esfuerzo, planificar, ponerle mucha voluntad y prepararnos durante años con capacitaciones, cursos y posgrados, pero la educación no es una ciencia exacta; las clases pueden ser catastróficas, podemos ser ninguneadxs por el alumnado e incluso pueden herirnos tanto psicológica como físicamente... pero siempre algo positivo queda. Si damos lo mejor alguien, en algún momento, lo va a agradecer porque lo va a sentir. Y trabajamos con personas que sabemos que podemos educar hasta cierto punto, porque tampoco somos superhéroes. Enseñamos, ayudamos un ratito y después cada cual sigue con su vida, con los puntos buenos y malos que tiene. No sirve de nada hacernos mala sangre porque alguien no hace nada en nuestra clase. Nuestro esfuerzo, si es que lo hacemos, está hecho. Y no lo digo para rendirnos sino al contrario, para motivarnos de que mañana será otro día y quizás ese consejo que no quiso escuchar hoy, mañana le sirva para salir adelante en la vida.

La juventud es receptora y transmisora de lo que pasa a nivel social, sumado a la influencia que tienen de las redes sociales y la tecnología actual que le mantiene en vilo constantemente, incluso afectando sus horas de sueño. Tienen como rasgo positivo una constante adaptación al cambio (aunque de manera limitada) y aceptación de la diferencia (en ocasiones), pero por otro lado se pierde la atención y la concentración. Les obligan a vivir el momento; el hoy como el momento exacto de la vida, sin un futuro prometedor o claro lleno de oportunidades. Hoy está en TikTok, Twitter e Instagram, mañana no sabemos qué va a pasar. 
Sumemos los casos en los que lxs adultxs con lxs que vive hacen caso omiso a citaciones por parte de la escuela para hablar de su comportamiento o una falta de interés por saber qué le sucede y ya tenemos otro caso más de un/x adolescente sin ganas ni motivación que hace las cosas "porque sí". Y esto es sólo un ejemplo de algunos factores. Sé que me faltan más porque lo que sucede es muy reciente y todavía no hay grandes investigaciones sobre el tema, pero esperen un par de años y ya se hablará con más fuerza en los medios y en los círculos de investigación... si es que se quiere cambiar la situación.

martes, 11 de julio de 2023

Recordandote

Volver al barrio
A visitar aquello que dejé en el tiempo
Recuerdos de una vida por años
Cristalizada en ojos ciegos.
Volver a ver un mundo que ya no está más
Calles llenas de confianza y corazón
Que apañan el dolor
En plazas de murgas y de color
Una nostalgia de lo que el ayer me dio.
Ir al kiosco de Lucho a comprar
O pasar los domingos a la mañana por el Capitán Galán
Ver la moda florecer
En una marquesina que viste a la señora que quiere verse bien.
El Greco y la Pedrera siguen ahí
Con un arte en el paladar
Difícil de imitar
Que te invita a volver a amar.

Saavedra, mi barrio de la infancia
Mi viejo hogar, mi lugar.
Saavedra, cómo me aprieta la nostalgia
De volver al barrio una vez más.

Aprender a correr en Parque Saavedra
Picar la pelota en la vereda
Jugar en la plaza detrás de la histórica hinchada
Escuchar la comparsa que te despierta.
Quedarse charlando en el barrio con Fernán
De futbol y la vida con Osvaldo
O con cualquier ex-amigo del Senet
Que te podés encontrar a diario.
Ver las pintadas del corredor Calamar
Y la alegría de una victoria
Cuando era un indiscutido de la A.

Saavedra, mi barrio de la infancia
Mi viejo hogar, mi lugar.
Saavedra, cómo me aprieta la nostalgia
De volver al barrio una vez más.

Ya no vivo más por allá
No veo al 151 pasar por la esquina
Veo un fragmento de mi joven vida
En fotos amarillas
En diapositivas
De lo que viví en familia
Para ir a otro lugar
Y volver a empezar.

Me debía escribir alguna vez sobre el barrio que me vio nacer y crecer. Yo soy de Saavedra, aunque los límites geográficos no se decidan de si es Núñez, Saavedra, Coghlan o Belgrano. Ese es el barrio que me vio crecer, el que nombro en este intento de canción tanguera que quise hacer acá. No entiendo nada de música como para meterle unos acordes, por lo que invito a quien quiera y/o pueda, a que lo haga.
Estuve 23 años viviendo en el mismo lugar, con todo lo que eso significa y lo que me produce cada vez que vuelvo a visitarlo y charlar con todxs lxs vecinxs que me conocen desde que aprendí a caminar.
Me acuerdo al día de hoy, con el guardapolvo puesto, cuando fui a El Greco y al kiosco de Lucho muy contento y animado a contarles que terminé 7° grado. O cuando mi hermano trabajó como canillita para Osvaldo, que es a quien mi viejo le compra el diario y con el que se queda charlando siempre.
Esa cosa tan de barrio que hoy en día es difícil de ver, sobre todo afuera de Buenos Aires. Es ese no-se-qué que qué-se-yo que tiene o más bien tenía la ciudad que la hace tan especial. Y que el tiempo y los gobiernos que se criaron en Palermo y Recoleta no entienden y se esfuerzan por destruir para que no se sienta más. Porque el barrio es nostalgia pero también es un sentir colectivo, una forma de ver la vida desde lo popular, desde lo que se plantea en las calles. Escuchar y ver la comparsa apoderarse de Parque Saavedra y de los corazones de las personas es hermoso y me devuelve al niño que picaba la pelota de basket y le tocaba el timbre a Guille para ir a jugar a la plaza.
Es una vida que sé que no existe más pero que es parte de mí. Y como soy artista me toca comunicarla para que otras personas puedan sentirse identificadas.

Paralelamente a este escrito tan del pasado me gustaría dejar inmortalizadas unas palabras que le escribí a un grupo del cual me despedí la semana pasada porque no trabajaré más en esa escuela. Existió una conexión desde el primer día (dado que es un primer año y les tuve su primer día de clases del secundario) y una sensación muy hermosa, que me tocó darle un cierre porque no me sentí acompañado por la institución para continuar trabajando de la manera que yo quería. Esto se me ocurrió mientras veía una milonga, afectándome en mi corazón porteño, pero ya instaladísimo en Mendoza. Así que aquí va:

Para mis camaleones en construcción - 03/07/2023

Muéstrense siempre como quieran ser. Sean la convicción de lo que aman.
Vayan a buscar eso que no existe.
de un mañana eterno, pero pasajero.
Disfruten cada momento como si fuera el último, den todo en todo lo que hacen.
Sean felices hasta cansarse. Vivan su propia realidad.
Cambien de piel, de grupos, de amistades. Vuélvanse camaleones sociales.
Caigan bien, caigan mal, pero caigan y vuelvan a levantarse. En compañía de la gente que les quiere ver crecer.
Sean la expresión de lo inesperado. Del mundo nuevo.
Una vida rodeada de promesas y de sueños.
La vista al frente y la postura erguida, mirando con brillo en los ojos y fuego en el alma hacia lo que vendrá.
Hacia lo que sólo ustedes pueden construir.
Armen los cimientos de su identidad individual y colectiva.
Las estructuras que les ayuden a sostenerse con firmeza.
Jueguen con lo que pretenden ser y búrlense de la gente que envidia su progreso.
Sólo ustedes sabrán cómo continuar su propia historia. 
(o quizás no ;))
1°2a. Gracias por todo lo que me dieron y por lo que crecieron conmigo en estos cuatro meses.
Brindo por ustedes. Brindo por dedicarme a lo que más me gusta. Y brindo porque logren todo lo que se proponen.
El porvenir les está esperando.
Nos vemos en el futuro.

jueves, 1 de junio de 2023

No hay candidato ni candidata, son todas ratas

 Este año vuelven a ser las erecciones generales, tanto las presidenciales como las provinciales. Pero a diferencia de otros momentos de la Historia argentina lo que más reina es la incertidumbre. No sólo porque estamos al borde del colapso y nadie se quiere hacer cargo sino que no hay una figura que resalte por sobre las demás para agarrar la papa caliente que es la Argentina y que probablemente le explote en la cara. ¿Hace falta volver a reiterar lo inútil que es valerse de un medio de representación política que no media en ningún momento con los intereses del pueblo y que vuelve a cometer los mismos errores una y otra vez porque verdaderamente no se fija en las personas y se mide con logros oligárquicos?
Las encuestas son un disparate dado que no sólo están movidas por intereses específicos sino que auguran que se elegirán en un alto porcentaje a personas que lo único que tienen es un discurso volátil que atrae a pubertos, incautos y nihilistas del Poder. Me aterra pensar que la Argentina se encamine a un futuro guiado por personas que no pueden dominar sus impulsos o que dicen lo que dicen para ganar votos cuando no tienen ni la más pálida idea de qué es gobernar. Bueno, lamentaría que nos pase otra vez.

