viernes, 26 de agosto de 2022

Ser Especial

 Hace mucho que no hablo por acá de mi labor profesional. Si revisaron mis redacciones antiguas se darán cuenta por qué me dedico a la docencia y por qué hago lo que hago. Pero si no me conocen o me siguen hace poco me parece oportuno recordarles mi verdadera pasión. Dar clase para mí no es una elección o una actividad rutinaria. De hecho ese es uno de los motivos que, justamente, me motivan para levantarme temprano y dedicar tiempo de mi vida que sé que no me van a pagar con dinero, siendo que es para lo que estudié, me preparé y lo que más disfruto hacer.
Tuve la oportunidad hasta ahora de recorrer ámbitos muy diversos para enseñar-aprender y descubrir nuevos paradigmas desde mi alumnado que me abrieron a distintas formas de pensar y de comprender el mundo. No siempre fue es fácil, pero no por eso menos entusiasmante.
Hasta ahora, después de 8/9 años de experiencia puedo pasar en limpio algunas cuestiones que aprendí:
_A veces las reglas se pueden doblar por el verdadero beneficio del grupo;
_Es real que puede existir un ambiente muy único e irrepetible entre las personas que están en ese momento frente a vos en las circunstancias que les "atan" a trabajar juntxs para aprender un conocimiento específico, siendo este uno de los puntos que tienen en común con el teatro;
_Hay situaciones que son mucho más importantes que las estríctamente pedagógicas y tienen que ver con lo estríctamente humano;
_Usualmente la interacción con el alumnado es lo más gratificante que vas a encontrar, sobre todo cuando ves un progreso y un aprendizaje significativo que te tomó mucho tiempo que entiendan;
_Tratarles bien puede marcar una diferencia sustancial en cuanto a su aprendizaje (sí, parece una nimiedad pero no a todo el mundo se les ocurre tratar al alumnado con cariño y respeto);
_Un/x docente no es sólo alguien que da clase, sino una persona que asume la responsabilidad de enseñar y predica con el ejemplo, en un sentido moral que no siempre llegamos a comprender;
_Lxs peores enemigxs de la educación lxs encontrás en los chats de Whatsapp de mamis y papis y ocasionalmente en sala de maestrxs. Aunque también lxs hay en el Ministerio de Educación o la Junta Calificadora, por citar algunos ejemplos;
_La educación no se termina (ni empieza) en el aula;
_Ya no se puede hablar de una educación SIN dispositivos celulares: hay que aprender a negociar con esas herramientas infernales;
_La ESI está en todo lo que hacés;
_Si el alumnado está mejor alimentado tiene la posibilidad de aprender mejor. Vaya novedad, no?
_Se aprende más sobre la vida en sociedad siendo docente que en cualquier otro trabajo;
_Las mejores recompensas que te da esta profesión son las que se ven al final o a futuro: cuando se logra tomar distancia de lo trabajado en clase, reflexionando sobre lo que sucedió en el contexto áulico y es el propio alumnado el que te dice desde lo más profundo qué fue lo que le quedó, qué mensaje le dejaste y qué impronta lograste marcar en sus vidas.

¿Por qué me estoy dedicando a escribir esto ahora?
En primer lugar porque es un tema del que disfruto muchísimo hablar en mi vida cotidiana. Nunca rechazo una charla relacionada a la educación o a la didáctica.
Por otro lado hago mi mejor esfuerzo por defender a mis estudiantes bajo cualquier circunstancia. Mi trabajo no es juzgarles, sino ayudarles a encontrarse a sí mismxs y a ampliar su criterio cuando tienen que tomar alguna decisión en sus vidas. Trabajar su pensamiento crítico, su capacidad de empatía y la cooperatividad también figuran entre mis constantes propósitos como docente.

Otro motivó que me motivó (valga la redundancia) para escribir esto fue una situación bastante tediosamente habitual en la que me puse a trabajar por obligación y necesidad hace un mes y es la de hacer informe tras informe del alumnado a contrarreloj, situación que derivé después de hacerme el boludo y que la directora de la escuela me llamara la atención. Hacer informes es una paja, es medio bodrio (si unx lo hace con la paciencia y dedicación que requiere) pero es algo absolutamente necesario tanto para vos como para tus colegas. [Bah, acá hablo como documentalista, y desde ese punto de vista es algo que veo como fundamental en mi tarea.]
También hay otra cuestión que tuve que hacer en estos últimos días antes de las vacaciones de invierno pasadas, que es poner notas numéricas de manera casi arbitraria a todo mi alumnado de una escuela especial. Evidentemente la Junta Directiva de Escuelas Especiales trata de seguir la pantomima de "acercar la educación de personas con discapacidad hacia una experiencia similar a las escuelas comunes" a un punto absurdo. Sé que va a sonar muy políticamente incorrecto lo que digo, pero hablo de la experiencia de un docente que estudió para dar clase en escuelas comunes y juega entre aquellas y las dedicadas a personas con discapacidad, porque se siente cómodo en ambas instancias educativas.
¿Por qué critico la decisión de la Junta? ¿Sólo por ser una herramienta fundamental del Sistema? No. No, es sólo eso. Paso a explicar:
En primer lugar tengo que detallar qué es una escuela especial. Se llama Escuela Especial (desde ahora EscEsp), al menos en territorio mendocino, a las escuelas, tanto primarias como secundarias, destinadas a personas con discapacidad. Como no hay un presupuesto tan amplio en el Estado, se suelen incluir en las mismas a todo tipo de personas que tengan el CUD (Certificado Único de Discapacidad), siendo este un requisito excluyente para formar parte de la plantilla estudiantil, quienes también DEBEN tener grandes dificultades para la inserción dentro de las escuelas comunes (desde ahora EscCom). Esto por supuesto tiene sus triquiñuelas, pero dadas las cosas como están, al menos existe esta distinción.
Según mi experiencia de trabajar en tres EscEsp distintas (sí, sé que son pocas, pero es mejor que nada; de todos modos pienso revisar esto en unos años para ver en qué chanfleo) existen muchas personas que necesitan de una asistencia especial para trabajar en la escuela, dado su grado de discapacidad o condición mental y/o social. ¿Por qué digo social? No sólo por los casos de personas que por su circunstancia personal tengan dificultades en cuanto a su trato con un/x otrx (que no suelen ser los casos más habituales), sino porque lamentablemente la GRAN mayoría de las veces las personas con discapacidad intelectual suelen ser consecuencia de una alimentación deficiente en sus primeros años de vida, o sea que tienen una discapacidad intelctual, y a veces física, relacionada directamente con la pobreza y sus condiciones de vida por debajo de los estándares esperables para una mente y cuerpo en desarrollo. Sé que es un poco osado lo que digo, como también decir que hay MUCHOS casos de personas con discapacidad que son hijxs de OTRAS personas con discapacidad, a lo cual surge la pregunta: ¿Quién cuida de una persona que no puede ser cuidada por sus xadres si lxs mismxs apenas si pueden cuidarse a sí mismxs? O también preguntarse por qué no hay talleres de ESI en las EscEsp como sí hay en algunas secundarias de Mendoza (esperando a que esto se replique en las otras 23 provincias) siendo que se necesita con suma urgencia. Voy a ejemplificar con un caso que tuve hace unos años: tuve un alumno que era notorio que no podía desenvolverse independientemente en su vida cotidiana, siendo que tanto su capacidad de escritura como de empatía para poder ponerse en el lugar del/x otrx eran deficientes, producto de su discapacidad. Este chico logró por cuenta propia decidirse a estudiar otros idiomas, siendo el chino mandarín uno de ellos, lo cual nos sorprendió gratamente a quienes lo teníamos de alumno. La cuestión es que su madre había sido egresada de la EscEsp donde le dábamos clase a este muchacho y en las diversas instancias en que la madre tenía que venir a la escuela se podía notar que ella necesitaba más apoyo terapéutico que su hijo. En este caso particular me comentaron que era la abuela quien tenía la custodia de ambos. El problema surgiría en el caso de que no esté "la abuela" o la misma fallezca. Así se simples son algunos de los dramones que envuelven la vida de muchxs de mis alumnxs.
Por supuesto que no todos los casos son así y que cada persona y cada familia son un mundo aparte, muy distinto de las demás. No es para deprimirles, sino para explicarles que la vida de personas con alguna discapacidad es MUCHO más compleja que la de las personas que no la tienen.

Volviendo al tema principal que me compete. Las escuelas especiales para adolescentes y adultxs en Mendoza tienen una forma de organización en la que el alumnado PASA seis años en la escuela. Lxs maestrxs/docentes de cada grupo son quienes se encargan de hacer un informe detallado de cada estudiante (no siempre estudian) alumnx y debatir con el personal directivo y el equipo psicopedagógico (en el caso de las EscsEsps es más psico y social que pedagógico, ya que suele haber maestras que se dedican específicamente a esa tarea desde un rol docente) si es que estx alumnx debe "recursar" ese año o "pasar al siguiente". Si les llaman la atención las comillas es porque no sucede lo mismo que en las EscCom en que la persona "avanza" como en una fábrica fordiana o tiene otra aproximación al conocimiento (al menos NO en las instituciones para adolescentes y adultxs; en las primarias especiales SÍ se puede repetir), sino que se evalúan otras características que tienen que ver con múltiples factores, entre ellos, el grado de su discapacidad. Es habitual encontrarse con que algunas maestras especiales tienen habitualmente los grados inferiores y otras los grados con más experiencia dentro de la escuela, al igual que pasa en las primarias, que las maestras prefieren trabajar más con los primeros o los últimos años, según su propio interés y gusto.
Otro tema: no todxs lxs docentes de EscEsp estudiaron para dar clase en este tipo de instituciones, siendo que les hablo en primera persona de un caso así. ¿Existen capacitaciones para equiparar esos conocimientos y darle más herramientas a quienes desempeñamos estas tareas? Sí, las hay, pero no son obligatorias. Nadie te las paga (de hecho muchas de ellas son privadas) y no te las exigen en ningún lado. Es más, me he encontrado con DEMASIADAS personas que trabajan en EscEsps sin tener título docente siquiera. Esto no es para denunciar a nadie, sino para aclarar un poco la situación que pasa en este tipo de escuelas, siendo un verdadero misterio para quienes nunca pisaron una. 
El Estado banca a las EscEsps en Mendoza, permite que existan y les da una (deficiente) comida en el comedor para las personas que comen en la escuela, siendo que en MUCHOS casos es la única vez que ingieren alimento en todo el día. Es una realidad brutal, terrible, pero inevitable. Por medio del CUD reciben un subsidio, que en ocasiones es el único ingreso que tiene la familia para SOBREVIVIR, consecuencia de muchísimos otros factores. El presupuesto para las personas con discapacidad es insuficiente, y eso incluye a las EscEsp que NO-TIENEN-UN-MANGO. Hay que pelearse con los Ministerios para recibir plata para arreglar la escuela; si alguien quiere un elemento nuevo para sus clases lo tiene que pedir con varios meses de anticipación; los precios de las salidas escolares deben pelearse para que no les cobren lo mismo que al resto e incluyan a docentes y acompañantes; para ir a alguna excursión NO HAY TRANSPORTE así que se va en colectivo común (con todos los riesgos que eso implica), etcétera. Para quien piensa que soy un exagerado, les puedo asegurar que es real, siendo que doy clase en una EscEsp que no tiene edificio propio, sino que es una casa antigua refaccionada y NO TIENE RAMPA PARA DISCAPACIDAD, con todo lo paradójico que eso es.  


