lunes, 5 de agosto de 2013

Por un puñado de votos

"Señoras y señores atención (¡atención!) a la campaña electoral./No se levanten del sofá, que el circo va a comenzar."
PASO y quiero. Estas elecciones me están dando mucho material, así que voy a tratar de enfocar todo de la mejor manera posible para que se entienda mi punto de vista. Para eso voy a usar una alegoría que me dijo mi padre, que me permitió usar para esta entrada.
Subtitulo: Elecciones primarias o diferentes formas de morir. Imaginemos que nos estamos por suicidar en la alta suciedad y nos ofrecen diversas formas de terminar con nuestras vidas. Vamos a ver...
_Muerte por ahorcamiento a mano limpia: Esta se trata de la más simple y barata de todas. Se podría decir que es casi improvisada porque se trata de una unión de dos partes que usualmente no se tocan. Hablan de ir en contra de las otras muertes, de que pueden hacer algo mejor de lo que ya hay y presentan propuestas super lindas para una muerte dulce y utópica. Pero ojo, puede salir mal y el sufrimiento es bastante pesado y con secuelas. No vale respirar.
_Muerte a golpes: Un clásico. Está presente hace mucho ya en otras provincias y promete llevar su legado a todo el país por medio del voto. Mano dura, firmeza, crudeza, y eliminación de toda sensación de movimiento con crueldad. Cambia lo que quiere, y lo que no le gusta: PAM!, directo a la cara. Según dice, es muy liberal (pero a los bifes).
_Muerte por atropello de un auto: Es bastante fácil de hacer y no requiere demasiado, pero no es para nada confiable. Si, coherente es, pero las propuestas son muy pobres; tanto es así que con una simple frenada o un desliz del vehículo, saldrá volando y ni cosquillas. No me parece para nada confiable, perdónenme que lo diga.
_Muerte a latigazos: Es viejo este sistema. Doloroso, pesado y torpe. Para nada concreto y muy vago. Más bien es una tortura que puede terminar de un día para el otro sin hacer nada. Yo no confío en ellos porque hablan poco y de manera poco interesante sobre algo que para mi ya no tiene sentido seguir discutiendo.
_Muerte por puñaladas: Certero, preciso, profundo. Pero queda ahí. Veo pocas propuestas en su plataforma, como si se esperara a morir por desangrado y estar pendiente sólo de ello. No sé...quiero creer que es más fructífero y placentero de lo que noto en su mango y en su Filo.
_Muerte por ataque de zombies: Mueren y vuelven a la vida. Siguen y siguen y siguen insistiendo para ser elegidos. Son absurdamente molestos y no te dejan vivir en paz. Su propuesta puede ser muy bien escuchada, pero no trates de hablarle porque te hablan tooodo el tiempo sin siquiera escucharte (hay que recordar que no tienen cerebro). Comandados por un hombre muy semejante al Drácula de Bram Stoker, con el cual pude hablar y muchas información interesante no me dijo. Buscan que, después de morir, te unas a ellos para ser parte del ejército de muertos vivos. Tengan cuidado los que andan cerca de las sedes de la UBA, que ellos suelen reunirse por ahí a comer cerebros.
_Muerte por electrocución: Bastante heavy. Bastante tortuosa porque uno va perdiendo el conocimiento de a poco, aunque puede ser muy efectiva. Todo eso depende de la calidad de los que lo hagan y que no se trate solamente de una fachada carismática. Para esta muerte es para la que más nombres vi que se sumaran; si no me equivoco, tienen dos grupos de personas encargadas de enchufarte a electrodos de alto voltaje o a empujarte contra una cerca electrificada. La muerte no está totalmente asegurada, pero no está lejos. Lo podríiiia llegar a pensar como opción. Tuve la suerte de conocer a uno de los electricistas encargados de medir los voltajes y me decepcionó un poco saber que su hijo vive en España, aunque parece ser un tipo con coherencia y un buen pasado que lo respalda en su cargo.
_Muerte por inyección letal: Se está volviendo bastante de moda.  Se propone como una alternativa nueva e inteligente. Cree en ir a cosas muy puntuales para convencerte. De ahí a que realmente la dosis pueda ser letal y no te deje en Estado vegetativo es otra cosa. Puede ser confiable, pero no sé. Lo que sí me gustó de esta opción es que no es que todos sean profesionales en lo que hacen, ni médicos, pero le ponen mucha voluntad y se tratan como pares, no es que el que te mata es más groso que los demás, sino un compañero más, elegido por todos (o eso me quisieron hacer creer).
_Muerte por balazos: La muerte más carismática de todas. Es muy conocida por la gente, elegida por mucha ancianidad, aún sin conocer con certeza al tirador ni su verdadera efectividad. Promete mucho diálogo con la gente que pueda pagar las balas, con aquello/as que usan un bigote tupido, y continuar disparando a diestra y siniestra contra todos los que se le oponen a lo que hace. BANG, BANG, estás muerto. Así, sin pensar, sin meditar un carajo si lo que se hace es lo correcto para todxs. Sólo pensar en los que son sanos y fuertes para un progreso superior. Ah, con una sonrisa en la cara, trata de lavarle el cerebro a los chicos, dándoles espejitos de colores.
_Muerte por saturación auditiva:  Con esta tengo que tener cuidado porque es muy famosa con la juventud de hoy. Viene haciendo cosas interesantes hace un tiempo ya, pero exacerba. Es muy aguda, casi imperceptible hasta que te llegó al cerebro; aún así, se la puede ver actuar en muchas cosas, tanto buenas como malas. Trata de ocultar su presencia en momentos negativos, pero no le sale. Dice que las cosas van a estar mejor si se continúa zumbando casi eternamente, cosa que yo no comparto. Me parece que sí, ayudó a sacarnos de un momento de crisis muy fuerte, pero nada puede ser eterno. Hay que saber escuchar a otrxs y saber que pueden continuar tu idea a su manera, no sólo hacer y zumbar hasta que se vuelve insoportable. Me pone un poco nervioso ver programas de debate que ellxs proponen y saber que son bastante monológicos; difícilmente haya alguien que piensa una cosa distinta allí.
_Otras muertes: No las conozco porque ninguna más se me presentó, pero estoy seguro que debe haber muchíiiiiisimas más. Sólo que como no sé nada de ellxs, no pienso elegirlxs.

¿Porqué me propuse encarar desde acá a las elecciones? Porque a TODXS lxs representantes políticxs les hice el mismo planteo y ningunx me dio una respuesta decente: "Hola, tengo 23 años, soy un estudiante terciario casi recibido de Profesor de Teatro y estoy hace 6 meses sin trabajo y lo único que conseguí es para call center, que me parece denigrante para mi". No es un invento, no es un tema ficticio, sino que es algo real que me pasa a mi. Digo 6 meses porque trabajé durante marzo vendiendo libros para SBS en escuelas y busco en forma constante, sin contar ese mes, desde enero hasta hoy. ¿Qué respuesta obtuve de TODOS los partidos políticos? Nada. Que hay una problemática, que ese no es un tema que esté como primordial en nuestra plataforma y que siga buscando. Aunque la mejor respuesta me la dio un pelotudo del Pro que me dijo que probablemente sea culpa mía que yo no tengo trabajo (no le di una piña en la cara porque no hubiera parado hasta matarlo).
Como a nadie le importa que seamos más o menos 180000 jóvenes en C.A.B.A. sin trabajo o con un laburo precarizado y otra enooorme cantidad en la Argentina, a mi no me importa quién gane. Sí, hay más cosas importantes que resolver, pero esto es muy simple y la solución se puede pensar fácilmente porque le conviene A TODXS. De ahí a que quieran pensarla, es otra cosa. Así, me dejan con una respuesta muy al mejor estilo de Felíz Domingo: "-¿A quién vas a votar? -Ehh...PASO."
No espero que gane nadie en particular, pero sí que pierda gente que no merece dedicarse a la política porque se sabe que es indecente por donde se la mire.
La ruleta gira y gira...¡vengan, juegan y pierdan, ya no va más!