La situación en Mendoza no es mucho más agradable. De hecho acá se está viviendo una situación de malestar general que hace de caldo de cultivo de una futura revuelta popular. O eso quiero creer. Lo cual viéndolo en perspectiva sin contar los muertos de primera y segunda fila diría que es un pronóstico bastante alentador.
Se sabe que es una provincia históricamente gansa ("demócrata"), antiperonista y bastante cerrada en comparación a las provincias a su alrededor, sumado al elitismo reinante entre quienes manejan la provincia desde lo social, lo económico y lo político, en comparación con el resto de esclavos que nos esforzamos por llegar a fin de mes sin morir en el intento.
Hay un circo de parafernalias callejeras entre los cortes de calles para que se vea que "hacen algo" casualmente el año de las erecciones y una masiva publicidad (como siempre) para que elijan al candidato más pintoresco o a quien más le ven la cara (en su mayoría varones, por eso lo pongo en masculino). Como siempre se acuerdan por un ratito que el pueblo existe, porque saben que necesitan chuparnos la sangre para seguir manteniendo esa máquina de picar carne que es el Sistema en el que vivimos. The Wall, quién te conoce.

Sumado a la bronca de votar siempre a lxs mismxs, las mismas caras, las mismas falsedades de siempre está el dolor de ser estigmatizadxs como docentes por realizar nuestra labor. Como si fuéramos nosotrxs lxs parásitxs y lo que hay que mantener, en lugar de ir a buscar a lxs responsables a sus casas de barrios privados, con hijxs que van a escuelas privadas, camionetas de alta gama compradas y mantenidas con nuestros impuestos y la aberrante sensación de que este círculo sin fin no terminará nunca. Acá existe el ITEM AULA, esa mierda que crearon para castigarnos porque "somos unxs vagxs" y no queremos laburar. Vuelvo a reiterar que nos tenemos que comer en las expresiones del alumnado y en nuestras aulas la violencia que ellxs generan, como si no estuviera toda la sociedad interrelacionada y el FRACASO escolar no fuera consecuencia de su falta de empatía para con el pueblo que les sentó en esa silla.
"Ah, pero se están haciendo un montón de cosas." Por supuesto que se están haciendo, como debe ser. La cuestión es qué ponderamos más, si la re-re-re-repavimentación de la calle o las escuelas que se caen a pedazos. Si preferimos la organización de una jornada en la que se invita a juventudes para que compartan un evento deportivo o un comedor con comida decente y en condiciones para el alumnado. Si le damos más valor a un recital con artistas traídos de Buenos Aires o mejores condiciones de vida para las personas que realmente lo necesitan. Y eso que no estoy hablando de los sueldos docentes, sin duda una cuenta pendiente para los intendentes y gobernadores de la provincia. 
"Vengo del basurero que este sistema dejó al costado/Las leyes del mercado me convirtieron en funcional." Teniendo un sueldo base por cargo de $130000, uno de los más bajos (sino el más) de todo el país, siendo que no se considera todo el trabajo que se hace de planificación, subida de notas, correcciones, investigación para las clases, planillas y trabajos prácticos, juntas de acuerdos de convivencia, charlas con docentes por Whatsapp para comprender qué sucede en la escuela, entre muchos etcéteras. Eso y el estrés que te comés por ser pobre y porque la provincia no te quiere pagar un sueldo digno, y lo inherente a nuestra profesión. Literalmente en Mendoza se gana menos plata por trabajar más. Coherencia por favor. Y eso que hablo desde mi situación de varón-cis. Sumale la presión de ser mujer, trans, no-binarie, o cualquier disidencia que atañe a las personas que no son como yo.

Volviendo a las erecciones, entre las personas que se candidatean no hay grandes sorpresas, como tampoco las va a haber cuando aparezca el diario del lunes. Sería realmente llamativo que pase lo que sucedió en Jujuy, con una victoria de un 13% de la izquierda, superando en 10% lo que se espera de ellxs. Pero sabemos que reina la desconfianza en lo nuevo, sobre todo en una provincia conservadora que se quiere poner a sí misma el techo y las limitaciones para ser una potencia nacional. Porque la plata la tiene, los recursos tecnológicos también; lo que le falta es lo humano dentro de la política (gran oxímoron si los habrá).

Y a nivel nacional a menos de cuatro meses de las presidenciales están todxs mirándose las caras unxs a otrxs diciendo "yo no", "yo no" y "yo tampoco" con los buitres dando vueltas en la cabeza del país agonizante intentando robar un cacho de carne podrida que le dejaron quienes ayudaron a desangrar y asesinar al territorio que se hace llamar "Argentina". Lo reitero: la Argentina sigue existiendo porque el Dibu Martinez le paró la pelota a Kolou Mani en la última jugada del partido, sino seríamos fragmentos de lo que alguna vez fue un país en serio, guerra civil mediante.

Me resulta bastante patética la falta de consentimiento de quienes siguen a Cristina cuando ella dijo una y mil veces frente a cámaras, frente a sus personas allegadas "no, yo no voy a ser candidata a presidenta" (¿es este el mismo frente político que promovió y sancionó la ley en contra de la Trata de personas pero que es cómplice de la misma que sucede en Santa Cruz y otras provincias petroleras?) y ahora se decantó por un "compañero" a quien no conoce ni el fiscal de mesa. Como también me da escalofríos pensar que tienen chance de pelear un ballotage Patricia Bullrich o Larreta, seres nefastos y abominables si los habrá.
Ni hablar del Rey del mass media, un Ricardo Fort para púberes varones heterocis con iPhones, que en lugar de plata y herencia familiar tiene declaraciones polémicas y planes absurdos de un gobierno sin pies ni cabeza, sin alianzas en las provincias, sin ideas claras, sin formación política, sin una idea de futuro que pueda llegar a funcionar, sin sentido. Ah, pero es la alternativa más válida.
Eso si no contamos al gobernador de una provincia norteña que obligó a parir a una NENA de 12 años VIOLADA porque Dios así lo quiso, escupiéndole en la cara a la Ley 26201 de Protección Integral de NNA, el Artículo 86 Inciso 2 del Código Penal Argentino, la Ley 26485 de Violencia contra la mujer, la Ley 25673 de Procreación Responsable (suponiendo que una NENA de 12 años en situación del peor trauma de su vida pueda entender estos conceptos), la Declaración de los Derechos Sexuales de la WAS, la Ley 26150 de ESI y más... sin contar los Derechos Del Niño y los Derechos Humanos básicos.
Por otro lado está en quien yo más confío: un hippie de buen corazón, cercano a las causas sociales pero que intenta que lo vote gente que, justamente, no suele ir a votar.
Estos son sólo algunos de los nombres que más suenan, pero después de las PASO se verá quiénes tienen chances reales. Ya haré otro informe o descargo sobre lo que me parece que va a pasar en Octubre y los próximos cuatro años. Ojalá que Marito Baracus y sus amistades nos alegren la vida esta vez como ocurrió en el último debate presidencial.
Así están los principales candidatos al día de la fecha, 1 de Junio del 2023. Así de mal nos va a ir y así es como se irá a la mierda todo en poco tiempo.
Una crónica de una muerte anunciada si seguimos regalando territorio nacional a gente con plata, sea nacional o extranjera, si seguimos permitiendo la extracción descarada y desregulada de las minas de Litio (nuestro oro blanco), la explotación y saqueo bestial de otros recursos mineros, gasoductos y sitios petrolíferos a lo largo y ancho del país, la falta de infraestructura en los ámbitos públicos de salud y educación, el desbalance económico que se da entre quienes laburamos todos los días y quienes van a trabajar al Senado cuando se les da la gana...Sigan saltando sobre mí, serán eternos mis deseos. Sigan burlándose de mí, sigan que saben cómo hacerlo.