Cambiando de tema, hace unas semanas me hice el examen psicofísico después de seis años. No tenía la obligación de hacerlo ahora, pero sí necesitaba completar algunos estudios médicos para seguir trabajando "legalmente" en EscEsp y tomar más horas en caso de que así lo quiera. En uno de esos estudios me vio un psiquiatra que, aparte de notarme ansioso (no hace falta aclarar la situación por demás estresante y desgastante de ese día, después de 4 horas de estudios médicos y FINALIZANDO con una entrevista cara a cara con un doctor de salud mental que no me conoce y me pretende juzgar por charlar conmigo por 15 minutos) me preguntó: ¿por qué elegís trabajar en Escuelas Especiales? A lo que le respondí desde la ingenuidad que me daba el cansancio de la jornada. En primer lugar porque es más fácil (¿Más fácil? me respondió el especialista) ...entrar a trabajar, teniendo en cuenta que no cualquiera se anima y por otro lado por el desafío: no hay dos días iguales en una escuela especial. Es imposible pensar que lo que vas a planificar con todos los grupos te va a salir porque es una descarada mentira. No hay dos personas iguales en el mundo y eso se nota por demás en las EscEsp. Tenés lo mejor y lo peor del mundo ahí mismo, frente a tus ojos. Hay casos en que es tu propia constancia y tenacidad, junto a la de tus colegas, la que hace que a la larga se vea un progreso en esa persona a la que le insististe para que participe de las actividades o trabaje en clase. O hay otrxs alumnxs que a la primera de cambio ya empiezan a trabajar correctamente en lo que les proponés, pero que hay que seguirles atentamente porque puede pasar cualquier cosa en el desarrollo de la clase. También se ve con mayor claridad que en las EscCom los casos en que hay retrocesos en el desarrollo evolutivo de cada persona; siendo que no siempre se puede trabajar de la misma manera con la misma persona y a veces hay que retroceder varios casilleros, perder un turno, tirar de nuevo los dados y volver a jugar para seguir adelante. 
Aún con todas estas cuestiones en el medio, puedo decir que la satisfacción que se siente es ENORME y muy placentera. Cuando empecé mi carrera no me imaginé que me dedicaría a trabajar también en EscEsp, pero me siendo muy cómodo haciéndolo. Hay otro código de trabajo en estos lugares y otra forma de relacionarse con el alumnado y con los colegas. A diferencia de las EscCom hay una complicidad implícita (y a veces explícita) en que nos entendemos sobre el camino a seguir sólo con la mirada o un empuje hacia los objetivos que perseguimos con cada grupo, que suelen ser MUY distintos a los que se tienen con otros. Como me dijo alguna vez la secretaria de la primera EscEsp donde trabajé: "es linda la escuela, quedate". Es lindo trabajar en Especial, es otra forma de ver el mundo. Y muchas veces salgo de ahí (quemadísimo por el esfuerzo mental que requiere) pero diciendo "LA PUTA QUE VALE LA PENA ESTAR VIVO", aprendiendo de humildad de la manera más humana que existe.


P.D: Desde ahora empezaré a usar la x en lugar del @ para referirme a palabras de género indefinido, ya que por un lado prefiero aproximarme un poco más al estilo de escritura usada históricamente por el anarquismo, siendo que les quiero rendir un sentido homenaje y continuar su camino, y por otro lado para que sea aún más inclusivo con las personas no-binarias, porque en ocasiones la @ puede ser interpretada sólo como A o como O.

Ser Especial

 Hace mucho que no hablo por acá de mi labor profesional. Si revisaron mis redacciones antiguas se darán cuenta por qué me dedico a la docencia y por qué hago lo que hago. Pero si no me conocen o me siguen hace poco me parece oportuno recordarles mi verdadera pasión. Dar clase para mí no es una elección o una actividad rutinaria. De hecho ese es uno de los motivos que, justamente, me motivan para levantarme temprano y dedicar tiempo de mi vida que sé que no me van a pagar con dinero, siendo que es para lo que estudié, me preparé y lo que más disfruto hacer.
Tuve la oportunidad hasta ahora de recorrer ámbitos muy diversos para enseñar-aprender y descubrir nuevos paradigmas desde mi alumnado que me abrieron a distintas formas de pensar y de comprender el mundo. No siempre fue es fácil, pero no por eso menos entusiasmante.
Hasta ahora, después de 8/9 años de experiencia puedo pasar en limpio algunas cuestiones que aprendí:
_A veces las reglas se pueden doblar por el verdadero beneficio del grupo;
_Es real que puede existir un ambiente muy único e irrepetible entre las personas que están en ese momento frente a vos en las circunstancias que les "atan" a trabajar juntxs para aprender un conocimiento específico, siendo este uno de los puntos que tienen en común con el teatro;
_Hay situaciones que son mucho más importantes que las estríctamente pedagógicas y tienen que ver con lo estríctamente humano;
_Usualmente la interacción con el alumnado es lo más gratificante que vas a encontrar, sobre todo cuando ves un progreso y un aprendizaje significativo que te tomó mucho tiempo que entiendan;
_Tratarles bien puede marcar una diferencia sustancial en cuanto a su aprendizaje (sí, parece una nimiedad pero no a todo el mundo se les ocurre tratar al alumnado con cariño y respeto);
_Un/x docente no es sólo alguien que da clase, sino una persona que asume la responsabilidad de enseñar y predica con el ejemplo, en un sentido moral que no siempre llegamos a comprender;
_Lxs peores enemigxs de la educación lxs encontrás en los chats de Whatsapp de mamis y papis y ocasionalmente en sala de maestrxs. Aunque también lxs hay en el Ministerio de Educación o la Junta Calificadora, por citar algunos ejemplos;
_La educación no se termina (ni empieza) en el aula;
_Ya no se puede hablar de una educación SIN dispositivos celulares: hay que aprender a negociar con esas herramientas infernales;
_La ESI está en todo lo que hacés;
_Si el alumnado está mejor alimentado tiene la posibilidad de aprender mejor. Vaya novedad, no?
_Se aprende más sobre la vida en sociedad siendo docente que en cualquier otro trabajo;
_Las mejores recompensas que te da esta profesión son las que se ven al final o a futuro: cuando se logra tomar distancia de lo trabajado en clase, reflexionando sobre lo que sucedió en el contexto áulico y es el propio alumnado el que te dice desde lo más profundo qué fue lo que le quedó, qué mensaje le dejaste y qué impronta lograste marcar en sus vidas.

¿Por qué me estoy dedicando a escribir esto ahora?
En primer lugar porque es un tema del que disfruto muchísimo hablar en mi vida cotidiana. Nunca rechazo una charla relacionada a la educación o a la didáctica.
Por otro lado hago mi mejor esfuerzo por defender a mis estudiantes bajo cualquier circunstancia. Mi trabajo no es juzgarles, sino ayudarles a encontrarse a sí mismxs y a ampliar su criterio cuando tienen que tomar alguna decisión en sus vidas. Trabajar su pensamiento crítico, su capacidad de empatía y la cooperatividad también figuran entre mis constantes propósitos como docente.

