Definitivamente es una canción grunge inglesa la que define lo que siento en este momento ("creep", de radiohead).
Tal vez sea mi pasado tan alejado de lo que se considera "común y corriente" lo que me despierta este sentimiento de ser distinto al resto en todo lo que hago, no como venganza, sino como una forma de buscar y encontrar mi propia felicidad en cada paso que doy en la vida.
El miercoles de la semana que viene (16/09) voy a empezar a dar clase yo solo, a un grupo de adolescentes de entre 13 y 17 años; dos días más tarde, reestrenaré mi papel de Príncipe Sigfrodio en "La Bella Durmiente...o Cien Años de Modorra". Estas actividades las comenzaré a hacer sin haber cumplido siquiera los 20 años. Yo lo veo como un logro muy grande a nivel personal porque soy una persona de convicciones muy claras y lograr hacer lo que me gusta a tan corta edad me llena de orgullo y de felicidad.
Sin embargo, no todo es color de rosa en mi vida. El problema viene, como siempre me sucedió, a nivel social. La mayoría de las personas no entienden cómo puedo ser tan sensible, o tan expresivo, o tan "raro" en comparación con el resto o consigo mismos.
Ya desde hace un tiempo largo dejaron de importarme las opiniones de los demás sobre qué hago con mi vida, pero llega un punto en que no puedo controlarme y les doy la espalda, aunque esas personas sean las más cercanas a mi. Sé que debo ser más tolerante con lo que el resto de las personas que me rodean me dicen, pero ya me pudrí. Toda mi vida tuve gente que se burló de mi por expresar lo que verdaderamente siento, y una vez que lo hago no pienso parar. "Yo soy lo que soy, no tengo que dar excusas por eso" reza la famosa canción de Sandra Mihanovich; es un himno a todas las personas que siguen con su vida, haciendo lo que quieren desde el corazón, incluyéndome a mi y todos los artistas under.
Sinceramente a veces siento que el momento en que nací no es el adecuado para mi forma de pensar, pero otras veces, cuando veo a mis amigos que quieren cambiar las cosas o veo la simple felicidad diaria que se encuentra en la naturaleza creo que sí...que estoy en el instante correcto de la historia.
Debo seguir adelante, sin importar lo que me digan los que me rodean. Perseguir mis sueños, ser felíz, pelear por un futuro mejor para cada persona que pueda ayudar. No soy una persona convencional y estereotipable, debo aprovecharme de esa característica para que el mundo sea un sitio más habitable para todos.
Con esto me despido, deseando que todos los que lean esto recuerden de hacer SIEMPRE lo que sienten desde sus corazones y no se dejen avasallar por ninguna circunstancia desfavorable; siempre se puede ser la persona más felíz del planeta si uno se lo propone,
Suerte a todos, ABEL