Ya estoy cansado, colmado de tantísima falta de respeto hacia quienes poblamos el territorio argentino. Por algo me volví al país y por algo quiero seguir luchando. Porque creo que se puede hacer algo y porque, al menos acá y por ahora, la libertad de prensa no está tan coartada y puedo decir lo que quiero sin que me digan nada. 
Ayer me peleé ligeramente con el Intendente de Luján de Cuyo por no tener criterio pedagógico en una competencia escolar departamental; mañana me tocará pelear con gente de la municipalidad del mismo departamento o con otras personas para asegurarles un mejor presente y futuro a mis pibxs. Porque por ellxs sí peleo y doy todo lo que tengo. Por lxs políticxs de mierda, mercenarixs de los intereses particulares a costas del esfuerzo del pueblo, zánganos inútiles con un criterio totalmente amoral NO. Yo no voto pero no porque tenga domicilio en Buenos Aires, sino porque no puedo confiar en ninguna de las personas que se presentan. Y para perder de nuevo, para eso ni voy y me quedo ese Domingo descansando.
Espero tranquilo, hablando con colegas por lo bajo para organizarnos en un futuro no muy lejano y armar eso que está creciendo poco a poco pero que en las urnas no se ve. Ese sentimiento de que algo grande va a pasar. Ese fuego tan propio, tan nuestro que maravilla al resto del mundo. Ojalá que no se muera esta rabia en mi interior. Y a ver quién se ríe más.

martes, 25 de abril de 2023

El tiempo SÍ tiene importancia

 El Capitalismo está dinamitando nuestra amistad. ¿Te acordás cuando nos juntábamos a debatir, a joder, a planear cómo cambiar el mundo? Esos días parecen tan lejanos y distantes... como la tranquilidad de saber que teníamos tiempo para charlar, tomar té, relajarnos y dejarnos llevar porque la conversación no acabara nunca (incluso pelearnos podía ser una actividad positiva). Pero ahora el tiempo no alcanza para ir y venir; ni siquiera para vernos adecuadamente. Y sobre esa pena pesa ver la billetera vacía y rebosante de mariposas engendradas en la soledad del cuero o plástico replegado.
Echo de menos los silencios cómplices, las angustias compartidas para sanar, para construir juntxs esa ilusión de futuro imperfecto, idílico en la sombras, explotando nuestro potencial como organizadores de una sociedad más justa y más tendiente a ver a la otra persona como un/x igual, relativizando nuestras diferencias, tomando el juego y el debate como partes esenciales de la educación que vimos en un futuro, allá dentro de unos años.
Extraño la intensidad de nuestras críticas, la pasión que inevitablemente le ponemos a lo que queremos, a lo que disfrutamos.
Nos vimos obligadxs a dejar en un recuerdo parcial esa sensación placentera. Tenemos que hacernos cargo de muchas responsabilidades que nos obligan a no-vernos, y a utilizar SUS recursos (muy a mi pesar) para comunicarnos. Digitalizar nuestras charlas, plantearlas desde las posibilidades que nos ofrecen las tecnologías relacionadas al internet, viéndolo como un beneficio cuando en realidad siento que nos aleja por momentos (sí, sé que lo estoy analizando desde una visión pesimista, pero me duelen los desencuentros físicos).
Por otro lado nos volvemos un engranaje más de la Máquina, que conspira contra nuestro bienestar individual y colectivo. Las juntadas nos ahondan para reflexionar-nos, pero ahora no abundan como deberían aparecer. Son sólo fugacidades que se evanescen en un resplandor.
Sé que es un pequeño instante en lo histórico lo que estoy relatando y que quizás mis palabras queden en la nada, pero documento los hechos que llevan a pensar grandes procesos. Que permitieron juntarnos entre tantos algoritmos sueltos, que nos mostraron del mismo lado de la mecha, compartiendo indignaciones consecuentemente educativas, propuestas rojas y negras envueltas en familiaridad y canciones de sangre combativa.
Reitero una y otra vez con diferentes frases un mismo corazón, aquel que se muestra desenmascarado cuando saben corresponderlo con latidos semejantes. Peleando en marchas, grupos humanos y en aulas.
Volveremos a sonreírnos despiadadamente en asados, juntadas íntimas y colectivas, teatros y protestas, luchando por tener nuestros momentos y espacios para cranear en conjunto aquello que anda revuelto a nuestro alrededor, resolviendo dilemas que se aparecen ante nosotrxs, como ideas inmortales que buscan quién las plasme en papel. O en alguna realidad.

Dicen que lxs anarquistas somos peligrosxs y tienen razón. Porque amamos juntarnos, amamos debatir, amamos imaginar. Hacemos una apología directa de lo que no es considerado por el Sistema. Damos herramientas a quienes lo necesitan para enfrentarse contra el Poder (o al menos entenderlo mejor) y nos enriquecemos con aquello que se nos comunica del otro lado. Vamos a la par, unidxs, queriendo crear un mundo nuevo, donde las fronteras ya no existan y se puedan llevar adelante proyectos de creación y organización colectiva, sin jerarquías innecesarias y con una real comprensión de lo que se tiene y lo que se hace.
Saben que necesitamos de tiempo porque los procesos de creación colectiva pueden tomar años o incluso décadas. Por eso nos separan con distancias, ocupaciones y un trinitrotolueno de preocupaciones que no merecemos tener. Por eso encontrar un huequito en nuestras agendas para vernos es parte de nuestra rebelión, de nuestra unidad de combate. Porque dos amigxs unidxs jamás serán vencidxs, la lucha de la mano es dos veces lucha, la revolución empieza en nuestras cabezas, sigue en nuestras acciones y termina en SU futuro, y la sociedad del malestar es para todxs lxs docentes por igual.

El Capitalismo habrá acaparado ahora nuestro tiempo. Pero nosotrxs somos lxs dueñxs del Reloj.
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"En la adultez el tiempo es una elección."