Otro motivó que me motivó (valga la redundancia) para escribir esto fue una situación bastante tediosamente habitual en la que me puse a trabajar por obligación y necesidad hace un mes y es la de hacer informe tras informe del alumnado a contrarreloj, situación que derivé después de hacerme el boludo y que la directora de la escuela me llamara la atención. Hacer informes es una paja, es medio bodrio (si unx lo hace con la paciencia y dedicación que requiere) pero es algo absolutamente necesario tanto para vos como para tus colegas. [Bah, acá hablo como documentalista, y desde ese punto de vista es algo que veo como fundamental en mi tarea.]
También hay otra cuestión que tuve que hacer en estos últimos días antes de las vacaciones de invierno pasadas, que es poner notas numéricas de manera casi arbitraria a todo mi alumnado de una escuela especial. Evidentemente la Junta Directiva de Escuelas Especiales trata de seguir la pantomima de "acercar la educación de personas con discapacidad hacia una experiencia similar a las escuelas comunes" a un punto absurdo. Sé que va a sonar muy políticamente incorrecto lo que digo, pero hablo de la experiencia de un docente que estudió para dar clase en escuelas comunes y juega entre aquellas y las dedicadas a personas con discapacidad, porque se siente cómodo en ambas instancias educativas.
¿Por qué critico la decisión de la Junta? ¿Sólo por ser una herramienta fundamental del Sistema? No. No, es sólo eso. Paso a explicar:
En primer lugar tengo que detallar qué es una escuela especial. Se llama Escuela Especial (desde ahora EscEsp), al menos en territorio mendocino, a las escuelas, tanto primarias como secundarias, destinadas a personas con discapacidad. Como no hay un presupuesto tan amplio en el Estado, se suelen incluir en las mismas a todo tipo de personas que tengan el CUD (Certificado Único de Discapacidad), siendo este un requisito excluyente para formar parte de la plantilla estudiantil, quienes también DEBEN tener grandes dificultades para la inserción dentro de las escuelas comunes (desde ahora EscCom). Esto por supuesto tiene sus triquiñuelas, pero dadas las cosas como están, al menos existe esta distinción.
Según mi experiencia de trabajar en tres EscEsp distintas (sí, sé que son pocas, pero es mejor que nada; de todos modos pienso revisar esto en unos años para ver en qué chanfleo) existen muchas personas que necesitan de una asistencia especial para trabajar en la escuela, dado su grado de discapacidad o condición mental y/o social. ¿Por qué digo social? No sólo por los casos de personas que por su circunstancia personal tengan dificultades en cuanto a su trato con un/x otrx (que no suelen ser los casos más habituales), sino porque lamentablemente la GRAN mayoría de las veces las personas con discapacidad intelectual suelen ser consecuencia de una alimentación deficiente en sus primeros años de vida, o sea que tienen una discapacidad intelctual, y a veces física, relacionada directamente con la pobreza y sus condiciones de vida por debajo de los estándares esperables para una mente y cuerpo en desarrollo. Sé que es un poco osado lo que digo, como también decir que hay MUCHOS casos de personas con discapacidad que son hijxs de OTRAS personas con discapacidad, a lo cual surge la pregunta: ¿Quién cuida de una persona que no puede ser cuidada por sus xadres si lxs mismxs apenas si pueden cuidarse a sí mismxs? O también preguntarse por qué no hay talleres de ESI en las EscEsp como sí hay en algunas secundarias de Mendoza (esperando a que esto se replique en las otras 23 provincias) siendo que se necesita con suma urgencia. Voy a ejemplificar con un caso que tuve hace unos años: tuve un alumno que era notorio que no podía desenvolverse independientemente en su vida cotidiana, siendo que tanto su capacidad de escritura como de empatía para poder ponerse en el lugar del/x otrx eran deficientes, producto de su discapacidad. Este chico logró por cuenta propia decidirse a estudiar otros idiomas, siendo el chino mandarín uno de ellos, lo cual nos sorprendió gratamente a quienes lo teníamos de alumno. La cuestión es que su madre había sido egresada de la EscEsp donde le dábamos clase a este muchacho y en las diversas instancias en que la madre tenía que venir a la escuela se podía notar que ella necesitaba más apoyo terapéutico que su hijo. En este caso particular me comentaron que era la abuela quien tenía la custodia de ambos. El problema surgiría en el caso de que no esté "la abuela" o la misma fallezca. Así se simples son algunos de los dramones que envuelven la vida de muchxs de mis alumnxs.
Por supuesto que no todos los casos son así y que cada persona y cada familia son un mundo aparte, muy distinto de las demás. No es para deprimirles, sino para explicarles que la vida de personas con alguna discapacidad es MUCHO más compleja que la de las personas que no la tienen.

Volviendo al tema principal que me compete. Las escuelas especiales para adolescentes y adultxs en Mendoza tienen una forma de organización en la que el alumnado PASA seis años en la escuela. Lxs maestrxs/docentes de cada grupo son quienes se encargan de hacer un informe detallado de cada estudiante (no siempre estudian) alumnx y debatir con el personal directivo y el equipo psicopedagógico (en el caso de las EscsEsps es más psico y social que pedagógico, ya que suele haber maestras que se dedican específicamente a esa tarea desde un rol docente) si es que estx alumnx debe "recursar" ese año o "pasar al siguiente". Si les llaman la atención las comillas es porque no sucede lo mismo que en las EscCom en que la persona "avanza" como en una fábrica fordiana o tiene otra aproximación al conocimiento (al menos NO en las instituciones para adolescentes y adultxs; en las primarias especiales SÍ se puede repetir), sino que se evalúan otras características que tienen que ver con múltiples factores, entre ellos, el grado de su discapacidad. Es habitual encontrarse con que algunas maestras especiales tienen habitualmente los grados inferiores y otras los grados con más experiencia dentro de la escuela, al igual que pasa en las primarias, que las maestras prefieren trabajar más con los primeros o los últimos años, según su propio interés y gusto.
Otro tema: no todxs lxs docentes de EscEsp estudiaron para dar clase en este tipo de instituciones, siendo que les hablo en primera persona de un caso así. ¿Existen capacitaciones para equiparar esos conocimientos y darle más herramientas a quienes desempeñamos estas tareas? Sí, las hay, pero no son obligatorias. Nadie te las paga (de hecho muchas de ellas son privadas) y no te las exigen en ningún lado. Es más, me he encontrado con DEMASIADAS personas que trabajan en EscEsps sin tener título docente siquiera. Esto no es para denunciar a nadie, sino para aclarar un poco la situación que pasa en este tipo de escuelas, siendo un verdadero misterio para quienes nunca pisaron una. 
El Estado banca a las EscEsps en Mendoza, permite que existan y les da una (deficiente) comida en el comedor para las personas que comen en la escuela, siendo que en MUCHOS casos es la única vez que ingieren alimento en todo el día. Es una realidad brutal, terrible, pero inevitable. Por medio del CUD reciben un subsidio, que en ocasiones es el único ingreso que tiene la familia para SOBREVIVIR, consecuencia de muchísimos otros factores. El presupuesto para las personas con discapacidad es insuficiente, y eso incluye a las EscEsp que NO-TIENEN-UN-MANGO. Hay que pelearse con los Ministerios para recibir plata para arreglar la escuela; si alguien quiere un elemento nuevo para sus clases lo tiene que pedir con varios meses de anticipación; los precios de las salidas escolares deben pelearse para que no les cobren lo mismo que al resto e incluyan a docentes y acompañantes; para ir a alguna excursión NO HAY TRANSPORTE así que se va en colectivo común (con todos los riesgos que eso implica), etcétera. Para quien piensa que soy un exagerado, les puedo asegurar que es real, siendo que doy clase en una EscEsp que no tiene edificio propio, sino que es una casa antigua refaccionada y NO TIENE RAMPA PARA DISCAPACIDAD, con todo lo paradójico que eso es.  


Cambiando de tema, hace unas semanas me hice el examen psicofísico después de seis años. No tenía la obligación de hacerlo ahora, pero sí necesitaba completar algunos estudios médicos para seguir trabajando "legalmente" en EscEsp y tomar más horas en caso de que así lo quiera. En uno de esos estudios me vio un psiquiatra que, aparte de notarme ansioso (no hace falta aclarar la situación por demás estresante y desgastante de ese día, después de 4 horas de estudios médicos y FINALIZANDO con una entrevista cara a cara con un doctor de salud mental que no me conoce y me pretende juzgar por charlar conmigo por 15 minutos) me preguntó: ¿por qué elegís trabajar en Escuelas Especiales? A lo que le respondí desde la ingenuidad que me daba el cansancio de la jornada. En primer lugar porque es más fácil (¿Más fácil? me respondió el especialista) ...entrar a trabajar, teniendo en cuenta que no cualquiera se anima y por otro lado por el desafío: no hay dos días iguales en una escuela especial. Es imposible pensar que lo que vas a planificar con todos los grupos te va a salir porque es una descarada mentira. No hay dos personas iguales en el mundo y eso se nota por demás en las EscEsp. Tenés lo mejor y lo peor del mundo ahí mismo, frente a tus ojos. Hay casos en que es tu propia constancia y tenacidad, junto a la de tus colegas, la que hace que a la larga se vea un progreso en esa persona a la que le insististe para que participe de las actividades o trabaje en clase. O hay otrxs alumnxs que a la primera de cambio ya empiezan a trabajar correctamente en lo que les proponés, pero que hay que seguirles atentamente porque puede pasar cualquier cosa en el desarrollo de la clase. También se ve con mayor claridad que en las EscCom los casos en que hay retrocesos en el desarrollo evolutivo de cada persona; siendo que no siempre se puede trabajar de la misma manera con la misma persona y a veces hay que retroceder varios casilleros, perder un turno, tirar de nuevo los dados y volver a jugar para seguir adelante. 
Aún con todas estas cuestiones en el medio, puedo decir que la satisfacción que se siente es ENORME y muy placentera. Cuando empecé mi carrera no me imaginé que me dedicaría a trabajar también en EscEsp, pero me siendo muy cómodo haciéndolo. Hay otro código de trabajo en estos lugares y otra forma de relacionarse con el alumnado y con los colegas. A diferencia de las EscCom hay una complicidad implícita (y a veces explícita) en que nos entendemos sobre el camino a seguir sólo con la mirada o un empuje hacia los objetivos que perseguimos con cada grupo, que suelen ser MUY distintos a los que se tienen con otros. Como me dijo alguna vez la secretaria de la primera EscEsp donde trabajé: "es linda la escuela, quedate". Es lindo trabajar en Especial, es otra forma de ver el mundo. Y muchas veces salgo de ahí (quemadísimo por el esfuerzo mental que requiere) pero diciendo "LA PUTA QUE VALE LA PENA ESTAR VIVO", aprendiendo de humildad de la manera más humana que existe.


P.D: Desde ahora empezaré a usar la x en lugar del @ para referirme a palabras de género indefinido, ya que por un lado prefiero aproximarme un poco más al estilo de escritura usada históricamente por el anarquismo, siendo que les quiero rendir un sentido homenaje y continuar su camino, y por otro lado para que sea aún más inclusivo con las personas no-binarias, porque en ocasiones la @ puede ser interpretada sólo como A o como O.

domingo, 10 de julio de 2022

Una infancia en la pantalla es una madre con medalla

(O padre, o xadre, o cualquier tutor/a o encargadx...)