Por un puñado de votos

"Señoras y señores atención (¡atención!) a la campaña electoral./No se levanten del sofá, que el circo va a comenzar."
PASO y quiero. Estas elecciones me están dando mucho material, así que voy a tratar de enfocar todo de la mejor manera posible para que se entienda mi punto de vista. Para eso voy a usar una alegoría que me dijo mi padre, que me permitió usar para esta entrada.
Subtitulo: Elecciones primarias o diferentes formas de morir. Imaginemos que nos estamos por suicidar en la alta suciedad y nos ofrecen diversas formas de terminar con nuestras vidas. Vamos a ver...
_Muerte por ahorcamiento a mano limpia: Esta se trata de la más simple y barata de todas. Se podría decir que es casi improvisada porque se trata de una unión de dos partes que usualmente no se tocan. Hablan de ir en contra de las otras muertes, de que pueden hacer algo mejor de lo que ya hay y presentan propuestas super lindas para una muerte dulce y utópica. Pero ojo, puede salir mal y el sufrimiento es bastante pesado y con secuelas. No vale respirar.
_Muerte a golpes: Un clásico. Está presente hace mucho ya en otras provincias y promete llevar su legado a todo el país por medio del voto. Mano dura, firmeza, crudeza, y eliminación de toda sensación de movimiento con crueldad. Cambia lo que quiere, y lo que no le gusta: PAM!, directo a la cara. Según dice, es muy liberal (pero a los bifes).
_Muerte por atropello de un auto: Es bastante fácil de hacer y no requiere demasiado, pero no es para nada confiable. Si, coherente es, pero las propuestas son muy pobres; tanto es así que con una simple frenada o un desliz del vehículo, saldrá volando y ni cosquillas. No me parece para nada confiable, perdónenme que lo diga.
_Muerte a latigazos: Es viejo este sistema. Doloroso, pesado y torpe. Para nada concreto y muy vago. Más bien es una tortura que puede terminar de un día para el otro sin hacer nada. Yo no confío en ellos porque hablan poco y de manera poco interesante sobre algo que para mi ya no tiene sentido seguir discutiendo.
_Muerte por puñaladas: Certero, preciso, profundo. Pero queda ahí. Veo pocas propuestas en su plataforma, como si se esperara a morir por desangrado y estar pendiente sólo de ello. No sé...quiero creer que es más fructífero y placentero de lo que noto en su mango y en su Filo.
_Muerte por ataque de zombies: Mueren y vuelven a la vida. Siguen y siguen y siguen insistiendo para ser elegidos. Son absurdamente molestos y no te dejan vivir en paz. Su propuesta puede ser muy bien escuchada, pero no trates de hablarle porque te hablan tooodo el tiempo sin siquiera escucharte (hay que recordar que no tienen cerebro). Comandados por un hombre muy semejante al Drácula de Bram Stoker, con el cual pude hablar y muchas información interesante no me dijo. Buscan que, después de morir, te unas a ellos para ser parte del ejército de muertos vivos. Tengan cuidado los que andan cerca de las sedes de la UBA, que ellos suelen reunirse por ahí a comer cerebros.
_Muerte por electrocución: Bastante heavy. Bastante tortuosa porque uno va perdiendo el conocimiento de a poco, aunque puede ser muy efectiva. Todo eso depende de la calidad de los que lo hagan y que no se trate solamente de una fachada carismática. Para esta muerte es para la que más nombres vi que se sumaran; si no me equivoco, tienen dos grupos de personas encargadas de enchufarte a electrodos de alto voltaje o a empujarte contra una cerca electrificada. La muerte no está totalmente asegurada, pero no está lejos. Lo podríiiia llegar a pensar como opción. Tuve la suerte de conocer a uno de los electricistas encargados de medir los voltajes y me decepcionó un poco saber que su hijo vive en España, aunque parece ser un tipo con coherencia y un buen pasado que lo respalda en su cargo.
_Muerte por inyección letal: Se está volviendo bastante de moda.  Se propone como una alternativa nueva e inteligente. Cree en ir a cosas muy puntuales para convencerte. De ahí a que realmente la dosis pueda ser letal y no te deje en Estado vegetativo es otra cosa. Puede ser confiable, pero no sé. Lo que sí me gustó de esta opción es que no es que todos sean profesionales en lo que hacen, ni médicos, pero le ponen mucha voluntad y se tratan como pares, no es que el que te mata es más groso que los demás, sino un compañero más, elegido por todos (o eso me quisieron hacer creer).
_Muerte por balazos: La muerte más carismática de todas. Es muy conocida por la gente, elegida por mucha ancianidad, aún sin conocer con certeza al tirador ni su verdadera efectividad. Promete mucho diálogo con la gente que pueda pagar las balas, con aquello/as que usan un bigote tupido, y continuar disparando a diestra y siniestra contra todos los que se le oponen a lo que hace. BANG, BANG, estás muerto. Así, sin pensar, sin meditar un carajo si lo que se hace es lo correcto para todxs. Sólo pensar en los que son sanos y fuertes para un progreso superior. Ah, con una sonrisa en la cara, trata de lavarle el cerebro a los chicos, dándoles espejitos de colores.
_Muerte por saturación auditiva:  Con esta tengo que tener cuidado porque es muy famosa con la juventud de hoy. Viene haciendo cosas interesantes hace un tiempo ya, pero exacerba. Es muy aguda, casi imperceptible hasta que te llegó al cerebro; aún así, se la puede ver actuar en muchas cosas, tanto buenas como malas. Trata de ocultar su presencia en momentos negativos, pero no le sale. Dice que las cosas van a estar mejor si se continúa zumbando casi eternamente, cosa que yo no comparto. Me parece que sí, ayudó a sacarnos de un momento de crisis muy fuerte, pero nada puede ser eterno. Hay que saber escuchar a otrxs y saber que pueden continuar tu idea a su manera, no sólo hacer y zumbar hasta que se vuelve insoportable. Me pone un poco nervioso ver programas de debate que ellxs proponen y saber que son bastante monológicos; difícilmente haya alguien que piensa una cosa distinta allí.
_Otras muertes: No las conozco porque ninguna más se me presentó, pero estoy seguro que debe haber muchíiiiiisimas más. Sólo que como no sé nada de ellxs, no pienso elegirlxs.

¿Porqué me propuse encarar desde acá a las elecciones? Porque a TODXS lxs representantes políticxs les hice el mismo planteo y ningunx me dio una respuesta decente: "Hola, tengo 23 años, soy un estudiante terciario casi recibido de Profesor de Teatro y estoy hace 6 meses sin trabajo y lo único que conseguí es para call center, que me parece denigrante para mi". No es un invento, no es un tema ficticio, sino que es algo real que me pasa a mi. Digo 6 meses porque trabajé durante marzo vendiendo libros para SBS en escuelas y busco en forma constante, sin contar ese mes, desde enero hasta hoy. ¿Qué respuesta obtuve de TODOS los partidos políticos? Nada. Que hay una problemática, que ese no es un tema que esté como primordial en nuestra plataforma y que siga buscando. Aunque la mejor respuesta me la dio un pelotudo del Pro que me dijo que probablemente sea culpa mía que yo no tengo trabajo (no le di una piña en la cara porque no hubiera parado hasta matarlo).
Como a nadie le importa que seamos más o menos 180000 jóvenes en C.A.B.A. sin trabajo o con un laburo precarizado y otra enooorme cantidad en la Argentina, a mi no me importa quién gane. Sí, hay más cosas importantes que resolver, pero esto es muy simple y la solución se puede pensar fácilmente porque le conviene A TODXS. De ahí a que quieran pensarla, es otra cosa. Así, me dejan con una respuesta muy al mejor estilo de Felíz Domingo: "-¿A quién vas a votar? -Ehh...PASO."
No espero que gane nadie en particular, pero sí que pierda gente que no merece dedicarse a la política porque se sabe que es indecente por donde se la mire.
La ruleta gira y gira...¡vengan, juegan y pierdan, ya no va más!