jueves, 23 de marzo de 2023

Otro pelotudo más que habla de educación

 Clarín me da bastante material, creo yo que es una fuente inagotable de ficciones que parecen reales. Trata de mostrar como válido un tipo de comportamiento que, visto más detenidamente, es erróneo por donde se lo mire. Siempre vendehumo, siempre vendepatria.
En este caso voy a analizar una nota que salió el domingo 5 de Marzo sobre educación. https://www.clarin.com/sociedad/fernando-reimers-experto-educacion-universidad-harvard-sistemas-educativos-disenados-fracaso-_0_BzNT0fkKWz.html 
Como suele pasarme, tengo una mezcla de indignación y curiosidad por saber de qué se trata lo que se expone en "el gran diario argentino", siendo una solución eurocentrista para los problemas de lxs argentinxs (mayores de 60).
Le hicieron una nota a Fernando Reimers, reconocidísimo experto en Educación (esto lo digo en serio, no es ironía). Al parecer este hombre es una eminencia en materia de educación y pedagogía, siendo que escribió o participó en más de CUARENTA Y CINCO libros a lo largo de toda su carrera, todos referidos a cómo tendría que ser la educación del mañana, qué se espera para la educación de hoy, cómo incluir el cambio climático en educación, etcétera. Por supuesto que hablamos de una categoría y un abordaje que le interesa a los grandes monopolios, siendo que él "se graduó de Harvard". Es la chapa lo que vale, el título de "ay, porque yo pagué MUCHA GUITA para estudiar de tal y cual manera para lucirme frente a otrxs en un mundo-burbuja", no vivir el dolor del día a día. Es el summum de la meritocracia, donde vale lo que podés pagar o lo que tus xadres pueden aportar para que vos te luzcas. (Sí, díganme hipócrita si les dan los huevos.) Pero siempre en el mundo que quiere el Sistema, en esa versión irreal y distorsionada del planeta Tierra donde la juventud de todo el mundo tiene las mismas posibilidades de sobrevivir, tener cuatro comidas al día y jugar hasta cansarse. Ponele. Supongamos que el mundo es tan idílico como se plantea en estos holográficos libros que hablan de educación por parte de personas que EN TODA SU VIDA NUNCA PISARON UN AULA. Ah, sí, perdón, este buen hombre da clases en la Universidad en Estados Unidos y eso es mucho más complicado que tener que planificar para 5, 7 o 10 grupos de niñxs y/o adolescentes todas las semanas con condiciones inhumanas de trabajo. Perdón, me confundí yo ahí, ahora lo borro. Es la falta de tacto lo que me revienta, porque te puedo asegurar que la realidad nunca le escupió en la cara como nos pasa a quienes nos embarramos los pies para ir a trabajar. Puedo apostar a que este tipo nunca tuvo que pedirse licencia psiquiátrica por episodios sucedidos en sus "escuelas" o licencia por cuerdas vocales o una cistitis que te parte al medio. Porque habla desde arriba, desde las oficinas del país del norte, similar a lo que plantea Hollywood o Disney, pero sin tanto baile y finales felices. Bueno, al menos eso nos hacen creer que es la realidad, pero el mate cocido o el té sin azúcar del desayuno de mis alumnxs no me deja.