Es bastante infrecuente que yo vea televisión. De hecho, es una actividad que me dejo solamente para cuando visito a mi familia en Buenos Aires, ya que el ruido blanco me aturde y el contenido de la tele ya me parece insoportablemente banal. No es lo mismo hablar de la televisión de ahora que de la de los ´90 en la que los canales infantiles tenían cierta profundidad, osadía o una pizca de crítica social.
Por lo general hoy en día disfruto de ver solamente algún ocasional partido interesante de futbol, La Ley y el Orden UVE (más por el desarrollo de las historias que por la vanagloria de la policía y su ficcional conducta) y programas enciclopedistas de entretenimientos. Sobre este último punto es que quiero poner el énfasis en el posteo de hoy.
Luego de muchos años de dejar la televisión de lado para utilizar como medio de información los videos de YouTube, Google y redes sociales, consumiendo y a veces comentando lo que me aparece en internet es que perdí constancia de ver la tele, de disfrutar de un consumo pasivo, lo cual hoy en día casi que no logro comprender, aunque puedo reconocer su punto "no-tan-negativo" ya que la vida adulta te exige momentos para relajar la mente y no pensar durante un ratito. [Esto lo entendí cuando analizaba los ejercicios de Educación Física en el secundario y comprendía que el esfuerzo requiere un momento de relajación para evitar la sobresaturación (algo frecuente en mi mente después de la cuarentena).]
Tal como me decía mi querido director Omar Ottomani: "cuando trabajás en la televisión te dicen que imagines que todo el público tiene 12 años", con todo lo que eso significa. No creo que haya cambiado demasiado desde que me dijo esa frase allá por el 2008 hasta ahora, ya que la "profundidad" de lo que se ve en ese medio es propia de una persona hormonal, confundida, inquieta, incómoda, dependiente y con un pensamiento abstracto todavía sin demasiado desarrollo. Y no sólo es el contenido basura lo que me molesta sino la banalización de todo lo que aparece en ella, con una especial intencionalidad de cercenar la profundización de todo lo que se le atraviesa: se trate de temas familiares críticamente dramáticos o chimentos sobre la vida de otras personas, pasando por ficciones que enaltecen a las Fuerzas del Orden o reality shows vomitivos.
Otro punto que me gustaría destacar es la diferencia que hay entre lo que se valora en la televisión en los programas de concursos con lo que se está revalorizando en la vida cotidiana, siendo que el medio está quedando obsoleto por no poder adaptarse. Hay un especial acentuación en el enciclopedismo, en la memorización y capacidad de recordar datos, tengan ellos mucha o poca relevancia a nivel académico (aunque en ocasiones también se depende de la fortuna o la destreza física). Ya la vida cotidiana, con la existencia de Google y redes sociales hace que no sean tan necesarios ese tipo de conocimientos, pero evidentemente la televisión no escucha eso que sucede.
Por sobre todo este contenido el que más me molesta (y por lejos) es la manera que tienen de destruir vidas de personas indefensas, con la excusa de que les están dando "la oportunidad de sus vidas" al salir en la tele. La invisibilización de las personas con discapacidad, la frivolidad con que se "integra" a las personas trans y la falta de respeto hacia las personas de barrios marginales también ayudan a enfatizar la decadencia de este medio de información. 
En particular siempre me incomodó de la televisión la facilidad de mostrar la vida de menores de edad y explotarles como si tuvieran el nivel de comprensión de adult@s. Como si la convención de Derechos del Niño, Niña y Adolescentes no existiera. Esto lo critiqué allá lejos y hace tiempo cuando hablé de Cris Morena en los primeros años de mi blog, cuando tenía una antipatía particular hacia las series de esta productora, aunque me fijaba más en su contenido y la creación de estereotipos más que en las condiciones de trabajo de sus actores/actrices.
En esta ocasión me gustaría sólo recordar que estamos hablando de personas que están en formación, con una comprensión limitada del mundo (sin importar la edad de la persona que se hable, siendo que cualquier persona menor de 18 requiere más años de "juicio" para darse cuenta de lo que sucede en el mundo). Cualquier programa que incluya en su haber a niñ@s y menores de edad les está dando una exposición abominable para el cuidado que deberían tener sus vidas, las cuales, creo yo, que se están mostrando por medio de un personaje incompleto, bajo el yugo de necesidades de productores nefastos que buscan una carita dulce, un cuerpo joven y/o una persona indefensa para explotar a gusto, sin importarle las consecuencias de lo que está generando en la vida de esa persona. Porque después de "salir en la tele" hay miradas en la calle, hay comentarios en la escuela, hay disputas económicas en la familia y un sinfín de conflictos innecesarios en esa etapa de la vida que se podrían haber evitado si las personas que debían cuidar y velar por la vida de esa persona no la hubieran sobreexpuesto en la caja boba, como si no tuviera consecuencias aparecer en la tele.
Todo este descargo surge no sólo por las intensas horas de grabación que puede tener un actor/actriz al aparecer en un programa con regularidad, sino por lo que genera por un lado la sobreestimulación de información y el posterior descenso a la vida cotidiana. Porque la fama tiene eso: por un lado tenés los aplausos, los vitoreos y las risas enlatadas pero cuando se apagan las cámaras te vas a tu casa. Y en tu casa estás vos con tu mismísimo ser en soledad. ¿Sos capaz de bancarte esa desazón, esa falta constante de congratulaciones? Hay que tener una psiquis muy bien construida para poder bancarse ambos mundos sin problemas.
Esto lo digo porque sí, es posible estar bien sólo por una aparición en la tele, pero puede existir el caso (que suelen ser la mayoría) de que la gente te vea como "ah, sos el pibe del programa de canal --- que dijo ---" y eso no siempre es fácil de vislumbrar para una persona de 9, 12 o 15 años, ya que está en constante búsqueda de una identidad individual y grupal, a veces jugándole en contra ese fugaz reconocimiento. Esto que hace unos años podía ser momentáneo y efímero hoy en día ya no es así: todas las personas tienen (tenemos) un archivo y nadie lo resiste. "Uy, dijiste tal cosa tal día de tal año en tal red social", "perdiste en un concurso por decir tal cosa, ¿cómo vas a decir eso? ¿No te das cuenta lo burro que sos?", "¿Qué hacés, apodo-puesto-por-un-conductor?" [Sobre este último recuerdo un torneo de futbol infantil que pasaban por Magic Kids, en el que se podía competir con tu escuela y luego se transmitía en televisión, con árbitro y un relator que, para amenizar un poco los partidos les decía a los jóvenes "el loco", "el flaco", "el payaso" tal... descuidando que cuando dejara de rodar la pelota y se apagaran los reflectores estos pibes, varones todos, volverían a la escuela, siendo víctimas del bullying por los apodos que este inocente adulto les dijera en pantalla.]
Nada es inocente en televisión, nada está librado al azar o descuidado. Las personas que revisan los contenidos y que permiten que salga lo que salga saben lo que hacen. Y cuando permiten que la juventud sea víctima de miradas, de comentarios y sea devorada por el mundo adulto lo hacen por una falta de empatía absoluta y muy cruel.
Lo único que espero es que la televisión se termine de apagar en el futuro, porque esperar a que mejore en materia de contenido o consideración por la vida de las personas es casi imposible y de una lentitud letárgica. Vermut con papas fritas... y good show #nomastv

Una infancia en la pantalla es una madre con medalla

(O padre, o xadre, o cualquier tutor/a o encargadx...)