lunes, 15 de julio de 2013

Sutilezas del silencio

Acá estoy de nuevo. No news, bad news.
Ya esperar se volvió tedioso, por eso voy a escribir a pesar de todo.
Juntarme con gente y varios tropiezos que tuve la semana pasada me dieron la inspiración que necesitaba para volver a sentarme acá con el fin de exponer una idea.
Esta vez se trata de lo delicado que es el balance entre dos elementos que, a cierta luz, pueden verse parecidos.
Esa frágil y delicada línea que se encuentra ente la soledad y ser solitario; entre ver un espejo y reflejarse o entre pensar en uno mismo y ser egoísta. Entre tenerlo todo y no tener nada.
Vago constantemente pensando entre estas sutilezas que pueden cambiar el curso de mi historia y transformar mi camino de rosas en un camino de espinas. Entre un comentario en joda y una ofensa.
Entre poder hablar y tener confianza. Entre contar lo que te pasa y armar puterío. Entre ser aceptado y que te quieran. Entre estar con un equipo y pertenecer a uno. Entre el improvisado Cereal Killer y el identitario Lobo Ska-Pario.
Quisiera conocer un poco mejor a las mujeres para poder deducir con propiedad cuándo y cómo reaccionar en el momento adecuado. O cuándo no.

Desde otro lado de esta selva pantanosa que me absorbe, veo una dicotomía constante entre buscar trabajo y ser un vago; entre sufrir por ello y tener fe, entre la desazón y la esperanza, entre ser un empleado modelo y un esclavo modelado. Entre hablar dl tema y evitarse malos tragos. Entre estar triste y estar deprimido; entre expresarse con entusiasmo y buscar lastimar al otro.  Entre sonreír y ser feliz;  entre estar triste y reír. Entre dormir y descansar; entre descansar y vacacionar; entre vacacionar y disfrutar de ello.
Ahí. Donde más duele estar parado con un precipicio de cada lado y siendo lo suficientemente terco como para no volver atrás es que se viajar por esta vida. Los ánimos que dan algunas personas son como el mana que cae del cielo en el Worms 2 Armaggedon. La diferencia entre ayudar a sanar una herida y profundizar en la llaga; entre enseñar con las anécdotas negativas  y depositar las frustraciones; entre querer e hinchar las pelotas. Entre aconsejar y querer mantener una ética; entre hablar y criticar. Esto sí que no tiene solución por ahora, así  que no me intenten buscar una. El tiempo se encargará de llevar todo por buen camino.

Hay un punto, en el placebo que busco, que hace que todo se vuelva más complicado todavía. Hay una diferencia muy sutil entre que le guste lo que tenés y que le guste lo que sos; entre que le guste ver como caminás por el camino y ver que vas llegando a donde lo planeás; entre que te dé una mano y que vaya a tu lado para cumplirlo. Entre la estética y la belleza; entre arreglarse y salir a levantar; entre mostrarse linda y ser atractiva. Entre alguien que te agrada y alguien que podrías ver todos los días; entre hablar con ella y chamuyarla; entre que te parezca linda y que te vuele la cabeza. {Ya probé la heroína y vi lo hermosa que puede ser, no me vas a cagar ofreciéndome PaCo.}Desde adentro, tmb hay que saber la diferencia entre ser bueno y ser boludo; entre saber esperar y “dormir”; entre ser respetuoso y ser un ganador; entre la facha y el remo. Y desde el otro lado del espejo, entre que te parezca lindo y que te guste; entre que te satisfaga y que sea una buena persona; entre que te escuche y que te preste atención; entre que te vea y que te entienda; entre que le guste verte bien y que te vea; entre buscar nuevos horizontes usando los cuerpos y cogerte a gusto; entre pasear y pasearte; entre sujetarte a sus brazos y abrazarte; entre salir con sus amigos y usarte como objeto.

Yendo hacia un sitio más rebuscado podría buscar cierto paralelismo y diferenciación entre el genio y la locura; entre estar sano mentalmente y estar enfermo; entre ser un copado y ser un loco de mierda. Y más referido hacia mi profesión entre una buena idea y una estupidez; entre hacer stand up y ser un actor; entre ser un actor y ser un artista; entre tener inspiración y estar motivado.    Entre dar cátedra y ser docente; entre sentir simpatía y sentir empatía; entre enseñar y ser un buen profesor; entre discutir y debatir; entre cumplir hora y ser un digno ejemplo a seguir de un rol por el cual uno/a se preparó para hacer. Entre tener un título y tener conocimientos; entre creer tener la posta y saber; entre querer hacer las cosas  y tener que hacer las cosas. Y, desde el otro lado, entre ser un enseñado y un alumno; entre ser un estudiante y calentar la silla; entre querer aprender y querer terminar.

Salgo a la calle, me topo con publicidades x_x, ¡Qué veo? Potentes descargas de información que te exigen formar parte de algo que no sabías que querías ni que necesitabas. Por eso me parece importante señalar la diferencia entre querer algo y verte obligado a tenerlo; entre satisfacer un deseo y acallar; entre vender y lavar el cerebro; entre ofrecer y acorralar mentalmente.

Este posteo podría ser eterno, no me importaría que así lo fuera. Aún así, no logro calmar con éxito lo que me golpea por dentro y no me deja descansar tranquilo. Pero la luz de esperanza que alguna vez me dio la ternura y la belleza (no desde el lado estético, por supuesto) me ayudan a sobrellevar este momento de tensión interior.
Por motivos como los que enuncié  hoy es que en estos momentos  estoy solo en mi pieza, autoencerrado, escuchando canciones como Viejo Y Cansado, Sunday, Hand In My Pocket, Mentira La Amistad, Creep, It`s Raining Outside, Vivo Por Mis Sueños, Somos Motas, ADS, Reflexiona, Alleine Zu Zweit, Bullet With Butterfly Wings, Zero, Subtetles Of Silence, Hailstorm y otras más que en este momento no recuerdo.

De nuevo y como me gusta decir siempre que puedo, esto no lo hago para agradar a nadie, sino porque es mi medio de expresión. Me gusta autoanalizarme cuando veo el avance (o retroceso :P) de mi pensamiento después de un cierto tiempo. Iba a poner que espero que la próxima entrada sea más alegre, pero seguramente me dedique a hablar de las elecciones legislativas, comiendo un limón con vinagre.


Hasta la próxima

Sutilezas del silencio

Acá estoy de nuevo. No news, bad news.
Ya esperar se volvió tedioso, por eso voy a escribir a pesar de todo.
Juntarme con gente y varios tropiezos que tuve la semana pasada me dieron la inspiración que necesitaba para volver a sentarme acá con el fin de exponer una idea.
Esta vez se trata de lo delicado que es el balance entre dos elementos que, a cierta luz, pueden verse parecidos.
Esa frágil y delicada línea que se encuentra ente la soledad y ser solitario; entre ver un espejo y reflejarse o entre pensar en uno mismo y ser egoísta. Entre tenerlo todo y no tener nada.
Vago constantemente pensando entre estas sutilezas que pueden cambiar el curso de mi historia y transformar mi camino de rosas en un camino de espinas. Entre un comentario en joda y una ofensa.
Entre poder hablar y tener confianza. Entre contar lo que te pasa y armar puterío. Entre ser aceptado y que te quieran. Entre estar con un equipo y pertenecer a uno. Entre el improvisado Cereal Killer y el identitario Lobo Ska-Pario.
Quisiera conocer un poco mejor a las mujeres para poder deducir con propiedad cuándo y cómo reaccionar en el momento adecuado. O cuándo no.