Terminado mi descargo, pasaré a analizar la nota realizada por Irene Hartmann.
Ya empieza la nota la entrevistadora preguntándole "¿qué haría con un país como este?" pregunta que no me parece para nada casual ni aleatoria. Es una bajada de línea para decir en pocas palabras que el lugar donde vivimos es inservible. Por suerte el entrevistador ya de entrada la remató con una buena respuesta, que da a entender que conoce la situación del país: "Hay que valorar que es un gran logro que exista un sistema educativo al que tienen acceso todos" fue su respuesta. Porque claro, no es lo mismo decir "este país es una mierda" que decir que la Argentina, a nivel leyes educativas está a la vanguardia de muchos otros países del mundo. Ya de entrada el tipo parece querer agradar por conocimiento de campo, con lo que le doy un punto a favor. Luego habla de entender que hay un contexto en el que existe la escuela y que lxs "profesorxs taxis" que trabajamos en muchas escuelas no tenemos tantas facilidades para realizar correctamente nuestro trabajo, lo cual comparto. 2-0 para Reimers. 
Luego habla de que los Gobiernos y la sociedad civil deben crear una "cultura educativa" aunque no profundiza demasiado en eso. Palo y afuera. Aunque remató ese párrafo con un "tengo la sensación de que hay sistemas educativos diseñados para el fracaso" lo cual me cayó como un baldazo de agua fría en otoño, siendo que por parte de Clarín buscaron que esa fuera una frase destacada, aunque tampoco se llega a dilucidar el por qué.
En el siguiente párrafo se debate sobre la educación y la pobreza, lo cual es un tópico polémico porque si no se piensa desde adentro se cae en la banalización de lo que sucede con la parte de la población más frágil y que actualmente no tiene oportunidades de desarrollarse por consecuencia directa de las constantes crisis económicas (con un 50% o más de jóvenes que no llegan a tres platos de comida diaria). Con hambre no se puede aprender, eso es una sentencia bastante obvia, pero creo que ni Clarín ni el entrevistado tuvieron en cuenta. Él, desde sus títulos de Harvard y su traje azul marino respondió con mucho patetismo de que "No hay una buena tarea de compromiso e involucramiento" por parte de lxs docentes. ¿Quién te creés que sos para decir eso? Repito las palabras que me dijo un colega de una escuela especial cuando se jubiló: "cuando te des cuenta que vos le tenés que comprar un sanguche de milanesa a un chico porque no comió nada en todo el día vas a ver un montón de cosas de la realidad escolar". Y sí, no es algo raro tener que COMPRARLE COMIDA a mis estudiantes porque no comen en sus casas. Involucrarse y comprometerse no es sólo tener tiempo (en tu casa) para diseñar y planificar estrategias de enseñanza-aprendizaje, es también pensar con qué grupo humano estás trabajando. Pelotudo. 2-1.
Más adelante propone algunas ideas irrisorias, tentadoras pero utópicas, aún más que las que yo propongo en mi libro. Un delirio en el cual se cree que se va a invertir más en educación para beneficio de lxs docentes cuando somos el último orejón del tarro hoy en día. Somos la mugre de la sociedad, lxs bastardxs del Sistema que tenemos "tres meses de vacaciones" y "hacemos paro por cualquier cosa" cuando siguen cayéndose las escuelas a pedazos, tenemos sueldos DE MIERDA y somos insultadxs públicamente por los medios de comunicación en lugar de medir los logros que hacemos día a día. 2-2 por la falta de perspectiva real.
Le preguntan luego sobre la repitencia y hay un debate que creo que es interesante porque sigue siendo un tema polémico, aunque yo sí estoy de acuerdo con que la repitencia puede ser de utilidad para algunas personas, aunque no se vea el beneficio a corto plazo. Propongo desde mi lugar que se establezca un sistema como pasa en algunos países de África, Estados Unidos o en las escuelas para adultos: que sea por unidades aprobadas, no por año. Así sería mucho más práctico y fácil saber en qué nivel está cada unx, pero dejamos de lado la unidad y la cohesión de los grupos que, muchas veces, termina siendo lo que provoca que unx chicx continúe yendo a la escuela o no. Personalmente NO CREO que en Argentina estemos preparadxs todavía para las flipped classroom ni mucho menos para las clases grabadas (pesadillas del 2020 O_o) porque nos faltan recursos (y comida principalmente). La inclusión de un auxiliar siendo un estudiante adelantado sí me parece una buena idea y es algo posible, sólo hay que aprender a coordinarlo para que suceda. 3-2 porque el debate fue productivo.
Luego hay una pregunta extraordinariamente molesta, pero no para el entrevistado sino para el lector docente que se formó en serio para poder estar frente a un grupo. La copio y pego textual para no dejar lugar a libres interpretaciones: "Un tema recurrente son los cuestionamientos a la formación docente, que no es universitaria, suele ser deficitaria y cada vez tiene menos aspirantes, dados los bajos salarios y el desprestigio social asociado. ¿Qué sugiere?" Mirá que hay que tener cara para preguntar eso y después ser cómplice del estigma al que estamos siendo sometidos quienes te vimos y te ayudamos a crecer buscando lo mejor para vos, Irene. Clarín: estás atentando públicamente contra la calidad docente permitiendo que una periodista, un redactor y un editor den el aval para que tu medio bastardee nuestra tarea. Si tenemos salarios DE MIERDA y cada vez menos gente quiere dar clases es porque hay medios que nos escupen en la cara, como si nuestra tarea fuera una más y fuera descartable. ¿En serio vamos a llegar a esto? No puede ser que nos degraden de esta manera y que nos maltraten cuando le ponemos el cuerpo al dolor que tiene la sociedad. Vemos en primera persona la violencia, el sufrimiento, la angustia y el corazón de la parte más vulnerable y menos representada de lo que dice la sociedad. Porque si hay 50% de pobres (y subiendo) en un país por supuesto que se va a reflejar en todas partes y sobre todo en las escuelas, donde la población más frágil pasa cuatro, cinco u ocho horas diarias cuestionándonos porque nosotrxs SÍ creemos que pueden tener un futuro prometedor y no la desidia que le venden los medios de comunicación como Clarín, por ejemplo. No necesito decirte qué sugiero yo, porque sos cómplice de las faltas de respeto diarias que tenemos que soportar porque el desprestigio es constante y se viene viendo desde hace muchísimos años, así que me voy a centrar en la respuesta de F.R.
Dentro de todo su respuesta fue acorde aunque muuuuy vaga, diciendo que lxs docentes tenemos que formarnos más. Sí, estamos de acuerdo. Ahora: ¿quién se hace cargo de esa formación continua y nos da espacios para enriquecernos? Ahí es cuando mete el tema de la política y remata con que los comedores escolares son focos de corrupción. Dale, neófito, andá a decirle eso a lxs pibxs de mi escuela que comen una sola vez por día unos fideos de mierda o media milanesa a la semana. Dale, animate a decirle al cocinero de la escuela que los comedores escolares son corruptos cuando tiene que hacer MAGIA para que lxs pibxs tengan un mínimo de nutrientes con restos de colchoneta triturada (referencia a Los Simpsons, por supuesto). Y ya que estás, ¿podrías poner plata para el azúcar y el mate cocido, y un poco más para el papel higiénico? Porque evidentemente en tus acusaciones de "corrupción" nos faltan unos $500 al mes por persona para las necesidades básicas del alumnado. 3-3 doloroso.
Después de esto vino el summum, la frutilla del postre y lo que me hizo escribirle este manifiesto: habla de ejemplos como Finlandia, Singapur o Portugal. Me pone de la nuca que hablen de sociedades europeas o europeizadas que tienen un promedio de 5 o 10 millones de personas cuando acá tenemos AL MENOS cuatro veces más esa cantidad, sin contar que los casos de pobreza extrema en Finlandia y Singapur son contados con los dedos de la mano (el caso de Portugal creo que es un poco más complicado, aunque no llega al extremo latino) con tipos de vida muuuuuy distintos al nuestro. No podemos comparar cómo hacen con su presupuesto países que tienen necesidades básicas saneadas, que NO TIENEN 50% de chicxs que no llegan a cubrir necesidades básicas como techo o comida en condiciones. No podemos comparar países con un Estado de Bienestar que cubre lo que necesita la población con un país que apenas si sigue existiendo porque ganó un mundial de futbol. No se puede decir "apliquen el método de estos pequeños países" (Finlandia tiene una población muy chica en comparación con el tamaño del país) en América del Sur en el octavo país más grande del mundo, con 2.78 millones de km2 con 47 millones de personas. En serio, no nos rebajemos a ese nivel porque son ELLOS quienes no pueden compararse con las leyes de educación que tenemos acá. Y no lo digo por una cuestión patriotera sino porque en serio que acá hay leyes muy lindas, empezando principalmente por la de ESI, que no sé si la conocen del todo bien en Finlandia con su cantidad abrumadora de suicidios adolescentes. 3-4.
Después se ponen a charlar y defender la meritocracia (donde le doy la razón a la entrevistadora por su pregunta) y en la historia de cómo fue la formación docente. "Y no hables de meritocracia, me da gracia, no me jodas, que sin oportunidades esa mierda no funciona" diría Wos. Habla de que hubo retrocesos en los países sin señalar culpables, lavándose las manos cuando podría tranquilamente haber dicho "sí, lxs docentes son parte del Sistema y como tales pueden estar influenciadxs por decisiones políticas que no pueden controlar, como salarios de mierda, pésimas condiciones de trabajo, insultos y vejaciones públicas, falta de insumos, ninguneo por parte de Gobiernos y crisis económicas, entre otros ENORMES PROBLEMAS que pueden tener a diario". Me parece que te faltó ese pequeño detalle, F. M. Claro, vos trabajás en Harvard y nunca tuviste que embarrarte los pies para ir a laburar, gritar como un enajenado para que te escuchen tus 40 alumnxs que comieron mal o no comieron ese día, o correr los bancos para tener espacio para dar clase. No, obvio que no conocés el Sistema argentino y te quedaste con la idea sarmientista de la educación. Por eso te llaman, porque sos un viejo rancio que tiene que ser extinguido con tus ideas del Siglo XIX, aunque uses computadoras.
Esto es la realidad, "el mundo del revés donde yo vivo (...), donde a los chicos les falta que comer y abrigo." (F. A. dixit)
Siguen con un debate sobre lxs "profesores taxi" y los recursos que se destinan a educación. "Uno desearía que no fuera así pero la realidad es la que es". Caradura. Esa naturalización de la forma de vida que proviene del Banco Internacional (estadounidense) y la derecha liberal más asquerosa me repugna. Miranos a los ojos en nuestras escuelas antes de insultarnos de esta manera. O escribite tu libro número 50 pero viviendo en la vida cotidiana, no en tu burbuja de conferencias y plata robada a latinoamérica. Imbécil. 3-5.
Redondea hablando de que en los ´80 hicieron mierda la educación en América Latina: hablo mal de todxs para quedar bien con todxs a la vez. Acierto de Pinti y error que tuve en la edición de mi primer libro. Te están hablando de la Argentina, informate un toque si podés antes de ser tan generalista. Pero acá lo puedo excusar un poco al menos, ya que es cierto que puede que no haya estado preparado para esta entrevista. Habla de inversiones, de apoyar a lxs docentes pero por otro lado nos bastardea diciendo que no estamos lo suficientemente formadxs. Somos personas aparte de pueblo trabajador, no sé si sabías. Y la mayoría sí nos esforzamos para evitar tener esos días de mierda (como me tocó hoy) en que me faltaron el respeto reiteradamente en las clases, con ganas de decirles "¿saben qué? que lxs eduque Magoya, yo hasta acá llegué". A vos no te tocó tener pibas de 15 con el bebé en el aula. No te tocó ir a buscar a un pibe a la casa con un olor a podrido asqueroso porque en su casa no tienen ducha. No te tocó enseñarle normas básicas de higiene a un/a chicx de 12 años o regalarle su primer libro porque en la casa no hacen ese trabajo ni tienen plata para un solo libro. No te tocó vivir la realidad. Pero sí hablás de ella holgadamente para medios internacionales.
Y sí, ahora la mayoría del mundo va a la escuela pero "no sirve darles educación a los pobres si les das una pobre educación" diría Canserbero, un pibe de tus tierras caracanas. Y te puedo asegurar que él sabía más de educación que vos. Resultado final: 3-6.
Un optimista mis huevos es F.M. Yo creo que es otro pelotudo más que habla de educación sin saber qué es lo que es estar ahí en primera fila aguantando los trapos.