Es bastante infrecuente que yo vea televisión. De hecho, es una actividad que me dejo solamente para cuando visito a mi familia en Buenos Aires, ya que el ruido blanco me aturde y el contenido de la tele ya me parece insoportablemente banal. No es lo mismo hablar de la televisión de ahora que de la de los ´90 en la que los canales infantiles tenían cierta profundidad, osadía o una pizca de crítica social.
Por lo general hoy en día disfruto de ver solamente algún ocasional partido interesante de futbol, La Ley y el Orden UVE (más por el desarrollo de las historias que por la vanagloria de la policía y su ficcional conducta) y programas enciclopedistas de entretenimientos. Sobre este último punto es que quiero poner el énfasis en el posteo de hoy.
Luego de muchos años de dejar la televisión de lado para utilizar como medio de información los videos de YouTube, Google y redes sociales, consumiendo y a veces comentando lo que me aparece en internet es que perdí constancia de ver la tele, de disfrutar de un consumo pasivo, lo cual hoy en día casi que no logro comprender, aunque puedo reconocer su punto "no-tan-negativo" ya que la vida adulta te exige momentos para relajar la mente y no pensar durante un ratito. [Esto lo entendí cuando analizaba los ejercicios de Educación Física en el secundario y comprendía que el esfuerzo requiere un momento de relajación para evitar la sobresaturación (algo frecuente en mi mente después de la cuarentena).]
Tal como me decía mi querido director Omar Ottomani: "cuando trabajás en la televisión te dicen que imagines que todo el público tiene 12 años", con todo lo que eso significa. No creo que haya cambiado demasiado desde que me dijo esa frase allá por el 2008 hasta ahora, ya que la "profundidad" de lo que se ve en ese medio es propia de una persona hormonal, confundida, inquieta, incómoda, dependiente y con un pensamiento abstracto todavía sin demasiado desarrollo. Y no sólo es el contenido basura lo que me molesta sino la banalización de todo lo que aparece en ella, con una especial intencionalidad de cercenar la profundización de todo lo que se le atraviesa: se trate de temas familiares críticamente dramáticos o chimentos sobre la vida de otras personas, pasando por ficciones que enaltecen a las Fuerzas del Orden o reality shows vomitivos.
Otro punto que me gustaría destacar es la diferencia que hay entre lo que se valora en la televisión en los programas de concursos con lo que se está revalorizando en la vida cotidiana, siendo que el medio está quedando obsoleto por no poder adaptarse. Hay un especial acentuación en el enciclopedismo, en la memorización y capacidad de recordar datos, tengan ellos mucha o poca relevancia a nivel académico (aunque en ocasiones también se depende de la fortuna o la destreza física). Ya la vida cotidiana, con la existencia de Google y redes sociales hace que no sean tan necesarios ese tipo de conocimientos, pero evidentemente la televisión no escucha eso que sucede.
Por sobre todo este contenido el que más me molesta (y por lejos) es la manera que tienen de destruir vidas de personas indefensas, con la excusa de que les están dando "la oportunidad de sus vidas" al salir en la tele. La invisibilización de las personas con discapacidad, la frivolidad con que se "integra" a las personas trans y la falta de respeto hacia las personas de barrios marginales también ayudan a enfatizar la decadencia de este medio de información. 
En particular siempre me incomodó de la televisión la facilidad de mostrar la vida de menores de edad y explotarles como si tuvieran el nivel de comprensión de adult@s. Como si la convención de Derechos del Niño, Niña y Adolescentes no existiera. Esto lo critiqué allá lejos y hace tiempo cuando hablé de Cris Morena en los primeros años de mi blog, cuando tenía una antipatía particular hacia las series de esta productora, aunque me fijaba más en su contenido y la creación de estereotipos más que en las condiciones de trabajo de sus actores/actrices.
En esta ocasión me gustaría sólo recordar que estamos hablando de personas que están en formación, con una comprensión limitada del mundo (sin importar la edad de la persona que se hable, siendo que cualquier persona menor de 18 requiere más años de "juicio" para darse cuenta de lo que sucede en el mundo). Cualquier programa que incluya en su haber a niñ@s y menores de edad les está dando una exposición abominable para el cuidado que deberían tener sus vidas, las cuales, creo yo, que se están mostrando por medio de un personaje incompleto, bajo el yugo de necesidades de productores nefastos que buscan una carita dulce, un cuerpo joven y/o una persona indefensa para explotar a gusto, sin importarle las consecuencias de lo que está generando en la vida de esa persona. Porque después de "salir en la tele" hay miradas en la calle, hay comentarios en la escuela, hay disputas económicas en la familia y un sinfín de conflictos innecesarios en esa etapa de la vida que se podrían haber evitado si las personas que debían cuidar y velar por la vida de esa persona no la hubieran sobreexpuesto en la caja boba, como si no tuviera consecuencias aparecer en la tele.
Todo este descargo surge no sólo por las intensas horas de grabación que puede tener un actor/actriz al aparecer en un programa con regularidad, sino por lo que genera por un lado la sobreestimulación de información y el posterior descenso a la vida cotidiana. Porque la fama tiene eso: por un lado tenés los aplausos, los vitoreos y las risas enlatadas pero cuando se apagan las cámaras te vas a tu casa. Y en tu casa estás vos con tu mismísimo ser en soledad. ¿Sos capaz de bancarte esa desazón, esa falta constante de congratulaciones? Hay que tener una psiquis muy bien construida para poder bancarse ambos mundos sin problemas.
Esto lo digo porque sí, es posible estar bien sólo por una aparición en la tele, pero puede existir el caso (que suelen ser la mayoría) de que la gente te vea como "ah, sos el pibe del programa de canal --- que dijo ---" y eso no siempre es fácil de vislumbrar para una persona de 9, 12 o 15 años, ya que está en constante búsqueda de una identidad individual y grupal, a veces jugándole en contra ese fugaz reconocimiento. Esto que hace unos años podía ser momentáneo y efímero hoy en día ya no es así: todas las personas tienen (tenemos) un archivo y nadie lo resiste. "Uy, dijiste tal cosa tal día de tal año en tal red social", "perdiste en un concurso por decir tal cosa, ¿cómo vas a decir eso? ¿No te das cuenta lo burro que sos?", "¿Qué hacés, apodo-puesto-por-un-conductor?" [Sobre este último recuerdo un torneo de futbol infantil que pasaban por Magic Kids, en el que se podía competir con tu escuela y luego se transmitía en televisión, con árbitro y un relator que, para amenizar un poco los partidos les decía a los jóvenes "el loco", "el flaco", "el payaso" tal... descuidando que cuando dejara de rodar la pelota y se apagaran los reflectores estos pibes, varones todos, volverían a la escuela, siendo víctimas del bullying por los apodos que este inocente adulto les dijera en pantalla.]
Nada es inocente en televisión, nada está librado al azar o descuidado. Las personas que revisan los contenidos y que permiten que salga lo que salga saben lo que hacen. Y cuando permiten que la juventud sea víctima de miradas, de comentarios y sea devorada por el mundo adulto lo hacen por una falta de empatía absoluta y muy cruel.
Lo único que espero es que la televisión se termine de apagar en el futuro, porque esperar a que mejore en materia de contenido o consideración por la vida de las personas es casi imposible y de una lentitud letárgica. Vermut con papas fritas... y good show #nomastv

domingo, 12 de junio de 2022

Siento como el fuego me quema por dentro

 El viernes a las 5 de la mañana ocurrió uno de los peores eventos que me ha tocado vivir de cerca. El teatro donde yo había empezado a trabajar hacía sólo un par de semanas se prendió fuego completamente, quedando nada más que las cenizas. Este teatro (la Enkosala Gladys Ravalle) fue el primero que visité en territorio mendocino, siendo que tengo una buena relación con su dueño. Fue un accidente involuntario que sucedió desde el predio de al lado, con seres ígneos anónimos e inocentes que no dieron cuenta de la magnitud de lo que hicieron, produciendo una llamarada infinita que consumió en cuestión de minutos lo que habían sido años y años de lucha, de cultura y de trabajo.
Como si hubiera sido una maldición del destino este lugar ardió en llamas sin que hubiera nadie cerca para poder controlar el fuego, más que las paredes. Lo que un día fue escenografía, luces, tachos, camarines, bambalinones, escenarios, recuerdos de elencos y energía teatrera quedó reducido a cenizas. No se pudo salvar absolutamente nada.
El dolor que se siente es inmenso, desolador. En el momento no supe cómo reaccionar, qué ir a decirle a mis colegas y a su dueño, más que estar ahí para servir de oreja o respaldo. Fue recién dirigiéndome una charla de gestos con una colega cuando caí en la cuenta corporalmente de lo que sucedía y lo que me pasaba con respecto a lo ocurrido. Fue un dolor transmutado en silencio. Una quietud que me golpeó como un cachetazo de surrealidad. Un ahogo de sentidos atravesado en mi historia personal.
Entrar y ver un recinto de tantas alegrías, de tanta pasión y en donde podía haber crecido tanto convertido en medio esqueleto negro deforme, con olor a muerte y desazón me quedó impregnado en mi ser. No encuentro palabras para poder decir qué es lo que realmente me pasa con esto porque nunca aprendí a sentir este dolor. Es una herida nueva, disconforme. Estoy intentando por este medio de transmitir y canalizar lo que me pasa, pero me paralizo al tratar de encontrar las palabras. Quizás sea porque todavía no me entra en la cabeza el hecho de que este teatro no va a estar más y que cuando renazca será otra cosa, otro recinto diferente, con energía nueva. Mejor o peor, pero va a ser distinta.
Son pocas las veces en que un teatro se prende fuego completamente, aunque sí existen, dado que las "tablas" son de madera y todo el material que hay allí dentro suele ser altamente inflamable. Aún así es angustiante y desolador pensar que no quedó absolutamente nada más que los recuerdos de un lugar donde la cultura vivía y latía. Donde tantos festivales se han hecho y tantas personas de tantos lugares lo sintieron como su hogar.
El teatro no sólo muestra escenas o conflictos, sino que refleja y construye realidades, sean cotidianas o de fantasía. Como intérpretes teatrales somos una herramienta que tienen los humanos de poder decir lo que necesitan decir y cuestionarnos lo que necesitamos rever. La Enkosala me daba eso: un espacio para poder nutrirme de lo que pasa alrededor mío y de reconstruir lo que me atraviesa, dedicándome a hacer katharsis sobre mi persona, con ayuda de colegas que caminaban el camino conmigo.
Cuando muere un teatro no se extingue lo que nos pasa; sólo queda un hueco, un espacio vacío que ni la solidaridad sabe llenar. Una canoa de papel que naufraga hacia el olvido, siendo rescatada por todas las personas que pasaron por allí. Un teatro y su doble diferenciado entre lo que quedó y lo que no está. Un camino hacia un teatro pobre y desahuciado. Un legado relatado a aquellos nacidos después. Una experiencia tan abominable como Ubú encadenado. La paradoja del comediante que sabe que ese sitio ya no está más y aún así quiere subir a su escenario. El dolor del actor sobre la escena que ya no existe. Sin dudarlo este viernes cambió mi vida en el arte.
Justo cuando me estoy introduciendo a un capítulo de alegría familiar, me toca cerrar esta etapa de la Enkosala con dolor. Al menos por ahora.
Que alguien me despierte de esta pesadilla por favor.

