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domingo, 16 de octubre de 2011

Dos creaciones

Hace mucho que no pongo en el blog escritos míos. Últimamente no estoy muy inspirado porque no tengo tiempo para pensar. Por ese mismo motivo y desencadenado por el día de la madre, tuve un fuertísimo ataque de furia contra mi mismo esta mañana. Cuando pasó el ciclón, dejó como rastro desierto y una mente sensible (hasta creo que se rompió una pesada barrera adentro mío, lo cual me alivia muchísimo si es que es verdad y duradera). Por esa razón quise volver a un nido que tengo por ahí en el que me siento muy bien, observando más mi interior que el exterior. Estos dos híbridos entre poema y cuento los creé ahí, donde fui felíz alguna vez.

nº 1:
Todos vestidos de blanco
viviendo en su burbuja estroboscópica
una mansión embrujada
y un grupo de suicidas adolescentes
el escenario perfecto para un crímen
un poco más de 100 personas, las víctimas fatales.
¿Calamidad o torpeza?
son las fuerzas que se barajan.
-Miau
se escucha de fondo
y sólo los perros libres pueden vivir nuevamente en paz.


nº2:
Yo te amo
le dijo la leona al zorro
hasta que el zorro empezó a mrumurar por lo bajo
que la leona no podía tener ese carácter felino
se lo dijo y se fue a su cueva
a esperar a que llegue otro animalito y lo haga felíz.
Esperó un año y llegó una gacela
linda y tierna pero con un corazón de piedra.
Tuvo que decidir entre el alce y el zorro
porque el astuto se lo pidió.
Y perdió.
(¡Qué lástima!)
Esperó, esperó y esperó de nuevo
pensó en una hermosa puma
pero su torpeza hizo que se le escapara.
Una vez, en un momento de debilidad, lo sorprendió una gatita
que necesitaba apoyo y cariño
(aparte de cuidados y recelos)
pero el zorro, con una pata lastimada, no supo qué hacer
para quedársela
y su belleza lo cegó y lo dejó en el fondo del océano.
Una vez adentro,
sufrió mucho en serio,
tocó fondo
y lo inundó el recuerdo
de aquellos viejos tiempos
en que era felíz,
tenía amor
e inolvidables momentos.

No espero que les gusten, tampoco que los comenten con otros, sólo necesitaba sacármelo para que lo viera alguien. Yo no puedo pensar solo, necesito siempre a un otro para vivir. Tal vez es un grave defecto que tengo, pero finalmente acepto que está ahí.
Agradezco a todos los que leyeron y sobre todo a los que me dan una devolución acorde.

Dos creaciones

Hace mucho que no pongo en el blog escritos míos. Últimamente no estoy muy inspirado porque no tengo tiempo para pensar. Por ese mismo motivo y desencadenado por el día de la madre, tuve un fuertísimo ataque de furia contra mi mismo esta mañana. Cuando pasó el ciclón, dejó como rastro desierto y una mente sensible (hasta creo que se rompió una pesada barrera adentro mío, lo cual me alivia muchísimo si es que es verdad y duradera). Por esa razón quise volver a un nido que tengo por ahí en el que me siento muy bien, observando más mi interior que el exterior. Estos dos híbridos entre poema y cuento los creé ahí, donde fui felíz alguna vez.

nº 1:
Todos vestidos de blanco
viviendo en su burbuja estroboscópica
una mansión embrujada
y un grupo de suicidas adolescentes
el escenario perfecto para un crímen
un poco más de 100 personas, las víctimas fatales.
¿Calamidad o torpeza?
son las fuerzas que se barajan.
-Miau
se escucha de fondo
y sólo los perros libres pueden vivir nuevamente en paz.


nº2:
Yo te amo
le dijo la leona al zorro
hasta que el zorro empezó a mrumurar por lo bajo
que la leona no podía tener ese carácter felino
se lo dijo y se fue a su cueva
a esperar a que llegue otro animalito y lo haga felíz.
Esperó un año y llegó una gacela
linda y tierna pero con un corazón de piedra.
Tuvo que decidir entre el alce y el zorro
porque el astuto se lo pidió.
Y perdió.
(¡Qué lástima!)
Esperó, esperó y esperó de nuevo
pensó en una hermosa puma
pero su torpeza hizo que se le escapara.
Una vez, en un momento de debilidad, lo sorprendió una gatita
que necesitaba apoyo y cariño
(aparte de cuidados y recelos)
pero el zorro, con una pata lastimada, no supo qué hacer
para quedársela
y su belleza lo cegó y lo dejó en el fondo del océano.
Una vez adentro,
sufrió mucho en serio,
tocó fondo
y lo inundó el recuerdo
de aquellos viejos tiempos
en que era felíz,
tenía amor
e inolvidables momentos.

No espero que les gusten, tampoco que los comenten con otros, sólo necesitaba sacármelo para que lo viera alguien. Yo no puedo pensar solo, necesito siempre a un otro para vivir. Tal vez es un grave defecto que tengo, pero finalmente acepto que está ahí.
Agradezco a todos los que leyeron y sobre todo a los que me dan una devolución acorde.