Es una vergüenza que se siga promocionando un tipo de visión cipaya, en la que no importa lo que pase por dentro de las realidades argentinas sino más allá de la frontera, donde vale el acatamiento a las reglas, los castigos de penitencia en calidad de disciplina y la exposición bajo las reglas de las normas de grandes conglomerados empresariales que se dicen ser "el pináculo de la evolución educativa". No son el futuro, son el patético pasado de un mundo que no deja oportunidades nuevas a quienes menos tienen, a quienes se preguntan si mañana tendrán un pan en la mesa o un techo sin goteras por las mañanas. Vivimos una realidad muy distinta de la que pintan en sus pomposos discursos de "la educación del mañana" y me repugna ver que un venezolano se esté olvidando de sus raíces, siendo que es bastante consciente de la situación en la que está el país que lo vio nacer y donde hizo sus primeros estudios.
No nos fijemos en ese mañana de fantasía donde es "la inversión en nuevas tecnologías educativas" o "los grandes ejemplos de países de primer mundo" lo que cuentan, sino el día a día de la juventud que tiene que pelear derechos que, en teoría, les garantiza un Estado de Bienestar, o una imitación burda del mismo. Ya está, dejo esto por ahora, aunque podría seguir todo el día. Voy a seguir escribiendo mi segundo libro.

lunes, 6 de febrero de 2023

Y ustedes al venir me dan más fuerzas

Estoy enamorado. Sé que lo que digo no es novedad para nadie que me conozca, pero es una parte de mí que no puedo ni quiero evitar. Vivo constantemente en esa dicotomía de amor romántico-amor en red/construcción porque hay amores que no puedo ni pretendo dejar y que les perdono todo y no les pregunto nada.
El principal de ellos es el que le da sentido a todo lo que hago, por quien doy clase, por quien investigué durante tantísimos años, por quien tengo gastos mensuales fijos y me hace sentir mal cuando le olvido. Por supuesto que estoy hablando del teatro.
Acabo de salir de ver una función de "La increíble historia de los hermanos Marrapodi" (una de mis obras favoritas sin duda, no sólo porque el guion es espectacular sino porque fue la obra que hicimos en la muestra de fin de año de primer año de Andamio) hecha por el grupo "Los Rompecocos" de Mendoza y ME VOLÓ LA CABEZA. Volví a encontrarme con mi viejo amor, con aquel que no puedo abandonar porque después me hace sentir mal. Por quien alguna vez dije "si me tengo que morir haciendo esto no me importa". Por quien volví a casa una vez y en una cena familiar dije "quiero ser actor" y en otra ocasión "quiero transmitir esto que siento por el teatro a otras personas", por quien trabajé durante varios años de mi vida por chirolas pero por la felicidad de formar parte de esa familia que es el teatro y muchas razones más que no vienen a cuento porque la mayoría de las veces no se explican con lógica sino con el corazón. Porque la magia que vive en el teatro, esa energía incomprensible de todas las personas que pasaron por ahí y todas las que dejaron sus risas, sus llantos y sus emociones impregnadas en las butacas y el escenario no tiene un sentido científico sino artístico. Es vivir la experiencia. Es saber que lo que te pasa por dentro es único e irrepetible, como una noche con quien más querés, charlando de temas que olvidarán al día siguiente pero cuyo fin está en las miradas, las caricias o la conexión mutua.

Con esta obra me pasó algo muy parecido a lo que me sucedió cuando fui a ver "Sombras en la Mente" de Luis Agustoni en el teatro "El Ojo" en el 2009 y cuando vi "Tribuna Caliente" del Juan Comotti en la Enkosala en el 2016: me volví a encontrar con aquello que yo sabía que siempre está ahí pero espera por un nuevo flechazo cada tanto. Es mi eterna cuenta pendiente porque, como diría mi profesor Miguel Angel Santín: "hasta que no te rompas el culo actuando durante 10 años o más no vas a saber si sos un actor mediocre o no" y la espina la tengo ahí cada vez que veo una obra que me impacta de esta manera. Porque sé que tengo pasta de actor y que podría llegar a hacer algo tan maravilloso alguna vez, pero me fui por las ramas en el árbol de mi vida, privilegiando viajar antes que ponerme a ensayar en las tablas.

Y por suerte vi esta obra en Febrero, para recordarme que este año lo empiezo abajo pero que me tengo que subir de nuevo, aún habiendo rechazado la Vendimia por motivos familiares. Porque evidentemente no era por ahí en este momento, sino por otro lado. Ya llegará la oportunidad de compartir conmigo mismo, con mi yo del pasado y del presente lo que quiero hacer y me vengo negando desde el 2012: actuar con un elenco, ensayar, debatir sobre significados y significantes, interpretar... en una palabra: estar arriba de un escenario actuando. Será por eso que me siento mal cada tanto, porque me falta esa parte de mí que la tengo siempre arriba esperándome a que termine de acomodarme para ponerme a ensayar, maquillarme y mostrarme como parte de un grupo que busca contar una historia, decir algo a otro grupo de personas que espera sentirse parte de eso, empatizar con lo que se está relatando y purgar sus pasiones para sentirse vivx nuevamente. Como me pasó a mí hoy. 
En serio que no había tenido un buen día, me sentía medio bajón y quizás, sólo quizás, por eso es que el impacto fue tan grande. Volví a encontrarme conmigo mismo por medio de las risas, la nostalgia de recordar el guion casi de memoria, el juego entre lxs intérpretes que se nota que se conocen y se quieren un montón, el relato sobre la historia del teatro nacional (ok, ok, no spoileo más de la obra), y el amor que sé que sienten todas las personas que formaron parte de esta obra. Sé que sienten el mismo amor que yo siento por el recinto teatral, por la magia que sucede en ese espacio dedicado a conocernos mejor a nosotrxs mismxs y a reencontrarnos con quienes somos, con lo que nos pasa como humanos, con la porción de vida que sólo puede sucedernos ahí y de esa manera.

También porque lo vi en Mendoza y no en Buenos Aires. Fui en bicicleta a ver la obra, teniendo a mi lado el paisaje montañoso y la tranquilidad de un domingo mendocino previo a la tensión de volver a la escuela. Pero volver como profe de teatro, a decirme a mí mismo: "por ESTO es que yo estoy acá presente, por algo elegí esta carrera y este lugar para vivir". Me vuelvo a encontrar con el turista que vino durante 4 días a un torneo de Roller Derby y después decidió quedarse a probar suerte y se enamoró del lugar. Del que en 2016 descubrió que le abrían las puertas y podía lograr todos los proyectos que tenía en mente (que siguen siendo muchos). Donde se desnudó y desnuda el alma frente a personas que valen la pena. Donde va poquito a poco armándose de lo que necesita para vivir como quiere vivir en un lugar donde puede maravillarse de lo cotidiano. Y sorprenderse cuando una chispa de talento lo golpea como una brisa congelada en un día de calor. Vuelvo a elegir Mendoza, vuelvo a elegir ser profesor de teatro y vuelvo a elegir ser quien soy. A veces soy anartista, a veces soy escritor, pero sacándome todas las máscaras sé que soy actor.
Gracias elenco de "Los Rompecocos", gracias Lila Medina por este regalo al teatro nacional y por recordarme ser quien soy.
Nos vemos en las tablas.