Siento como el fuego me quema por dentro

 El viernes a las 5 de la mañana ocurrió uno de los peores eventos que me ha tocado vivir de cerca. El teatro donde yo había empezado a trabajar hacía sólo un par de semanas se prendió fuego completamente, quedando nada más que las cenizas. Este teatro (la Enkosala Gladys Ravalle) fue el primero que visité en territorio mendocino, siendo que tengo una buena relación con su dueño. Fue un accidente involuntario que sucedió desde el predio de al lado, con seres ígneos anónimos e inocentes que no dieron cuenta de la magnitud de lo que hicieron, produciendo una llamarada infinita que consumió en cuestión de minutos lo que habían sido años y años de lucha, de cultura y de trabajo.
Como si hubiera sido una maldición del destino este lugar ardió en llamas sin que hubiera nadie cerca para poder controlar el fuego, más que las paredes. Lo que un día fue escenografía, luces, tachos, camarines, bambalinones, escenarios, recuerdos de elencos y energía teatrera quedó reducido a cenizas. No se pudo salvar absolutamente nada.
El dolor que se siente es inmenso, desolador. En el momento no supe cómo reaccionar, qué ir a decirle a mis colegas y a su dueño, más que estar ahí para servir de oreja o respaldo. Fue recién dirigiéndome una charla de gestos con una colega cuando caí en la cuenta corporalmente de lo que sucedía y lo que me pasaba con respecto a lo ocurrido. Fue un dolor transmutado en silencio. Una quietud que me golpeó como un cachetazo de surrealidad. Un ahogo de sentidos atravesado en mi historia personal.
Entrar y ver un recinto de tantas alegrías, de tanta pasión y en donde podía haber crecido tanto convertido en medio esqueleto negro deforme, con olor a muerte y desazón me quedó impregnado en mi ser. No encuentro palabras para poder decir qué es lo que realmente me pasa con esto porque nunca aprendí a sentir este dolor. Es una herida nueva, disconforme. Estoy intentando por este medio de transmitir y canalizar lo que me pasa, pero me paralizo al tratar de encontrar las palabras. Quizás sea porque todavía no me entra en la cabeza el hecho de que este teatro no va a estar más y que cuando renazca será otra cosa, otro recinto diferente, con energía nueva. Mejor o peor, pero va a ser distinta.
Son pocas las veces en que un teatro se prende fuego completamente, aunque sí existen, dado que las "tablas" son de madera y todo el material que hay allí dentro suele ser altamente inflamable. Aún así es angustiante y desolador pensar que no quedó absolutamente nada más que los recuerdos de un lugar donde la cultura vivía y latía. Donde tantos festivales se han hecho y tantas personas de tantos lugares lo sintieron como su hogar.
El teatro no sólo muestra escenas o conflictos, sino que refleja y construye realidades, sean cotidianas o de fantasía. Como intérpretes teatrales somos una herramienta que tienen los humanos de poder decir lo que necesitan decir y cuestionarnos lo que necesitamos rever. La Enkosala me daba eso: un espacio para poder nutrirme de lo que pasa alrededor mío y de reconstruir lo que me atraviesa, dedicándome a hacer katharsis sobre mi persona, con ayuda de colegas que caminaban el camino conmigo.
Cuando muere un teatro no se extingue lo que nos pasa; sólo queda un hueco, un espacio vacío que ni la solidaridad sabe llenar. Una canoa de papel que naufraga hacia el olvido, siendo rescatada por todas las personas que pasaron por allí. Un teatro y su doble diferenciado entre lo que quedó y lo que no está. Un camino hacia un teatro pobre y desahuciado. Un legado relatado a aquellos nacidos después. Una experiencia tan abominable como Ubú encadenado. La paradoja del comediante que sabe que ese sitio ya no está más y aún así quiere subir a su escenario. El dolor del actor sobre la escena que ya no existe. Sin dudarlo este viernes cambió mi vida en el arte.
Justo cuando me estoy introduciendo a un capítulo de alegría familiar, me toca cerrar esta etapa de la Enkosala con dolor. Al menos por ahora.
Que alguien me despierte de esta pesadilla por favor.

jueves, 26 de mayo de 2022

Con los que miran al frente, de noble corazón

 Decidí dejar esta entrada escrita con tinta invisible y tachada, dado que es muy personal. Si quieren leerla, cópienla a un word y edítenla hasta que sea legible. Si tienen algo que decirme al respecto, háblenlo conmigo personalmente, pero no usen los comentarios de esta entrada, me los estoy reservando para el futuro. Gracias por comprender.

Estas palabras están dedicadas a una persona que está por ingresar a esta Tierra, que tiene una misión que no sabemos cuál es pero que sabemos que es importante.
Tu llegada está revolucionando la vida de toda la familia, porque sos deseado desde el primer minuto, es más, desde antes que empiece tu historia ya sabíamos que ibas a criarte en un lugar donde te van a cobijar, cuidar y amar por todo lo que significás para nosotr@s y nuestras personas queridas.
Este es el año 2022. Se dice que va a ser un invierno muy frío, el más duro en años, pero tu llanto lleno de vida va a inundar de calor a tu mamá, tu papá y a todas las personas que estamos ansiosas de conocerte y verte por primera vez. Queremos que tengas lo mejor, lo que nosotr@s deseamos tener cuando sabemos que va a nacer alguien que nos necesita: tenés la suerte de tener la protección de tu familia toda, tanto de tu mamá y de tu papá como de todas las personas que les rodean y que están ahí para vos. Hay mucha emoción y nervios pensando en cómo serás, qué querrás hacer, cómo serán tus gustos y tu personalidad pero ¿sabés qué? Francamente no importa todo eso. Lo más importante es que vos estés bien.
Me falta introducirte un poco al lugar donde vas a estar cobijado. 
Tu papá disfruta mucho de escribir; ya me admitió que escribió como noventa páginas (o más seguramente) dedicadas a vos, a lo que siente por tu llegada, a tu crecimiento poco a poco desde el momento en que sabía que ibas a aparecer en su vida. Él tiene un superpoder que es el de recordar detalles que nadie más tiene en cuenta. Eso le sirve para contar anécdotas que pasaron hace muchísimos años como si hubieran sido ayer. Pero aparte de eso tiene el poder de crear buenos ambientes por donde pasa, con gente que lo quiere mucho porque es una persona pura y de buen corazón.
Tu mamá es una persona muy fuerte, que está cuando se necesita a alguien para salir adelante y que esté centrada y concentrada en lo que hace falta. También es cariñosa y muy amable.
Tu abuelo paterno es una persona muy divertida que tiene millones de anécdotas para contarte de sus viajes a la montaña, a la isla, o a donde haya vivido una aventura que parece irreal, pero te puedo asegurar (porque estuve en varias de ellas), que fueron así como las cuenta.
Tu abuela paterna tiene muchas MUCHÍSIMAS ganas de conocerte, de tenerte en sus brazos y de verte crecer. Es una persona con una sensibilidad artística que te va a enseñar cómo hacer muchas cosas para que puedas sentirte bien con vos mismo y descubrir lo que más te gusta hacer.
Tu abuela materna es muy graciosa y siempre tiene una broma para que vos te rías y te sientas a gusto, sabiendo que hay una sonrisa esperándote en todo momento.
De tu abuelo materno te habrán contado la historia. Él no está más, tuvo que irse antes de conocerte. Pero yo sé que está con vos a donde vayas. Tenía una voz increíble, y puede que hayas heredado ese talento musical vos también, quién sabe.
Sumado a ell@s están también tus bisabuel@s que no pueden creer realmente vivir un momento tan especial como es tu nacimiento. Te puedo hablar específicamente de tu bisabuela paterna, con quien tengo una relación muy cercana y no sabés la alegría increíble que es para ella el hecho de que vos existas. Ella pasó muchos momentos muy tristes, pero saber que estás ahí le alegra el alma.
Después está tu tía, que está muy alegre de que vos estés apareciendo en su vida para conocerte y poder ayudarte a crecer.
Y por último estoy yo, que me crié con tu papá. Me emocioné mucho cuando tu papá me dijo que ibas a aparecer; era algo que toda la familia esperaba, pero él más y yo me alegro por él. Porque tenemos un vínculo muy fuerte que no se puede explicar con palabras, una complicidad que me hace darme cuenta que lo más importante que tengo es mi familia y que él significa tanto para mí como yo para él. Al principio seguramente no entiendas quién soy o por qué me ven o hablan desde un celular, pero es porque elegí mudarme a 1100 kilómetros de tu casa (¡un montón!), al otro lado del país. Acá descubrí que soy feliz y que puedo hacer todo lo que yo quiero. Estás invitado a visitarme cuando quieras; en casa vas a tener siempre una cama para vos esperándote. Me quiero comprometer a visitarte todas las veces que pueda y a saber de vos en todo momento que tu papá, tu mamá, tu abuela o vos me lo quieran contar. Soy el tío que trae regalos raros, que viaja mucho, que cuenta chistes tontos, pero que te quiere con todo el corazón porque sos una luz de esperanza en la familia. Un motivo más para brindar en cada momento y para alegrarnos los días. Porque con vos nos damos cuenta que estamos haciendo las cosas bien, que vamos por buen camino y que sin importar lo que nos pase, nos tenemos mutuamente, y eso no se cambia por nada.
Hay mucha más gente en la familia que aporta su ramita para que el nido sea fuerte y consistente. Están tus tí@s segund@s, tus tí@s-abuel@s, l@s amig@s de tus m-padres y muchísima gente que de a poco vas a ir entendiendo quién es y qué función cumplen en tu vida. Quizás te lleven a pasear, te hagan regalos o te cuenten sobre algo distinto de tu mundo habitual, pero siempre con cariño y mostrándote todo lo que podés hacer, con el cuidado y la seguridad que se te puede brindar.
En algún futuro aparecerán más personas en la familia aunque todavía no se sabe cuándo, como tus prim@s por ejemplo, y te va a tocar a vos ayudarles a sentirse parte del grupo de personas con las que tenés un lazo especial, de disfrutar aquello que te rodea. Tu papá y yo hicimos eso con nuestro primo y esas son lecciones de vida que te enriquecen tanto a vos como a la otra persona.
"Uy, ya tengo responsabilidades de tan chico?" Sí, pero es algo que da placer hacer, no es una carga. Vas a ver que lo vas a sentir natural y lo vas a hacer con ganas, como tu papá hizo conmigo o con todo el resto de la familia que es más chica que él. Me la juego a que vas a ser una persona muy responsable y que vas a estar ahí cuando alguien lo necesita, porque conozco a tus m-padres y puedo imaginarme que vas a mamar eso de ell@s.
Estas palabras son sólo una introducción de lo que te podés llegar a encontrar aunque, a decir verdad, no sé qué va a pasar. Ni sé cuándo te voy a mostrar esto para que lo leas. Por ahora lo dejo guardado acá, en este testimonio de mi biografía de la cual ya formás una parte importante. Hay mucha expectativa con tu nacimiento y con todo lo que va a pasar después de eso. Son momentos que se marcan a fuego en la historia de tod@s nosotr@s y, de hecho, cuando esté ahí vamos a escribirte con tu papá en el árbol familiar que tenemos desde hace por lo menos 5 generaciones (ya nos sentaremos con tu abuela a contarte lo que sabemos de la gente que vino antes que vos a esta Tierra).
En los primeros años de tu vida te vas a encontrar a mucha gente muy amable, dulce y que te quiere ver crecer. Más adelante quizás eso no sea tan fácil, pero para eso estamos para guiarte, para protegerte y para ayudarte a levantarte cuando te caigas. Siempre estamos ahí para vos, no lo olvides.
Puede pasar que haya momentos más difíciles, de crisis, que les pongan a prueba dentro del nido. Pero estoy seguro por el amor que se tienen que van a poder mirarse a los ojos, pensar claramente y salir adelante. Esto no se explica así de fácil, simplemente se siente. Y ustedes tres lo sienten.