Desde otro lado de esta selva pantanosa que me absorbe, veo una dicotomía constante entre buscar trabajo y ser un vago; entre sufrir por ello y tener fe, entre la desazón y la esperanza, entre ser un empleado modelo y un esclavo modelado. Entre hablar dl tema y evitarse malos tragos. Entre estar triste y estar deprimido; entre expresarse con entusiasmo y buscar lastimar al otro.  Entre sonreír y ser feliz;  entre estar triste y reír. Entre dormir y descansar; entre descansar y vacacionar; entre vacacionar y disfrutar de ello.
Ahí. Donde más duele estar parado con un precipicio de cada lado y siendo lo suficientemente terco como para no volver atrás es que se viajar por esta vida. Los ánimos que dan algunas personas son como el mana que cae del cielo en el Worms 2 Armaggedon. La diferencia entre ayudar a sanar una herida y profundizar en la llaga; entre enseñar con las anécdotas negativas  y depositar las frustraciones; entre querer e hinchar las pelotas. Entre aconsejar y querer mantener una ética; entre hablar y criticar. Esto sí que no tiene solución por ahora, así  que no me intenten buscar una. El tiempo se encargará de llevar todo por buen camino.

Hay un punto, en el placebo que busco, que hace que todo se vuelva más complicado todavía. Hay una diferencia muy sutil entre que le guste lo que tenés y que le guste lo que sos; entre que le guste ver como caminás por el camino y ver que vas llegando a donde lo planeás; entre que te dé una mano y que vaya a tu lado para cumplirlo. Entre la estética y la belleza; entre arreglarse y salir a levantar; entre mostrarse linda y ser atractiva. Entre alguien que te agrada y alguien que podrías ver todos los días; entre hablar con ella y chamuyarla; entre que te parezca linda y que te vuele la cabeza. {Ya probé la heroína y vi lo hermosa que puede ser, no me vas a cagar ofreciéndome PaCo.}Desde adentro, tmb hay que saber la diferencia entre ser bueno y ser boludo; entre saber esperar y “dormir”; entre ser respetuoso y ser un ganador; entre la facha y el remo. Y desde el otro lado del espejo, entre que te parezca lindo y que te guste; entre que te satisfaga y que sea una buena persona; entre que te escuche y que te preste atención; entre que te vea y que te entienda; entre que le guste verte bien y que te vea; entre buscar nuevos horizontes usando los cuerpos y cogerte a gusto; entre pasear y pasearte; entre sujetarte a sus brazos y abrazarte; entre salir con sus amigos y usarte como objeto.

Yendo hacia un sitio más rebuscado podría buscar cierto paralelismo y diferenciación entre el genio y la locura; entre estar sano mentalmente y estar enfermo; entre ser un copado y ser un loco de mierda. Y más referido hacia mi profesión entre una buena idea y una estupidez; entre hacer stand up y ser un actor; entre ser un actor y ser un artista; entre tener inspiración y estar motivado.    Entre dar cátedra y ser docente; entre sentir simpatía y sentir empatía; entre enseñar y ser un buen profesor; entre discutir y debatir; entre cumplir hora y ser un digno ejemplo a seguir de un rol por el cual uno/a se preparó para hacer. Entre tener un título y tener conocimientos; entre creer tener la posta y saber; entre querer hacer las cosas  y tener que hacer las cosas. Y, desde el otro lado, entre ser un enseñado y un alumno; entre ser un estudiante y calentar la silla; entre querer aprender y querer terminar.

Salgo a la calle, me topo con publicidades x_x, ¡Qué veo? Potentes descargas de información que te exigen formar parte de algo que no sabías que querías ni que necesitabas. Por eso me parece importante señalar la diferencia entre querer algo y verte obligado a tenerlo; entre satisfacer un deseo y acallar; entre vender y lavar el cerebro; entre ofrecer y acorralar mentalmente.

Este posteo podría ser eterno, no me importaría que así lo fuera. Aún así, no logro calmar con éxito lo que me golpea por dentro y no me deja descansar tranquilo. Pero la luz de esperanza que alguna vez me dio la ternura y la belleza (no desde el lado estético, por supuesto) me ayudan a sobrellevar este momento de tensión interior.
Por motivos como los que enuncié  hoy es que en estos momentos  estoy solo en mi pieza, autoencerrado, escuchando canciones como Viejo Y Cansado, Sunday, Hand In My Pocket, Mentira La Amistad, Creep, It`s Raining Outside, Vivo Por Mis Sueños, Somos Motas, ADS, Reflexiona, Alleine Zu Zweit, Bullet With Butterfly Wings, Zero, Subtetles Of Silence, Hailstorm y otras más que en este momento no recuerdo.

De nuevo y como me gusta decir siempre que puedo, esto no lo hago para agradar a nadie, sino porque es mi medio de expresión. Me gusta autoanalizarme cuando veo el avance (o retroceso :P) de mi pensamiento después de un cierto tiempo. Iba a poner que espero que la próxima entrada sea más alegre, pero seguramente me dedique a hablar de las elecciones legislativas, comiendo un limón con vinagre.


Hasta la próxima

domingo, 16 de junio de 2013

Grind your depression

Aqui estoy yo de nuevo, escribiendo sobre lo equilibradamente desbalanceado que es mi estado de ánimo. No creo ser la única persona que tiene crisis internas y se cuestiona sobre sí todo el tiempo, pero por lo menos me gasto en decirlo.
No tengo muchas ganas de "andar de bajón" o de entristecerme nostálgicamente por un tiempo pasado mejor. Curo mis heridas con agua de manantial de proyectos y sueños. No derivo en un mar de botellas o de amistades de una sola noche; para eso está mi cabeza, que casualmente me acompaña a todos lados.
Desparramo soledades a cada lado que voy y me siento un enviado de la nada que juega al enfermo el día que tiene que encontrarse con alguien que le va a cambiar la vida. ¿Mi excusa? La falta de credibilidad en lo ajeno. Escupo en el silencio y vomito en la razón, que me dicen que siga cambiando todo el tiempo hasta encontrar mi camino de tránsito agónico.
Suspiro en la juventud, aconsejo, marcho, milito, busco, bravo. Nadie te obliga a ser una buena persona, pero a muchos les gusta que seas parte de la sociedad y te adaptes como alguien que no discute las reglas, sino que las acata. Yo saco las pegatinas del subte que dice que no se permite estar entre vagones porque...eh...porque...¿te podés morir? Y la gente me critica, me rechaza y me censura sin siquiera tener una razón lógica para hacerlo. ¿Si me quiero matar yo solito, qué pasa? Escupo sobre tu sistema de morondanga y nunca dejo de molestarte, porque así aprendí a hacer desde los 16 años. Tengo 7 años de lucha encima hasta ahora y de discutirme tooodos los días quién soy y qué quiero hacer. Me escucho a mi mismo y me doy fuerzas para soportarme y soportar a los demás. Pero a veces me toca perder, como ahora.
Doy giros constantemente, voy a un choque, vuelvo y doy otra vuelta más para jugar conmigo como si fuera mi Doppelganger (¿será por eso que me atrae casi inconscientemente el Derby?).
Elevo la cabeza para que no vean que me voy a la B como mi religión de la infancia. Ahora estallo en mil pedazos por dentro y cada rincón de mi ser está embebido por una esencia vacía y con rayas. Blanco y negro como un ref, pero ambos gritan -LUTO- a cada paso que doy. Me corto con los cristales de mi abandono, de mi indecencia, de mi falta de cuidado al decir las cosas o pensar en mi y en mi relación con los demás. La convivencia que tanto trabajé en clase y logré tranquilizar en mi mundo, se ve ajetreada por los golpes de mi consciencia. Busco un lugar donde esconderme y encuentro una plaza. Un par de árboles malheridos y viejos, que lamen mis heridas y me dejan petrificado en savia natural.
Poemas de amor que nunca llegaron a destino, enviados por las mujeres que nunca pude tener y por un Bukowski que me dice "te lo dije". Nunca fui fan de ningún autor ni admirador de ningún escritor en particular, pero sí quedé atrapado por una que otra dama de mediana sociedad que me maravilló con su belleza. Lástima que en este momento no esté acá para darme palabras de aliento.
Pienso en la muerte y en lo que significa para mi. Me da vida, me enseña a enseñar antes de morir. A que puedo llegar a donde me propongo con solo pensarlo. Me da fuerzas para vivir cada momento y decirme "por algo estoy vivo y yo soy yo". Me da esperanza de que soy el que soy porque alguna vez mucha gente murió para que yo esté acá peleando por lo que peleo a toda hora. Me da pena, porque no se la respeta lo suficiente; no podemos hacer una mercadotecnia barata de la muerte de una niña inocente de 16 años que está bailando con Ángeles en este momento.
No me gusta leer estas entradas un tiempo después porque me doy mucha pena, que es justamente lo que quiero evitar en los demás cuando lo hago. Lo inmortalizo acá porque es lo que pienso y no entiendo por qué debería ocultarlo de alguien. Golpeo las teclas con una crudeza imbancable realmente, como si la computadora me estuviera abrazando y prestando su hombro para llorarle mis penas interminables. Pero los hombres no lloran, dicen. Sólo recepcionan el llanto de las débiles, o de las cretinas. Eso dicen los que no encuentran consuelo cuando lo necesitan y se ven al espejo y se odian. (¿Yo hago eso?). ¿En qué me convertí? ¿Por qué no me gusto ni puedo revelarme a mi mismo lo que realmente siento por la humanidad y todo lo que la circunda? ¿Será que me temo en realidad? ¿Que busco ser otro en algún momento? Que busco ser...
Voy dejando este lamento argentino para discutir un poco conmigo mismo. Hoy es uno de esos días del amor, del padre, o no sé qué mierda, y mi papá, aunque realmente se cague un poco en la sociedad, se ve obligado a encontrar una excusa un domingo al mediodía para comer con sus dos mejores hijos; los que lo acompañan toda la vida y no lo dejan sufriendo en el camino.
Necesito encontrar a esa mujer perdida, que vaga por el horizonte buscándome, también cabizbaja, pero con un novio que no la entiende pero la satisface sexualmente (o eso se quiere hacer creer).
Mi cuerpo me duele de solo buscarla y me da mensajes erróneos, para llevarla a algún lugar que no sé.
Me voy a soñarla, vamos que necesito tiempo para ello. O al menos a ver en mis fantasías a las que no me rechazaron totalmente y me quieren un poco. Aunque no un mucho como PAReja, que es lo que busco.
Goodbye, darling. Te veré pronto, linda.