miércoles, 25 de enero de 2023

No le dijo nada

Hablemos de consentimiento.
Estamos en Enero, tiempo en el que se puede hacer un balance de lo que pasó el año pasado y lo que vendrá, añadiendo que quienes tenemos la suerte de estar de vacaciones podemos reflexionar sobre más temas que nos atañen como personas.
Uno de esos temas está relacionado con lo que estudié el año pasado en el curso de formación de ESI, en el que (más allá de lo bueno y malo del curso en sí) pude profundizar sobre lo que me pasa como persona y en relación a lxs demás (claramente que hacer este taller con mi pareja sumó ingredientes para poner sobre la balanza). Y entenderme mejor como persona, desnudar mis fragilidades, mis miedos, mi amor hacia lo que creo correcto, pero también comprender que me equivoco todos los días y que hacerlo es parte de crecer. Desandar caminos por los que me moví una y mil veces y revisar qué podría haber cambiado para que las personas a mi alrededor pudieran estar mejor.
Y creo que uno de los temas más sensibles que trabajé fue el de consentimiento. ¿De qué se trata esto?
Voy a poner una definición que encontré que me gustó mucho: "Es una decisión LIBRE Y CONCIENTE para relacionarte de manera física, afectiva y/o emocional con otra/s persona/s". (Video Emma y yo de YT: https://www.youtube.com/watch?v=qqDSvDd9PpU). También es altamente recomendable el "video del té" que habla del tema de una manera excelente: https://www.youtube.com/watch?v=BuuyajcjFC4&t=2s.
Seguramente mucha gente que está leyendo esto lo estará relacionando sólo con las relaciones sexuales entre dos personas, lo cual es correcto y de hecho me parece que es sumamente necesario que constantemente se hable del tema para evitar pisotear los derechos de las personas, sobre todo en el caso de las mujeres. Revisar esta definición periódicamente en cualquier ámbito, con cualquier grupo de personas y comprendiéndolo a fondo debería ser tan habitual como ir al médico o hacer ejercicio.
En este caso no voy a hablar específicamente de esto ya que no es el punto de este posteo. Voy a hablar del consentimiento entre amistades o intrafamiliar, ese que por ahora sigue siendo ninguneado en muchos ámbitos.
Consentir no sólo es acordar besarte o tener sexo con alguien, sino que no vulneren tus derechos y decisiones como ser humano. Es no permitir que expongan quién sos en un medio público sólo porque la otra persona se le ocurre. Es decidir libremente qué comentarios podés aceptar sobre tu persona y explicar que es tu decisión permitir o prohibir que te digan algo y que esa decisión DEBE respetarse. Es hacerte escuchar sobre qué querés que se diga de vos y bajo qué circunstancias. Es que no pisoteen tus tiempos o tus espacios sólo porque la otra persona cree que puede hacerlo.
Voy a desglosar un poco: claramente que todos estos conceptos, a pesar de ser específicos, pueden tener otros significados dependiendo el tema o grupo social del que se hable, y qué tanto irrumpe qué tecnología sobre eso.
Quiero dar varios ejemplos para que se revisen algunas actitudes que tenemos como sociedad que me parece que podrían mejorarse a futuro.

Redes sociales. Ya no podemos pensar nuestra existencia posmoderna afuera de las redes sociales. Son parte de nuestra vida, nos guste o no. Ya sea para comunicarse con alguien, para conocer sobre la vida de alguna persona o como herramienta de trabajo. Existen cláusulas y condiciones, que nadie lee por supuesto, en las que se entrega el poder de lo que se dice e imagen a las normas de la red social, siendo casi imposible quitar la información que alguien puso luego de ser publicada (salvo que infrinja las normas de esa empresa), por eso se debería tener un cuidado extremo cuando se publica algo, y no tomarlo como un diario íntimo. "Nadie resiste un archivo" se decía en épocas de televisión y ahora se puede demostrar fehacientemente por medio de las redes sociales. ¿Por qué? Porque la gente cambia, muta, aprende, se deconstruye, se desliga de algunos círculos y se une a otros...Y eso no debería ser condenable, porque nos hace humanos. Pero volviendo al tema principal del posteo, siendo tan peligrosa realmente la manipulación de datos en la web se debería consultar previamente antes de incluir a alguien en un posteo, ya sea hablando de esa persona como en una foto que le muestre. Sé que no es lo habitual y damos por sentado que la otra persona va a querer que se le etiquete o aparecer en un muro, historia o lo que sea, pero no siempre. Mejor preguntar. SOBRE TODO si se trata de menores de edad que no entienden hasta dónde puede proyectarse lo que se escribe o dice en las redes; tienen una privacidad y DEBE respetarse. 
Dentro de los estándares de internet casi todo es válido, sobre todo la sexualización de las personas y darle más visibilidad a las hegemonías y menos a las personas que no encajan dentro de los estándares binarios de Estados Unidos o China.

Decisiones y comentarios familiares. El tema anterior me da pie para hablar de lo que pasa dentro de las paredes del hogar. Supongamos que no sos de las personas que gustan de subir todo lo que hacés a las redes ni nadie cerca tuyo lo hace. Pero son personas que gustan de charlar e intercambiar opiniones sobre sus vidas, lo cual es natural en cualquier convivencia a largo plazo (más si se trata de familia). Ahora bien, ¿cómo se puede hacer para que tu voz valga y no te hieran con comentarios que, a veces, ni siquiera saben que te molestan? Voy a dar algunos ejemplos: te comprás pilcha nueva y pedís tu opinión a la gente de tu familia. En ese caso vos estás aceptando que otra persona comente sobre un objeto de indumentaria nuevo. Distinto es si otra persona te pregunta "¿estás más flacx/gordx?" reiteradas veces, haciéndote dudar de la estima que tenés por tu cuerpo, proyectando sus inseguridades en vos. Esto es demasiaaaaado frecuente en personas de otras generaciones que no fueron preparadas en ESI ni en entender qué es el consentimiento. ¿Hay manera de frenar estos comentarios hirientes? Por lo general sí, pero no siempre es fácil. Suele pasar que las personas tienen una manera de pensar muy esquemática que les quedó así de cuando eran chicxs, posiblemente arrastrando este desprecio hacia unx mismx de generaciones atrás, enmascarado en conductas misóginas, patriarcales o de una estructura social que ya no es aceptable en el siglo XXI. El diálogo pacífico suele ser un buen remedio para decirle a la persona que nos increpa: "ES MI CUERPO Y PUNTO, NO OPINES". Claro que hay que diferenciar en este caso específico la diferencia entre preocuparse de ver una persona que sube o baja de peso drásticamente o que se la ve más pálida que lo habitual, con comentarios que no tienen nada que ver con una cuestión de salud sino de estética.

_Hablando específicamente de menores de edad es PERVERSO ver cómo alguna persona adulta que busca tomar posesión de un/x infante le dice "saludá a la tía/el tío/la otra persona adulta que te quiere saludar" como si fuera una obligación. Señor/a: NO ES NO. Si NO quiere saludar, NO VA A SALUDAR. Es abusivo obligarle a exponerse frente a otra persona con la cual no tiene confianza sólo por un capricho adulto.

_Por otro lado, existe una tradición de muchas generaciones en familias judías o italianas sobre todo (aunque he visto casos en otras culturas) con relación a la comida. Está el viejo chiste que pregunta cuál es la diferencia entre una madre judía y una italiana y la diferencia radica en que la madre italiana dice "si no comés te mato" y la madre judía "si no comés me moiro". Bueno, ninguna de las dos está viendo a la otra persona como alguien que puede decidir sobre cuánto comer; se piensa por la otra persona, sin darle tiempo a reflexionar sobre si quiere o no seguir comiendo. Es incorrecto que te digan todo el tiempo COMÉ, COMÉ, COMÉ porque se está pasando por sobre la persona y es un tipo de conducta que debe corregirse, aunque se haga sin darse cuenta. Más todavía lo es si después esa persona opina sobre tu cuerpo. Es como que te empuja a obsesionarte sobre algo que debería ser natural, que es comer y cuidar tu cuerpo como vos quieras.

Opinión sobre el cuerpo del/la otrx. En el medio de ambos temas se encuentra el que se relaciona al cuerpo, justamente, porque es lo que siempre tenemos, es parte de lo que somos y es la conjunción de lo genético con lo cultural, siendo que gran parte de lo que se ve y lo que te pasa en el cuerpo (TODO el cuerpo: la mente, los órganos, la piel, el pelo, etcétera) tiene un alto componente hereditario y otra parte más pequeña se relaciona a tu personalidad y tus grupos sociales (leer a Bronfenbrenner para más información).
Entonces, ¿si gran parte de lo que se muestra, más allá de cómo lo decoremos estéticamente, viene de base, por qué hay gente con derecho a opinar? 

Así como están desapareciendo lentamente los comentarios LGBTfóbicos contra la gente no binaria y el tema del género está desapareciendo, espero que también se empiecen a extinguir los comentarios sobre los cuerpos en redes sociales, reuniones familiares y las escuelas (sobre todo si se tiene en cuenta que ahí se involucra a MENORES DE EDAD).