Hace unos días fue el Censo nacional de personas y pensé en vos. Me parece fascinante pensar que para el próximo Censo, dentro de diez años, ya va a haber pasado toda tu infancia y vas a haber leído esto. Van a pasar los años de crecimiento más intenso de tu vida y muchas vivencias que te van a hacer ser quien sos. ¿No es increíble cómo pasa el tiempo y cómo se vive todo?

Tengo muchas más cosas para decirte, pero para eso está también el video y otras formas de documentación de sentimientos. Estoy segurísimo que cuando te sientas listo, vos también vas a aprender a expresarte de esta manera.

Así como tu papá me enseñó a mí y te va a enseñar a vos, confío plenamente en tus decisiones y en todo lo que hagas. Vivimos en un mundo de cambio, con formas de entender la vida que varían muy rápido, y lenguajes que aparecen de la nada. Y por eso también nos toca aprender de vos cómo transitar este camino. Sé que vamos a llegar muy lejos, a lugares que nunca antes nos habíamos imaginado.
Espero de todo corazón que te vaya bien en lo que te propongas. Yo estoy ahí para vos. No, si vos sabés.

Con los que miran al frente, de noble corazón

 Decidí dejar esta entrada escrita con tinta invisible y tachada, dado que es muy personal. Si quieren leerla, cópienla a un word y edítenla hasta que sea legible. Si tienen algo que decirme al respecto, háblenlo conmigo personalmente, pero no usen los comentarios de esta entrada, me los estoy reservando para el futuro. Gracias por comprender.

Estas palabras están dedicadas a una persona que está por ingresar a esta Tierra, que tiene una misión que no sabemos cuál es pero que sabemos que es importante.
Tu llegada está revolucionando la vida de toda la familia, porque sos deseado desde el primer minuto, es más, desde antes que empiece tu historia ya sabíamos que ibas a criarte en un lugar donde te van a cobijar, cuidar y amar por todo lo que significás para nosotr@s y nuestras personas queridas.
Este es el año 2022. Se dice que va a ser un invierno muy frío, el más duro en años, pero tu llanto lleno de vida va a inundar de calor a tu mamá, tu papá y a todas las personas que estamos ansiosas de conocerte y verte por primera vez. Queremos que tengas lo mejor, lo que nosotr@s deseamos tener cuando sabemos que va a nacer alguien que nos necesita: tenés la suerte de tener la protección de tu familia toda, tanto de tu mamá y de tu papá como de todas las personas que les rodean y que están ahí para vos. Hay mucha emoción y nervios pensando en cómo serás, qué querrás hacer, cómo serán tus gustos y tu personalidad pero ¿sabés qué? Francamente no importa todo eso. Lo más importante es que vos estés bien.
Me falta introducirte un poco al lugar donde vas a estar cobijado. 
Tu papá disfruta mucho de escribir; ya me admitió que escribió como noventa páginas (o más seguramente) dedicadas a vos, a lo que siente por tu llegada, a tu crecimiento poco a poco desde el momento en que sabía que ibas a aparecer en su vida. Él tiene un superpoder que es el de recordar detalles que nadie más tiene en cuenta. Eso le sirve para contar anécdotas que pasaron hace muchísimos años como si hubieran sido ayer. Pero aparte de eso tiene el poder de crear buenos ambientes por donde pasa, con gente que lo quiere mucho porque es una persona pura y de buen corazón.
Tu mamá es una persona muy fuerte, que está cuando se necesita a alguien para salir adelante y que esté centrada y concentrada en lo que hace falta. También es cariñosa y muy amable.
Tu abuelo paterno es una persona muy divertida que tiene millones de anécdotas para contarte de sus viajes a la montaña, a la isla, o a donde haya vivido una aventura que parece irreal, pero te puedo asegurar (porque estuve en varias de ellas), que fueron así como las cuenta.
Tu abuela paterna tiene muchas MUCHÍSIMAS ganas de conocerte, de tenerte en sus brazos y de verte crecer. Es una persona con una sensibilidad artística que te va a enseñar cómo hacer muchas cosas para que puedas sentirte bien con vos mismo y descubrir lo que más te gusta hacer.
Tu abuela materna es muy graciosa y siempre tiene una broma para que vos te rías y te sientas a gusto, sabiendo que hay una sonrisa esperándote en todo momento.
De tu abuelo materno te habrán contado la historia. Él no está más, tuvo que irse antes de conocerte. Pero yo sé que está con vos a donde vayas. Tenía una voz increíble, y puede que hayas heredado ese talento musical vos también, quién sabe.
Sumado a ell@s están también tus bisabuel@s que no pueden creer realmente vivir un momento tan especial como es tu nacimiento. Te puedo hablar específicamente de tu bisabuela paterna, con quien tengo una relación muy cercana y no sabés la alegría increíble que es para ella el hecho de que vos existas. Ella pasó muchos momentos muy tristes, pero saber que estás ahí le alegra el alma.
Después está tu tía, que está muy alegre de que vos estés apareciendo en su vida para conocerte y poder ayudarte a crecer.
Y por último estoy yo, que me crié con tu papá. Me emocioné mucho cuando tu papá me dijo que ibas a aparecer; era algo que toda la familia esperaba, pero él más y yo me alegro por él. Porque tenemos un vínculo muy fuerte que no se puede explicar con palabras, una complicidad que me hace darme cuenta que lo más importante que tengo es mi familia y que él significa tanto para mí como yo para él. Al principio seguramente no entiendas quién soy o por qué me ven o hablan desde un celular, pero es porque elegí mudarme a 1100 kilómetros de tu casa (¡un montón!), al otro lado del país. Acá descubrí que soy feliz y que puedo hacer todo lo que yo quiero. Estás invitado a visitarme cuando quieras; en casa vas a tener siempre una cama para vos esperándote. Me quiero comprometer a visitarte todas las veces que pueda y a saber de vos en todo momento que tu papá, tu mamá, tu abuela o vos me lo quieran contar. Soy el tío que trae regalos raros, que viaja mucho, que cuenta chistes tontos, pero que te quiere con todo el corazón porque sos una luz de esperanza en la familia. Un motivo más para brindar en cada momento y para alegrarnos los días. Porque con vos nos damos cuenta que estamos haciendo las cosas bien, que vamos por buen camino y que sin importar lo que nos pase, nos tenemos mutuamente, y eso no se cambia por nada.
Hay mucha más gente en la familia que aporta su ramita para que el nido sea fuerte y consistente. Están tus tí@s segund@s, tus tí@s-abuel@s, l@s amig@s de tus m-padres y muchísima gente que de a poco vas a ir entendiendo quién es y qué función cumplen en tu vida. Quizás te lleven a pasear, te hagan regalos o te cuenten sobre algo distinto de tu mundo habitual, pero siempre con cariño y mostrándote todo lo que podés hacer, con el cuidado y la seguridad que se te puede brindar.
En algún futuro aparecerán más personas en la familia aunque todavía no se sabe cuándo, como tus prim@s por ejemplo, y te va a tocar a vos ayudarles a sentirse parte del grupo de personas con las que tenés un lazo especial, de disfrutar aquello que te rodea. Tu papá y yo hicimos eso con nuestro primo y esas son lecciones de vida que te enriquecen tanto a vos como a la otra persona.
"Uy, ya tengo responsabilidades de tan chico?" Sí, pero es algo que da placer hacer, no es una carga. Vas a ver que lo vas a sentir natural y lo vas a hacer con ganas, como tu papá hizo conmigo o con todo el resto de la familia que es más chica que él. Me la juego a que vas a ser una persona muy responsable y que vas a estar ahí cuando alguien lo necesita, porque conozco a tus m-padres y puedo imaginarme que vas a mamar eso de ell@s.
Estas palabras son sólo una introducción de lo que te podés llegar a encontrar aunque, a decir verdad, no sé qué va a pasar. Ni sé cuándo te voy a mostrar esto para que lo leas. Por ahora lo dejo guardado acá, en este testimonio de mi biografía de la cual ya formás una parte importante. Hay mucha expectativa con tu nacimiento y con todo lo que va a pasar después de eso. Son momentos que se marcan a fuego en la historia de tod@s nosotr@s y, de hecho, cuando esté ahí vamos a escribirte con tu papá en el árbol familiar que tenemos desde hace por lo menos 5 generaciones (ya nos sentaremos con tu abuela a contarte lo que sabemos de la gente que vino antes que vos a esta Tierra).
En los primeros años de tu vida te vas a encontrar a mucha gente muy amable, dulce y que te quiere ver crecer. Más adelante quizás eso no sea tan fácil, pero para eso estamos para guiarte, para protegerte y para ayudarte a levantarte cuando te caigas. Siempre estamos ahí para vos, no lo olvides.
Puede pasar que haya momentos más difíciles, de crisis, que les pongan a prueba dentro del nido. Pero estoy seguro por el amor que se tienen que van a poder mirarse a los ojos, pensar claramente y salir adelante. Esto no se explica así de fácil, simplemente se siente. Y ustedes tres lo sienten.

Hace unos días fue el Censo nacional de personas y pensé en vos. Me parece fascinante pensar que para el próximo Censo, dentro de diez años, ya va a haber pasado toda tu infancia y vas a haber leído esto. Van a pasar los años de crecimiento más intenso de tu vida y muchas vivencias que te van a hacer ser quien sos. ¿No es increíble cómo pasa el tiempo y cómo se vive todo?