Grind your depression

Aqui estoy yo de nuevo, escribiendo sobre lo equilibradamente desbalanceado que es mi estado de ánimo. No creo ser la única persona que tiene crisis internas y se cuestiona sobre sí todo el tiempo, pero por lo menos me gasto en decirlo.
No tengo muchas ganas de "andar de bajón" o de entristecerme nostálgicamente por un tiempo pasado mejor. Curo mis heridas con agua de manantial de proyectos y sueños. No derivo en un mar de botellas o de amistades de una sola noche; para eso está mi cabeza, que casualmente me acompaña a todos lados.
Desparramo soledades a cada lado que voy y me siento un enviado de la nada que juega al enfermo el día que tiene que encontrarse con alguien que le va a cambiar la vida. ¿Mi excusa? La falta de credibilidad en lo ajeno. Escupo en el silencio y vomito en la razón, que me dicen que siga cambiando todo el tiempo hasta encontrar mi camino de tránsito agónico.
Suspiro en la juventud, aconsejo, marcho, milito, busco, bravo. Nadie te obliga a ser una buena persona, pero a muchos les gusta que seas parte de la sociedad y te adaptes como alguien que no discute las reglas, sino que las acata. Yo saco las pegatinas del subte que dice que no se permite estar entre vagones porque...eh...porque...¿te podés morir? Y la gente me critica, me rechaza y me censura sin siquiera tener una razón lógica para hacerlo. ¿Si me quiero matar yo solito, qué pasa? Escupo sobre tu sistema de morondanga y nunca dejo de molestarte, porque así aprendí a hacer desde los 16 años. Tengo 7 años de lucha encima hasta ahora y de discutirme tooodos los días quién soy y qué quiero hacer. Me escucho a mi mismo y me doy fuerzas para soportarme y soportar a los demás. Pero a veces me toca perder, como ahora.
Doy giros constantemente, voy a un choque, vuelvo y doy otra vuelta más para jugar conmigo como si fuera mi Doppelganger (¿será por eso que me atrae casi inconscientemente el Derby?).
Elevo la cabeza para que no vean que me voy a la B como mi religión de la infancia. Ahora estallo en mil pedazos por dentro y cada rincón de mi ser está embebido por una esencia vacía y con rayas. Blanco y negro como un ref, pero ambos gritan -LUTO- a cada paso que doy. Me corto con los cristales de mi abandono, de mi indecencia, de mi falta de cuidado al decir las cosas o pensar en mi y en mi relación con los demás. La convivencia que tanto trabajé en clase y logré tranquilizar en mi mundo, se ve ajetreada por los golpes de mi consciencia. Busco un lugar donde esconderme y encuentro una plaza. Un par de árboles malheridos y viejos, que lamen mis heridas y me dejan petrificado en savia natural.
Poemas de amor que nunca llegaron a destino, enviados por las mujeres que nunca pude tener y por un Bukowski que me dice "te lo dije". Nunca fui fan de ningún autor ni admirador de ningún escritor en particular, pero sí quedé atrapado por una que otra dama de mediana sociedad que me maravilló con su belleza. Lástima que en este momento no esté acá para darme palabras de aliento.
Pienso en la muerte y en lo que significa para mi. Me da vida, me enseña a enseñar antes de morir. A que puedo llegar a donde me propongo con solo pensarlo. Me da fuerzas para vivir cada momento y decirme "por algo estoy vivo y yo soy yo". Me da esperanza de que soy el que soy porque alguna vez mucha gente murió para que yo esté acá peleando por lo que peleo a toda hora. Me da pena, porque no se la respeta lo suficiente; no podemos hacer una mercadotecnia barata de la muerte de una niña inocente de 16 años que está bailando con Ángeles en este momento.
No me gusta leer estas entradas un tiempo después porque me doy mucha pena, que es justamente lo que quiero evitar en los demás cuando lo hago. Lo inmortalizo acá porque es lo que pienso y no entiendo por qué debería ocultarlo de alguien. Golpeo las teclas con una crudeza imbancable realmente, como si la computadora me estuviera abrazando y prestando su hombro para llorarle mis penas interminables. Pero los hombres no lloran, dicen. Sólo recepcionan el llanto de las débiles, o de las cretinas. Eso dicen los que no encuentran consuelo cuando lo necesitan y se ven al espejo y se odian. (¿Yo hago eso?). ¿En qué me convertí? ¿Por qué no me gusto ni puedo revelarme a mi mismo lo que realmente siento por la humanidad y todo lo que la circunda? ¿Será que me temo en realidad? ¿Que busco ser otro en algún momento? Que busco ser...
Voy dejando este lamento argentino para discutir un poco conmigo mismo. Hoy es uno de esos días del amor, del padre, o no sé qué mierda, y mi papá, aunque realmente se cague un poco en la sociedad, se ve obligado a encontrar una excusa un domingo al mediodía para comer con sus dos mejores hijos; los que lo acompañan toda la vida y no lo dejan sufriendo en el camino.
Necesito encontrar a esa mujer perdida, que vaga por el horizonte buscándome, también cabizbaja, pero con un novio que no la entiende pero la satisface sexualmente (o eso se quiere hacer creer).
Mi cuerpo me duele de solo buscarla y me da mensajes erróneos, para llevarla a algún lugar que no sé.
Me voy a soñarla, vamos que necesito tiempo para ello. O al menos a ver en mis fantasías a las que no me rechazaron totalmente y me quieren un poco. Aunque no un mucho como PAReja, que es lo que busco.
Goodbye, darling. Te veré pronto, linda.

martes, 14 de mayo de 2013

Cae del cielo brillante balón

Y heme aquí, después de tanto tiempo. El motivo por el que me demoré tanto en escribir este nuevo posteo es el hecho de que me mudé del útero materno (después de haber cortado a la fuerza el cordón umbilical).
¿Hay cosas para decir? Sin duda, pero no tenía la oportunidad viviendo en mi nueva casa, ya que carezco, creo que temporalmente, de internet en el lugar.
Terminé una etapa de muchos años de aprendizaje como bebé-niño-adolescente-adultescente-y adulto. Viví 22 años en la casa de Cramer, por lo que mi apego hacia ese departamento es muy fuerte, aunque en los últimos dos años fui aprendiendo a separarme, sabiendo que el viaje de mi vida apenas comienza.
El día que me mudé a la pensión en la que estoy no me dio satisfacción sólo por estar viviendo por mi cuenta, sino porque estoy haciéndole caso a mi mismo para comenzar la travesía épica que planeo. Es muy lindo tener proyectos y ver que se van concretando, aunque se tome su tiempo hacerlo.
No voy a olvidar al barrio de Nuvelano (Nuñez-Saavedra-Coghlan-Belgrano) donde viví tanto tiempo porque aprendí que hay zonas y personas de Buenos Aires que valen la pena, aunque me desagrade tanto esta ciudad cosmopolita.