Acá termino el posteo. ¿Lo leerá alguien? Sólo el tiempo dirá. Pero cumple su función, que es ayudarme a descargar lo que pienso. Como hago desde hace ya 14 años. Guau, bastante.

jueves, 29 de diciembre de 2022

En Argentina nací

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Primero quería hacer un posteo para terminar el año.
Segundo: Francia.
Voy a ponerme a descuartizar este chiste, por que no es sólo el patrioterismo y el egocentrismo rioplatense lo que lo impulsa, sino la necesidad de reírse de los poderosos (y últimos campeones mundiales, por cierto). Porque nos queremos olvidar por un ratito todo lo que le debemos y/o robamos a Francia (la Constitución, la arquitectura de Buenos Aires, filósofxs y psicólogxs, la inspiración para la protesta popular, la anarquía, costumbres gastronómicas, etcétera) para verlos como un país europeo, un país que tiene una economía estable, que tiene problemas muy distintos a los nuestros pero que en líneas generales parece estar más acomodado en el mapa mundial (olvidando su conflicto con los refugiados, los países africanos, la falta de consideración hacia sus ex-colonias, los atentados, tener cantidades ridículas de turistas todos los días en las grandes ciudades, etcétera) que un país que trata de no caerse del mapa y partirse. Porque detrás del chiste está el guiño hacia quienes somos, hacia lo que nos hace bien como grupo humano y hace que no puedan entendernos en otro lado: somos políticamente incorrectxs y lo sabemos. Somos esa mezcla de luchas constantes para conquistar derechos que merecíamos desde hacía tanto tiempo pero a la vez nos burlamos de quien no es como nosotrxs. Somos el abrazo con un/a desconocidx que no vas a volver a ver en tu vida pero que en ese momento te presta el hombro, enfatizando en que habla tu idioma y te mira a los ojos porque te ve como un/a igual. Somos quienes nos escandalizamos porque lxs políticxs de turno no cumplen con nuestras expectativas pero le pedimos a un grupo de deportistas que dejen todo en la cancha... aunque no hayamos votado por ellxs ni podamos manejar su destino.
Entendemos que la épica y el drama son parte de nuestra vida, como siempre lo fueron y serán de nuestra Historia. Porque todavía nos cuesta ver a un hombre llorar por una relación de pareja, pero no nos sorprende en lo más mínimo que le diga a un futbolista que lo ama con todo su corazón y le dedique palabras de amor a quienes visten su camiseta. Porque el machismo estará enraizado en la sociedad, pero no entiende de pasiones latinas tangueras.
Porque nuestra familia es quien está en ese momento de gloria, y también cuando necesitamos consolarnos por el sufrimiento que nos avasalla. Charlas eternas con quienes siempre están, debates inconclusos sobre tácticas que mañana no van a importar, palabras hacia la pantalla que se replican en redes sociales. Y esperanza. Aquel pensamiento mitomágico que hasta lxs más cientificistas creen. Porque lo que sentimos en este país por todo lo que nos pasa Y SOBRE TODO por el futbol no tiene una explicación lógica. No hay un pensamiento científico-matemático que pueda hacer entender que esto no es ensayo y error (como sí le tocó hacer a Scaloni, Samuel y Aimar y todo su equipo), esto no es "encontrar la mejor manera para...", esto va más allá de los sorteos y los rivales difíciles o arbitrajes polémicos, o la plata que se puso o no para que un equipo o un solo jugador ganara una copa. Esto que nos pasa es el consciente colectivo de un pueblo que va más allá de un territorio (¿o me van a decir que lxs argentinxs que viven en Barcelona o en Nápoles o el pueblo bengalí no son argentinxs también?), no es pelear por la patria, es poner a la Argentina en el mapa desde el talento deportivo, como alguna vez lo hicieron Maradona, Manu Ginobili, Luciana Aimar, Carlos Monzón, y otras grandes potencias que figuran en los libros.
Somos la argentinidad que soñaron San Martín, Belgrano, Güemes, Remedios Del Valle, Juana Azurduy y otras personas que pelearon en un frente de batalla, fusil o espada en mano, como se estimaba antes, para que la Argentina existiera en sus comienzos. Pero ahora somos más que un límite geográfico, somos ese abrazo colectivo que se expande alrededor del mundo. Las felicitaciones por un logro de 26 personas + un cuerpo técnico del que yo, creo, no tengo nada que ver pero que aún así me compete. Porque demostramos que para llegar a ese momento, para sortear todos los obstáculos que hay en el medio, para entender que si esas 26 personas pudieron estar en la cancha es porque antes hubo médicxs, docentes, psicólogxs, preparadorxs físicxs, madres, padres, hermanxs, familiares, parejas, amistades que permitieron que esas 26 personas tuvieran la sanidad mental y la preparación física necesaria para ganar seis de los siete partidos; esas seis finales que se vivieron después de que Argentina perdiera el partido con Arabia Saudita.
Y también la fortaleza individual y como grupo. Porque eso demostraron en esta ocasión tanto como en la Copa América del 2021: son un grupo que se quiere y se establece como tal. Hay cariño, hay afecto, hay risas, hay contención, hay apego, hay identificación con la otra persona, no sólo con la camiseta, con el idioma o con el origen de cada unx. Porque es cierto que venían de lugares muy dispares de nuestro territorio, pero se conjugaron en una pelea colectiva. Como también es cierto que sólo uno de los 26 jugadores vive en la Argentina, pero la llevan en su corazón, como me tocó a mí llevarla cuando vivía lejos. Será por una cuestión económica, por querer descubrir nuevos horizontes, crecer profesionalmente, darle un mejor futuro para la familia o el motivo que quieran, pero estas 26 personas demostraron que a la Argentina la quieren con el corazón y que saben aprender de los errores, saben equivocarse y saben ser fuertes con la picardía y el apoyo mutuo que nos caracteriza. 
Este mundial quedó inmortalizado no sólo en una tercera estrella en el escudo y miles de tatuajes en pieles que lo sienten, sino que quedó inmortalizado porque hace mucho tiempo que un equipo de la selección no mostraba esa humildad y juego en equipo tan bello que les hizo llegar a lo más alto de entre 32 selecciones (por última vez). Ver al Papu Gomez comer un pancho sentado en el piso con su familia, como hacía cuando era un jugador poco conocido, saber que Messi aún siendo el jugador más importante del mundo siempre fue y va a Rosario a visitar a su familia en Navidad, ver a Scaloni presentándose en su ciudad natal, cómo lo integran al Kun Agüero a la fiesta como si hubiera jugado con ellos... esta es la Argentina que queremos: la que cierra grietas, la que se abraza con un/a desconocidx, la que hace que una Abuela que no es abuela sea Abuela de todxs, la que le agradece al capitán por darnos una alegría infinita, la que demuestra sus habilidades acrobáticas para subirse a lo más alto, trepar a donde nadie llega porque puede, no porque lo piensa. La locura de ser parte de un pueblo amado por el mundo, que no se explica con palabras sino con coraje y motivación para ir más allá. Más allá de las crisis. Más allá de los estadios de futbol. Más allá de lo que se supone que pase.
Un grupo de personas que llegaron al más allá. Y volvieron con la Copa.




Dejo acá abajo los temas que pensaba tratar en este posteo pero bueno, me dejé llevar por mi poesía, que por suerte a veces me supera.


Cánticos de cancha. Xeno-homofobia
Penales inventados para Portugal y Argentina
Arbitrajes de Países Bajos - Argentina y Marruecos octavos y cuartos de final
Partidos de Argentina
El poema que escribí después de la victoria con Países Bajos
Mi 11 ideal del mundial
Mi gol favorito y por qué
Memes, frases
Messi y su copa
Mantener el récord de Pelé en su lecho de muerte
La terapia como algo positivo (el Dibu)
Un Diciembre feliz
Mensajes de amor entre amigos. Las palabras de Sofía Martinez Mateo a Messi
Ser parte de esa euforia colectiva. La Abuela lalala
Gente que nada que ver hablando de futbol. Entusiasmo a futuro


[Ingenuo yo que pensaba escribir sobre otros temas después de lo que fue esta victoria inmortal. Iluso. Nos vemos el año que viene.]