Tengo muchas más cosas para decirte, pero para eso está también el video y otras formas de documentación de sentimientos. Estoy segurísimo que cuando te sientas listo, vos también vas a aprender a expresarte de esta manera.

Así como tu papá me enseñó a mí y te va a enseñar a vos, confío plenamente en tus decisiones y en todo lo que hagas. Vivimos en un mundo de cambio, con formas de entender la vida que varían muy rápido, y lenguajes que aparecen de la nada. Y por eso también nos toca aprender de vos cómo transitar este camino. Sé que vamos a llegar muy lejos, a lugares que nunca antes nos habíamos imaginado.
Espero de todo corazón que te vaya bien en lo que te propongas. Yo estoy ahí para vos. No, si vos sabés.

jueves, 21 de abril de 2022

Manifiesto contra la caridad

Se puede suponer desde un principio que realizar una buena acción por otros seres sea algo positivo para la sociedad, sea cual sea. Es evidente que si queremos mejorar como grupo social debemos apoyarnos mutuamente o al menos comprender la situación de las otras personas o animales y hacer algo en caso de que necesiten y podamos asistirles. Creo que la mayoría de las religiones dicen algo similar a este concepto, tan lejano a lo que nos proponen las reglas del capitalismo individualista.
Se podría considerar que siempre se tienen privilegios por sobre otras personas, sin importar cuál sea tu situación dado que, si podés reflexionar sobre la existencia de esos privilegios, ya estás teniendo ventaja sobre aquellas personas que nunca pudieron hacerlo. El segundo paso sería pensar qué puedo hacer cuando comprendo la existencia de esos privilegios y la jerarquización que eso conlleva; si es que pretendo continuar en la misma posición que estoy o hacer un esfuerzo por equipararme con el padecimiento de los seres que tengo por debajo, o al menos acercarme lo más posible. No es ni siquiera pensar en existencias que sean un reflejo exacto de lo que soy, sino simplemente otro individuo por el cual yo pueda sentir EMPATÍA. Si decido de veras hacer algo para cambiarlo, tengo una multiplicidad de opciones, las cuales dependen del esfuerzo y dedicación que yo esté dispuesto a entregar para l@s demás, sin perseguir ningún fin más que el ayudar al prójimo a tener una mejor calidad de vida. Nuevamente podemos ver una actividad que recomienda cualquier libro de psicología que hable de RESILIENCIA o de ACCIÓN SOCIAL. 
Pero hay una cuestión olvidada por las personas que se dedican a ayudar a otr@s: difícilmente desde su punto de vista puedan ejercer un cambio real si no se sacrifican por ello. Aquí no me estoy refiriendo a una implosión real o una renuncia a la vida anterior, pero sí a un porcentaje de la misma. Para visibilizar un cambio y una real transformación de la sociedad, las horas y condiciones dedicadas a aquello que se potencia como un futuro mejor deben ser más que consideradas, como así también el tipo de dedicación que se le da. No es lo mismo ir de vez en cuando a ayudar a un lugar particular, esporádicamente, intentando ver un cambio a muy largo plazo que comprometerse y quedarse en ese sitio, pisando su barro, comiendo su comida y/o escuchando de verdad a sus semejantes.
Es muy loable poder dar fe de ese compromiso y ese sacrificio, pero no siempre sucede así. Es más, en la mayoría de los casos se utiliza como fachada para poder decir en público "mírenme, estoy ayudando a quien lo necesita" para expiar culpas o para pertenecer a un grupo. Se ven palabras vacías en imágenes sin alma, en tristes copias de la Madre Teresa o de Ghandi pero en un perfil virtual, olvidando que también esas personas robaron, mataron o blasfemaron a iguales por considerarles inferiores o diferentes a ell@s (no eran superhéroes). Suelen ser personas que se ufanan por lo bien que tratan al resto, por cómo ayudan a que este planeta se convierta en un lugar mejor pero sólo se quedan en el envase, sin contenido alguno. Nunca se ensuciaron las manos realmente, nunca pensaron en la tortura que es para los seres del otro lado vivir de esa manera y no consideran que cuando se acaba esa ayuda momentánea ell@s seguirán en la misma agonía de sobrevivir en este mundo, con todas sus penurias a cuestas. Lo único que cambia es el tamaño del ego de la persona que realiza la acción, porque dentro de su ser y de su círculo íntimo se hincha el pecho de orgullo por la tarea realizada, si es que se ve de esa manera. Por supuesto que estoy generalizando aquí y quien quiera sentirse aludid@, que lo haga, y quien no no. 
Estoy un poco harto de esta visión tan simplista del mundo que nos quieren mostrar desde medios y personas que se hacen l@s mártires cuando no todo es blanco y negro. Se puede ayudar a l@s demás con lo que se hace día a día como también puede una persona trabajar en un ámbito en que tiene la fortuna de que le paguen por ayudar al resto, sabiendo que eso es un trabajo y como tal tiene un horario y un espacio determinado, como también unos fondos o "recursos" precisos para esa tarea, si es que no se hace ad honorem. Queda en la consciencia de la persona si se hace por uno o el otro motivo, siendo sólo la propia individualidad quien debe juzgarlo.

Por medio de este escrito complejo y estrambótico lo que buscaba era diferenciar lo que se hace por amor real al medio que se rodea o lo que se hace por caridad para encontrar consuelo en una vida vacía y sin sentido. Parece ser una delgada línea entre una y otra, pero hay enormes diferencias si se mira con lupa. Basta sólo con vivirlo y repensarlo.

Manifiesto contra la caridad

Se puede suponer desde un principio que realizar una buena acción por otros seres sea algo positivo para la sociedad, sea cual sea. Es evidente que si queremos mejorar como grupo social debemos apoyarnos mutuamente o al menos comprender la situación de las otras personas o animales y hacer algo en caso de que necesiten y podamos asistirles. Creo que la mayoría de las religiones dicen algo similar a este concepto, tan lejano a lo que nos proponen las reglas del capitalismo individualista.
Se podría considerar que siempre se tienen privilegios por sobre otras personas, sin importar cuál sea tu situación dado que, si podés reflexionar sobre la existencia de esos privilegios, ya estás teniendo ventaja sobre aquellas personas que nunca pudieron hacerlo. El segundo paso sería pensar qué puedo hacer cuando comprendo la existencia de esos privilegios y la jerarquización que eso conlleva; si es que pretendo continuar en la misma posición que estoy o hacer un esfuerzo por equipararme con el padecimiento de los seres que tengo por debajo, o al menos acercarme lo más posible. No es ni siquiera pensar en existencias que sean un reflejo exacto de lo que soy, sino simplemente otro individuo por el cual yo pueda sentir EMPATÍA. Si decido de veras hacer algo para cambiarlo, tengo una multiplicidad de opciones, las cuales dependen del esfuerzo y dedicación que yo esté dispuesto a entregar para l@s demás, sin perseguir ningún fin más que el ayudar al prójimo a tener una mejor calidad de vida. Nuevamente podemos ver una actividad que recomienda cualquier libro de psicología que hable de RESILIENCIA o de ACCIÓN SOCIAL. 
Pero hay una cuestión olvidada por las personas que se dedican a ayudar a otr@s: difícilmente desde su punto de vista puedan ejercer un cambio real si no se sacrifican por ello. Aquí no me estoy refiriendo a una implosión real o una renuncia a la vida anterior, pero sí a un porcentaje de la misma. Para visibilizar un cambio y una real transformación de la sociedad, las horas y condiciones dedicadas a aquello que se potencia como un futuro mejor deben ser más que consideradas, como así también el tipo de dedicación que se le da. No es lo mismo ir de vez en cuando a ayudar a un lugar particular, esporádicamente, intentando ver un cambio a muy largo plazo que comprometerse y quedarse en ese sitio, pisando su barro, comiendo su comida y/o escuchando de verdad a sus semejantes.
Es muy loable poder dar fe de ese compromiso y ese sacrificio, pero no siempre sucede así. Es más, en la mayoría de los casos se utiliza como fachada para poder decir en público "mírenme, estoy ayudando a quien lo necesita" para expiar culpas o para pertenecer a un grupo. Se ven palabras vacías en imágenes sin alma, en tristes copias de la Madre Teresa o de Ghandi pero en un perfil virtual, olvidando que también esas personas robaron, mataron o blasfemaron a iguales por considerarles inferiores o diferentes a ell@s (no eran superhéroes). Suelen ser personas que se ufanan por lo bien que tratan al resto, por cómo ayudan a que este planeta se convierta en un lugar mejor pero sólo se quedan en el envase, sin contenido alguno. Nunca se ensuciaron las manos realmente, nunca pensaron en la tortura que es para los seres del otro lado vivir de esa manera y no consideran que cuando se acaba esa ayuda momentánea ell@s seguirán en la misma agonía de sobrevivir en este mundo, con todas sus penurias a cuestas. Lo único que cambia es el tamaño del ego de la persona que realiza la acción, porque dentro de su ser y de su círculo íntimo se hincha el pecho de orgullo por la tarea realizada, si es que se ve de esa manera. Por supuesto que estoy generalizando aquí y quien quiera sentirse aludid@, que lo haga, y quien no no. 
Estoy un poco harto de esta visión tan simplista del mundo que nos quieren mostrar desde medios y personas que se hacen l@s mártires cuando no todo es blanco y negro. Se puede ayudar a l@s demás con lo que se hace día a día como también puede una persona trabajar en un ámbito en que tiene la fortuna de que le paguen por ayudar al resto, sabiendo que eso es un trabajo y como tal tiene un horario y un espacio determinado, como también unos fondos o "recursos" precisos para esa tarea, si es que no se hace ad honorem. Queda en la consciencia de la persona si se hace por uno o el otro motivo, siendo sólo la propia individualidad quien debe juzgarlo.

Por medio de este escrito complejo y estrambótico lo que buscaba era diferenciar lo que se hace por amor real al medio que se rodea o lo que se hace por caridad para encontrar consuelo en una vida vacía y sin sentido. Parece ser una delgada línea entre una y otra, pero hay enormes diferencias si se mira con lupa. Basta sólo con vivirlo y repensarlo.