Bue, no quiero aburrir más a mis lectores (¿¿¿quiénes???), por lo que voy a pasar a hablar del tema que tenía postergado.
Como declarado feminista me gustaría criticar un punto que usualmente no se tiene en cuenta en nuestra cultura por lo naturalizado que está, pero que merece al menos una opinión: el futbol y su relación con el género.
Más allá de que mucha gente crea que el género es una invención cultural y que no existimos varones y mujeres y pakis y gays tan por separado como nos quieren hacer creer, siento que abordar el tema desde esa óptica me llevaría a ciertos conflictos que en este momento no puedo resolver, por lo que voy a simplificarlo hablando desde el punto de vista más popular.

Históricamente se relaciona al deporte del balonpie con el género masculino, teniendo en cuenta que en la época en que se creó, dificilmente las mujeres pudieran patear algo más que indignación y desprecio. Hoy en día, por suerte las damas se atreven más a jugar y a demostrar que a pesar de que es un deporte que puede llevar a la violencia con mucha facilidad, no deja de ser una diversión para cualquiera.
Alguien podría cuestionar la habilidad física de las mujeres con los pies, pero debo recordarles que no todos los que jugamos al futbol como imposición cultural desde que aprendimos a caminar tenemos el nivel de Messi. [Sin ir más lejos, yo descubrí de chico que no sirvo para tener precisión con los pies y que si no voy al arco, mejor ni juego.] También recomendaría que vieran partidos de futbol femenino de Estados Unidos que, no tendrán el nivel del Barcelona, la Juve o el Manchester, pero por lo menos le ponen más garra que Independiente o Estudiantes.

Ya desde chiquitos, al menos en Argentina y deduzco que en otros países futboleros también, se relaciona intrínsecamente al nivel de testosterona en sangre con el disfrute de este deporte. Como si hubiera una conexión directa entre patear una pelota y tener la voz grave o vellos en el cuerpo. Si no te gusta el futbol de chico y sos varón, es porque tenés tendencias homosexuales; y si te gusta y sos mujer, sos una tomboy (me desagrada en término "marimacho", por lo que no lo voy a usar).
Si el caso fuera asi, ya habría estudios planteados sobre "cómo determinar indefectiblemente la sexualidad de su hij@ desde los 7 años", cosa que me parece sumamente absurda.
¿Hay mujeres que les gusta el futbol? Por supuesto. ¿Hay varones que no lo juegan? También. Y no por estas características está algo determinado. Si, en la carrera de periodismo deportivo hay pocas mujeres, eso es cierto, pero es porque todavía estamos en proceso de cambio y transformación cultural. Hasta hace no más de 20 años era inadmisible que hubiera chicas que hablaran de deportes a la par que los varones y hoy ya hay comentaristas femeninas de futbol de primera división.
Pongo este comentario porque yo los últimos cuatro años y medio de mi vida los pasé yendo al terciario de un arte que en una época era considerado para homosexuales y prostititutas (y al día de hoy hay gente que se pregunta qué voy a hacer cuando deje de "jugar a ser actor") y no tenía ningún valor moral.

Yendo hacia los varones que lo juegan profesionalmente, quiero hablar de algo que me da mucha bronca que pasa hoy en día con el futbol argentino (y no sé si internacional).
Cuando en la antigüedad un hombre lloraba o se quejaba de algo que le sucedía se le decía "maricón" (fag o faggot en inglés). Hoy en día, entonces, yo podría decir que el futbol está lleno de maricones, aunque su término se utilice despectivamente y sólo para los homosexuales. Y como yo no quiero hacer ningún comentario ofensivo hacia los gays, debo preguntarme cómo llamar a los jugadores de futbol (reitero, un deporte para "hombres") que al menor toque o pisada de un rival se tiran al piso exagerando grotescamente la acción. Más que de la escuela de Bilardo o de Menotti, como se conoce en la jerga local, parecen de la escuela de Lito Cruz o de Julio Chavez.
¿Dónde quedó el futbol de verdad, con jugadores que dejaban la vida en la cancha y hacían que los partidos duraran 90 minutos casi completos? No es que alguna vez fuera fanático de eso, pero mi viejo y mi hermano si y como soy argentino me importa como tal.

No puedo dejar de pensar, cuando hablo de este deporte, de grandes genios que nacieron en esta tierra, intelectuales, sabios, y talentosos que no degradaban a aquellos que los disfrutaban, sino que se sumaban a su disfrute, casi como si fuera una pasión religiosa.
¿Por qué religiosa? Es usualmente todos los domingos; en masa te produce una energía casi espiritual; te une con gente desconocida para hablar de algo en común; es hereditario desde la casa; te hace gozar o sufrir por algo que te excede; y tiene como fin último el amor (por la camiseta, por la fé, por una historia, por un pasado, presente o futuro).
Se me vienen en este momento a la mente el Negro Fontanarrosa y Caloi, que hicieron varios estudios sociológicos desde sus roles de narradores y humoristas gráficos, para explicar cómo está este deporte tan arraigado a nuestra cultura tana-española-judía. Por eso mismo yo me amigué con esta parte de nuestra identidad como argentinos, que es tan nuestra como el lunfardo porteño, el humor cordobés, o el malambo catamarqueño.

Para finalizar esta entrada me gustaría felicitar a los que crearon la Copa Argentina, que me parece maravillosa, como también a los que hacen que el Gran DT sea tan accesible y fácil de jugar (y donde una persona como yo hace un promedio de 85 puntos por fecha o más).
Espero que hayan disfrutado esta entrada y que se arme algún debate copado partiendo de lo que yo escribí. Aspiro a que lean esto tanto fanáticos del futbol como gente que en su vida vio un partido de la selección y aborrece que en la época del mundial se pare el mundo por un mes.
Hasta la próxima.

Cae del cielo brillante balón

Y heme aquí, después de tanto tiempo. El motivo por el que me demoré tanto en escribir este nuevo posteo es el hecho de que me mudé del útero materno (después de haber cortado a la fuerza el cordón umbilical).
¿Hay cosas para decir? Sin duda, pero no tenía la oportunidad viviendo en mi nueva casa, ya que carezco, creo que temporalmente, de internet en el lugar.
Terminé una etapa de muchos años de aprendizaje como bebé-niño-adolescente-adultescente-y adulto. Viví 22 años en la casa de Cramer, por lo que mi apego hacia ese departamento es muy fuerte, aunque en los últimos dos años fui aprendiendo a separarme, sabiendo que el viaje de mi vida apenas comienza.
El día que me mudé a la pensión en la que estoy no me dio satisfacción sólo por estar viviendo por mi cuenta, sino porque estoy haciéndole caso a mi mismo para comenzar la travesía épica que planeo. Es muy lindo tener proyectos y ver que se van concretando, aunque se tome su tiempo hacerlo.
No voy a olvidar al barrio de Nuvelano (Nuñez-Saavedra-Coghlan-Belgrano) donde viví tanto tiempo porque aprendí que hay zonas y personas de Buenos Aires que valen la pena, aunque me desagrade tanto esta ciudad cosmopolita.


Bue, no quiero aburrir más a mis lectores (¿¿¿quiénes???), por lo que voy a pasar a hablar del tema que tenía postergado.
Como declarado feminista me gustaría criticar un punto que usualmente no se tiene en cuenta en nuestra cultura por lo naturalizado que está, pero que merece al menos una opinión: el futbol y su relación con el género.
Más allá de que mucha gente crea que el género es una invención cultural y que no existimos varones y mujeres y pakis y gays tan por separado como nos quieren hacer creer, siento que abordar el tema desde esa óptica me llevaría a ciertos conflictos que en este momento no puedo resolver, por lo que voy a simplificarlo hablando desde el punto de vista más popular.

Históricamente se relaciona al deporte del balonpie con el género masculino, teniendo en cuenta que en la época en que se creó, dificilmente las mujeres pudieran patear algo más que indignación y desprecio. Hoy en día, por suerte las damas se atreven más a jugar y a demostrar que a pesar de que es un deporte que puede llevar a la violencia con mucha facilidad, no deja de ser una diversión para cualquiera.
Alguien podría cuestionar la habilidad física de las mujeres con los pies, pero debo recordarles que no todos los que jugamos al futbol como imposición cultural desde que aprendimos a caminar tenemos el nivel de Messi. [Sin ir más lejos, yo descubrí de chico que no sirvo para tener precisión con los pies y que si no voy al arco, mejor ni juego.] También recomendaría que vieran partidos de futbol femenino de Estados Unidos que, no tendrán el nivel del Barcelona, la Juve o el Manchester, pero por lo menos le ponen más garra que Independiente o Estudiantes.

Ya desde chiquitos, al menos en Argentina y deduzco que en otros países futboleros también, se relaciona intrínsecamente al nivel de testosterona en sangre con el disfrute de este deporte. Como si hubiera una conexión directa entre patear una pelota y tener la voz grave o vellos en el cuerpo. Si no te gusta el futbol de chico y sos varón, es porque tenés tendencias homosexuales; y si te gusta y sos mujer, sos una tomboy (me desagrada en término "marimacho", por lo que no lo voy a usar).
Si el caso fuera asi, ya habría estudios planteados sobre "cómo determinar indefectiblemente la sexualidad de su hij@ desde los 7 años", cosa que me parece sumamente absurda.
¿Hay mujeres que les gusta el futbol? Por supuesto. ¿Hay varones que no lo juegan? También. Y no por estas características está algo determinado. Si, en la carrera de periodismo deportivo hay pocas mujeres, eso es cierto, pero es porque todavía estamos en proceso de cambio y transformación cultural. Hasta hace no más de 20 años era inadmisible que hubiera chicas que hablaran de deportes a la par que los varones y hoy ya hay comentaristas femeninas de futbol de primera división.
Pongo este comentario porque yo los últimos cuatro años y medio de mi vida los pasé yendo al terciario de un arte que en una época era considerado para homosexuales y prostititutas (y al día de hoy hay gente que se pregunta qué voy a hacer cuando deje de "jugar a ser actor") y no tenía ningún valor moral.

Yendo hacia los varones que lo juegan profesionalmente, quiero hablar de algo que me da mucha bronca que pasa hoy en día con el futbol argentino (y no sé si internacional).
Cuando en la antigüedad un hombre lloraba o se quejaba de algo que le sucedía se le decía "maricón" (fag o faggot en inglés). Hoy en día, entonces, yo podría decir que el futbol está lleno de maricones, aunque su término se utilice despectivamente y sólo para los homosexuales. Y como yo no quiero hacer ningún comentario ofensivo hacia los gays, debo preguntarme cómo llamar a los jugadores de futbol (reitero, un deporte para "hombres") que al menor toque o pisada de un rival se tiran al piso exagerando grotescamente la acción. Más que de la escuela de Bilardo o de Menotti, como se conoce en la jerga local, parecen de la escuela de Lito Cruz o de Julio Chavez.
¿Dónde quedó el futbol de verdad, con jugadores que dejaban la vida en la cancha y hacían que los partidos duraran 90 minutos casi completos? No es que alguna vez fuera fanático de eso, pero mi viejo y mi hermano si y como soy argentino me importa como tal.

No puedo dejar de pensar, cuando hablo de este deporte, de grandes genios que nacieron en esta tierra, intelectuales, sabios, y talentosos que no degradaban a aquellos que los disfrutaban, sino que se sumaban a su disfrute, casi como si fuera una pasión religiosa.
¿Por qué religiosa? Es usualmente todos los domingos; en masa te produce una energía casi espiritual; te une con gente desconocida para hablar de algo en común; es hereditario desde la casa; te hace gozar o sufrir por algo que te excede; y tiene como fin último el amor (por la camiseta, por la fé, por una historia, por un pasado, presente o futuro).
Se me vienen en este momento a la mente el Negro Fontanarrosa y Caloi, que hicieron varios estudios sociológicos desde sus roles de narradores y humoristas gráficos, para explicar cómo está este deporte tan arraigado a nuestra cultura tana-española-judía. Por eso mismo yo me amigué con esta parte de nuestra identidad como argentinos, que es tan nuestra como el lunfardo porteño, el humor cordobés, o el malambo catamarqueño.

Para finalizar esta entrada me gustaría felicitar a los que crearon la Copa Argentina, que me parece maravillosa, como también a los que hacen que el Gran DT sea tan accesible y fácil de jugar (y donde una persona como yo hace un promedio de 85 puntos por fecha o más).
Espero que hayan disfrutado esta entrada y que se arme algún debate copado partiendo de lo que yo escribí. Aspiro a que lean esto tanto fanáticos del futbol como gente que en su vida vio un partido de la selección y aborrece que en la época del mundial se pare el mundo por un mes.
Hasta la próxima.

domingo, 17 de marzo de 2013

Me dijeron que en el reino del revés...

Los argentinos realmente me sorprenden cada vez más. Ya sea por tener un pasado "oscuro", rodeado de conventillos y gente hacinada, teatros de revistas, guerras imbéciles contra bárbaros tan civilizados como son los pueblos originarios, la mano en la lata, como también ser responsables de una capacidad única de salir adelante en tiempos de crisis y atarlo todo con alambre aunque sea, de dar fama a artistas extranjeros y con eso hacer que lleguen a millones de personas, tener genios maravillosos que trabajan en las condiciones más precarias que existen o directamente que no los reconocen como tales en vida.
En este país, el culo del mundo, visto desde una visión estadounidense-japonés-euro-céntrica, están habiendo últimamente protagonistas absolutamente inesperados, que hacen ver a la Argentina no como la tierra de la más maravillosa carne, la exportación feroz de la soja o por la fama de Buenos Aires ("la París de Latinoamérica") sino como hacedora de verdaderos líderes mundiales.
Si, está bien, parece una exageración mía si se lo ve desde un lado político institucional, pero no está tan lejos desde una cierta óptica. Voy a analizarlo un poco más detenidamente, con el estilo de redacción que me caracteriza.

"Había una vez una simpática chica de altísima sociedad que tenía ya su vida planificada desde un mundo de Catolicismo, mucho trabajo y exigencia individual, solidificado por una base de bienestar económico y un padre con un pasado de ayuda a ex-gobernantes dictatoriales. Esta chica esperaba al príncipe azul, mientras jugaba con sus caballos en sus ratos libres. Ningún tipo de fantasía provocada por Disney, los hermanos Grimm, Hans Christian Andersen o cualquier otro podría imaginar que su sueño se haría realidad algún día.
Aquel príncipe que tanto deseaba ella en su mente, se le apareció ante sus ojos desde las lejanas tierras de la marihuana legal, las represas altas y la naranja mecánica del ´74. Aquel noble la acogió bajo su protección y amor y la llevó lejos de su tierra, donde los cómplices de asesinos no pudieran entrar. El cariño que se prestaron mutuamente desde hace tantos años y su encanto sudaka la llevó a tener una gran popularidad con el pueblo del norte de Europa, a pesar de que la realeza hoy en día no esté más que para el Gabinete de Adornos y Protocolos.
Un buen día, la madre de su amado decide relegar, por cuestiones de edad, su mando a alguien que la suceda. Ese alguien es nuestra nueva princesa argentina que en no mucho tiempo se convertirá en reina, a pesar de que de este modo se desperdicia un buen cerebro para convertirse en un rol totalmente obsoleto y decorativo. Continuará..."
Quería poner en forma de cuento la historia de Máxima, que se convierte en la primera reina argentina de la historia, desconcertando un poco a nuestro pueblo por su posición tan poco usual y fantasiosa.

Del mismo modo se podría analizar a dos delanteros que sorprenden a la prensa mundial y los fanáticos del futbol inglés y español por su enorme capacidad artillera en el campo de juego y por estar liderando equipos y llevándolos a lo más alto que se podría aspirar. Creo que Maradona sentó un interesante precedente de grandes goleadores de los que no importan su origen social o dificultades físicas. Lástima que hay que llenar otras diez posiciones, sino ya habríamos sido campeones mundiales hace rato.

Para finalizar este análisis a los nuevos protagonistas dejé al que más sorprendió porque nadie lo vio venir, aunque me digan lo contrario. Estoy hablando de ese regente de la ortodoxia mundial, vestido de blanco y con forma de preservativo abierto que boga por la paz y la humildad desde la institución más poderosa del planeta, sede de la hipocresía y el canon de ideas que ya no sirven más. Puede que en ese lugar haya muchas personas inteligentes y con ideas buenísimas, pero no lo demuestran más que para que un gran grupo de ovejas encuentren en su pastorcito de oro una luz para vivir sus vidas en base a lo que dicen los demás, sin mirarse a si mismos. Espero que este tipo que parece ser un poco más sensato que otros que ocuparon su posición realmente cumpla con lo que dice su Libro de vivir para los demás y de ver al pobre como un ser humano y no como una cosa sin solución.

 Si algo nos caracteriza a los argentinos es saber querer cambiar las cosas, quejarnos por lo que no nos gusta y ser una de las sociedades más arraigadas a las ideas del anarquismo y la defensa de las ideas; como también una de las más conservadoras desde el punto en que "las cosas están bien así, no hace falta cambiarlas". Vamos a ver qué tal le va a la Tierra cuando se den cuenta que los otros negros del mundo demostremos nuestro talento, poderío e inteligencia para llevar adelante un cosmos que el capitalismo salvaje y la estupidez logró reducir casi a cenizas.
No espero con esto llamar a una revuelta armada, porque ya no creo que eso sea necesario. La tercera guerra mundial va a ser la guerra de las ideas formales, de la inteligencia informática y de saber salir de situaciones de aprieto. Por suerte nosotros tenemos una ventaja narcisista y de por lo menos 3 o 4 generaciones de salir adelante con lo que tengamos a mano.
Prepárese, país, que el momento se acerca. Uníos y seremos libres de los titiriteros del poder mundial.

Me dijeron que en el reino del revés...

Los argentinos realmente me sorprenden cada vez más. Ya sea por tener un pasado "oscuro", rodeado de conventillos y gente hacinada, teatros de revistas, guerras imbéciles contra bárbaros tan civilizados como son los pueblos originarios, la mano en la lata, como también ser responsables de una capacidad única de salir adelante en tiempos de crisis y atarlo todo con alambre aunque sea, de dar fama a artistas extranjeros y con eso hacer que lleguen a millones de personas, tener genios maravillosos que trabajan en las condiciones más precarias que existen o directamente que no los reconocen como tales en vida.
En este país, el culo del mundo, visto desde una visión estadounidense-japonés-euro-céntrica, están habiendo últimamente protagonistas absolutamente inesperados, que hacen ver a la Argentina no como la tierra de la más maravillosa carne, la exportación feroz de la soja o por la fama de Buenos Aires ("la París de Latinoamérica") sino como hacedora de verdaderos líderes mundiales.
Si, está bien, parece una exageración mía si se lo ve desde un lado político institucional, pero no está tan lejos desde una cierta óptica. Voy a analizarlo un poco más detenidamente, con el estilo de redacción que me caracteriza.

"Había una vez una simpática chica de altísima sociedad que tenía ya su vida planificada desde un mundo de Catolicismo, mucho trabajo y exigencia individual, solidificado por una base de bienestar económico y un padre con un pasado de ayuda a ex-gobernantes dictatoriales. Esta chica esperaba al príncipe azul, mientras jugaba con sus caballos en sus ratos libres. Ningún tipo de fantasía provocada por Disney, los hermanos Grimm, Hans Christian Andersen o cualquier otro podría imaginar que su sueño se haría realidad algún día.
Aquel príncipe que tanto deseaba ella en su mente, se le apareció ante sus ojos desde las lejanas tierras de la marihuana legal, las represas altas y la naranja mecánica del ´74. Aquel noble la acogió bajo su protección y amor y la llevó lejos de su tierra, donde los cómplices de asesinos no pudieran entrar. El cariño que se prestaron mutuamente desde hace tantos años y su encanto sudaka la llevó a tener una gran popularidad con el pueblo del norte de Europa, a pesar de que la realeza hoy en día no esté más que para el Gabinete de Adornos y Protocolos.
Un buen día, la madre de su amado decide relegar, por cuestiones de edad, su mando a alguien que la suceda. Ese alguien es nuestra nueva princesa argentina que en no mucho tiempo se convertirá en reina, a pesar de que de este modo se desperdicia un buen cerebro para convertirse en un rol totalmente obsoleto y decorativo. Continuará..."
Quería poner en forma de cuento la historia de Máxima, que se convierte en la primera reina argentina de la historia, desconcertando un poco a nuestro pueblo por su posición tan poco usual y fantasiosa.

Del mismo modo se podría analizar a dos delanteros que sorprenden a la prensa mundial y los fanáticos del futbol inglés y español por su enorme capacidad artillera en el campo de juego y por estar liderando equipos y llevándolos a lo más alto que se podría aspirar. Creo que Maradona sentó un interesante precedente de grandes goleadores de los que no importan su origen social o dificultades físicas. Lástima que hay que llenar otras diez posiciones, sino ya habríamos sido campeones mundiales hace rato.

Para finalizar este análisis a los nuevos protagonistas dejé al que más sorprendió porque nadie lo vio venir, aunque me digan lo contrario. Estoy hablando de ese regente de la ortodoxia mundial, vestido de blanco y con forma de preservativo abierto que boga por la paz y la humildad desde la institución más poderosa del planeta, sede de la hipocresía y el canon de ideas que ya no sirven más. Puede que en ese lugar haya muchas personas inteligentes y con ideas buenísimas, pero no lo demuestran más que para que un gran grupo de ovejas encuentren en su pastorcito de oro una luz para vivir sus vidas en base a lo que dicen los demás, sin mirarse a si mismos. Espero que este tipo que parece ser un poco más sensato que otros que ocuparon su posición realmente cumpla con lo que dice su Libro de vivir para los demás y de ver al pobre como un ser humano y no como una cosa sin solución.

 Si algo nos caracteriza a los argentinos es saber querer cambiar las cosas, quejarnos por lo que no nos gusta y ser una de las sociedades más arraigadas a las ideas del anarquismo y la defensa de las ideas; como también una de las más conservadoras desde el punto en que "las cosas están bien así, no hace falta cambiarlas". Vamos a ver qué tal le va a la Tierra cuando se den cuenta que los otros negros del mundo demostremos nuestro talento, poderío e inteligencia para llevar adelante un cosmos que el capitalismo salvaje y la estupidez logró reducir casi a cenizas.
No espero con esto llamar a una revuelta armada, porque ya no creo que eso sea necesario. La tercera guerra mundial va a ser la guerra de las ideas formales, de la inteligencia informática y de saber salir de situaciones de aprieto. Por suerte nosotros tenemos una ventaja narcisista y de por lo menos 3 o 4 generaciones de salir adelante con lo que tengamos a mano.
Prepárese, país, que el momento se acerca. Uníos y seremos libres de los titiriteros del poder mundial.